El escaparate de una de las zapaterías El Ferrocarril

Las zapaterías El Ferrocarril fueron fundadas en el año 1870 por Mauricio García Sancho en el centro de Madrid asociándose con la familia Osma, experta también en calzado. Era una época donde las zapaterías artesanales abundaban y consiguieron abrir cuatro tiendas, pasado un tiempo Mauricio se quedó con el negocio y sus cuatro hijos se ocuparon de las cuatro tiendas.

Las zapaterías El Ferrocarril fueron bautizadas con este curioso nombre por un hermano de Mauricio que trabajaba en el ferrocarril e intentaron que las tiendas simularan un vagón de ferrocarril

Las zapaterías El Ferrocarril tenían un taller en el que trabajaban diez empleados y se surtían de marcas españolas especializadas en calzado. La segunda generación de zapateros empezó en los años cincuenta cuando uno de sus hijos, Julián García el más interesado en el negocio familiar, se hizo responsable de las zapaterías consiguiendo vender en un día cien pares de zapatos.

Las zapaterías El Ferrocarril dan paso a su tercera generación cuando fallece Julián en los años setenta y su hija Manuela toma el relevo. Manuela era una mujer inquieta y se especializó en un tipo de calzado cómodo que pudiera cubrir las necesidades de cualquier persona que tuviera problemas en los pies sin descuidar el diseño.

Las zapaterías El Ferrocarril continúan con su cuarta y actual generación cuando en el año 1984 Alberto Bardo García, hijo de Manuela, entra en el negocio y continua con la labor de su madre basándose en el calzado de confort, Los antiguos clientes aconsejan a sus hijos y, como ellos, van pasando por sus zapaterías las nuevas generaciones. Con visión de futuro, creó una página web para poder vender por Internet y hacerse publicidad.

Las zapaterías El Ferrocarril mantienen su prestigio y además trabajan en colaboración con médicos, traumatólogos y podólogos para poder cubrir las necesidades de las personas mayores que se encuentran en residencias. Sus proveedores siguen siendo de marcas españolas y sus fabricantes se encuentran en ciudades valencianas y alicantinas como Elda y Elche, entre otras.

Las zapaterías El Ferrocarril tienen precios muy asequibles que oscilan entre ochenta y cien euros cuando la fabricación del calzado requiere anchos especiales, inserción de plantillas ortopédicas, deformaciones o cualquier tipo de necesidad que tenga el cliente. A Alberto Bardo García le encantaría que alguno de sus hijos continuará con el negocio familiar

Cuatro generaciones de zapaterías El Ferrocarril que mantienen los mismos principios e idéntica profesionalidad, cualidades muy especiales en los tiempos que vivimos.

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