Y un tipo de blanco arrástrandose por el suelo representó al México Indefenso
Me comentaba un amigo anoche, tras ver el video de la balacera en el metro: "Qué feo". Y le contesté: "Más que feo, triste".
No puedo evitar recordar cuando mataron a Paco Stanley. El uso que las televisoras dieron al acontecimiento, divulgándolo noche, día y mañana en la sopa, en el baño o en la regadera, y dándole entender a la población que a partir de ese momento los habitantes del DF teníamos que vivir con el terror de no poder salir ni a la esquina porque te encontrabas a la muerte, fue un uso perverso. Más tarde se supo, como ya era un secreto a voces, que el gran Paco (inigualable como animador) tenía nexos claros con la droga, al menos como consumidor. El mensaje enviado por las televisoras, en cambio, es que cualquier niño de 2 años podía salir a la calle y ser recibido a balazos sin motivo.
Pero más allá del uso perverso de la noticia, que se repite terriblemente esta vez con el hecho de dar a conocer públicamente el video de la balacera en el metro Balderas (y aquí preguntémonos ¿por qué lo hace el gobierno?), lo verdaderamente escalofriante es la escena de un tipo de blanco, revolcándose en el suelo, en su intento desesperado, impotente, ahogado, de quitarle la pistola a un sicópata. Esa escena para mí, resume lo que es este país hoy en día: México es el tipo de blanco pataleando y manoteando en el piso, en protesta, diciendo ¡basta!, jugándose la vida antes que seguir permitiendo este estado de ingobernabilidad e indefensión permanente en que vivimos los mexicanos.
Un tipo que puso un par de narices, que se jugó la vida y perdió, para dar un último grito de "¡Estamos hartos!", de "¡Ya basta!". Era México pataleando y manoteando, tratando de levantarse y terminando caído en el piso, sin vida. Esteban Cervantes, un albañil.
Y en el homenaje al caído, cito también al estudiante universitario que fue testigo presencial del hecho, y declaró al periódico El Universal de la ciudad de México, acerca del homicida: "Entró con el arma y dijo que todo era en nombre de Dios. Que el gobierno nos está matando de hambre". Aunque esto no salga en Televisa.
Este es el México de hoy, al borde de la locura. Este es el México al borde del estallido social. Este es el México real, y no el que dice el que cobra como presidente.