Cuando nos vemos solos, sin nuestra pareja de años, ya sea por divorcio o muerte, sentimos que entramos en una dimensión desconocida. Sobre todo cuando la pareja perdida era compañía constante y un apoyo real en todas nuestras actividades. Es normal sentir que sin esa persona, no sabemos hacer nada y que la vida no tiene el mismo color. Lo que sucede es que el ser humano es un animal de costumbre y nos apegamos fuertemente a la persona que amamos, a sus hábitos, a su voz, a su olor, tanto que pareciera que nos faltara algo de nuestro propio ser.

Tómese un tiempo para drenar, llorar, gritar, tirarse en la cama y dormir por horas pero solo por pocos días, usted necesita vivir su duelo o la separación, pero tenga presente que la vida continua y que hay personas que estarán sinceramente preocupadas por usted y que necesitan de su presencia.

Si siente que no tiene fuerzas, no dude en acudir a un profesional, para que le prescriba antidepresivos (NUNCA SE MEDIQUE USTED MISMO) o le remita a un psicólogo. A veces, por no cargar a otras personas con nuestros pesares nos encerramos en nuestros sentimientos de dolor y nos vamos amargando o apagando poco a poco. Acepte la ayuda de un profesional, si es que no quiere preocupar a amigos y familiares, pero recuerde que es muy importante que se deje arropar por sus seres queridos en estos momentos.

Aunque le parezca poco, no se tome más de una semana para sentirse mal. Tome la determinación de pararse y seguir adelante. Manténgase ocupado, acompañado y esfuércese por arreglarse. Si tiene posibilidades, cambie de casa. Si no, cambie algunos aspectos de la misma. Pídale a su familia o amigos que recojan las pertenencias de la persona que se fue (excepto las que usted desee conservar) y concéntrese en arreglar cuentas y a reorganizar su vida.

Suena trillado pero el tiempo todo lo cura y va a llegar un momento en que volverá a su vida “de siempre”. A veces, sentirá que recae en la tristeza y eso es normal, piense entonces en los momentos felices y en las enseñanzas que le dejo. Las heridas emocionales tardan en cicatrizar por eso es importante que usted busque toda su fortaleza interna para seguir adelante y aunque sienta el dolor más profundo y el deseo de estar en soledad, siga adelante con sus actividades. Poco a poco irá pasando.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: