La Verdad es como un hombre que ha caído  en manos de sus salteadores, quienes, después de despojarlo  y golpearlo, lo dejan tirado en el camino. 

La Verdad se asemeja a un amigo inoportuno porque llama muchas veces a la puerta del corazón, pero no se le abre.

La Verdad se hace oír hasta los confines de la tierra. La verdad abre la boca del mudo y hace potente y clara la lengua de los pequeños. A través de una burra enseña y corrige porque, si estos callaran, hablarían las piedras.

La Verdad vino al mundo para sacar al mundo de su error, pero los hombres, familiarizados con la mentira no conocieron la verdad.

La Verdad hiere a los que viven en el error, porque la verdad huye del engaño y no cohabita con la mentira. La verdad humilla la altivez del hombre y abate la  altanería humana, porque la verdad es profundamente sencilla.

La Verdad es pobre, porque las aves del cielo  tienen nido, pero Jesús no tuvo donde reclinar la cabeza.

La Verdad fue desconocida para muchos, pasó por el mundo haciendo el bien; pero los hombres amaron más la mentira que la Verdad.

La Verdad se viste de sencillez; por eso tiene sus delicias entre los pequeños y reparte sus vienes con los limpios de corazón. La verdad  es desconocida para muchos, porque la verdad no es patrimonio de la mayoría.

Muchos que juran decir la Verdad mienten, porque dentro de su corazón saben que no es Verdad, la verdad falseada; que no es verdad, la verdad a medias; que no es Verdad, la verdad que trata de contentar al hombre.

La Verdad es como un pobre, aunque no carece de nada. La Providencia le asiste, le cubre de bienes; pero vive en  soledad y es a amiga del silencio.

La Verdad no es vasalla del poder ni la dominan las riquezas. Se cubre de sencillez y vive con la pobreza.

La Verdad es humilde, pues no habita en un corazón maleado por la soberbia ni con la arrogancia. La Verdad instruye al humilde y, entrando en las almas santas, hace amigos de Dios.

La Verdad todos dicen poseerla, y cada uno de los hombres cree que está en posesión de la verdad.

La Verdad os resiste la altanería d e los sobrebios ni la arrogancia de los arrogantes ni la codicia de los ricos, ni la sabiduría de los sabios.

La verdad te hará libre,porque su yu8go es suave y su carga ligera. Quien está en comunión co la Verdad es sabio; un sabio que no se deja instruir por sus instintos, porque un Maestro en saber tiene consigo.

 

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: