Una vista cualquiera

Famoso puente de Rialto; centro turístico y comercial de la ciudad

Una escapada perfecta

No voy a dar la típica charla turística ni los consejos habituales sobre sitios a visitar, dónde comer, cómo moverse, etc. Son tantas las variedades y posibilidades que presenta Venecia que lo único que se puede recomendar es que planees una escapada para ir a verla, perderte por sus calles, respirar sus encantos y dejarte llevar por la improvisación.

Internet está repleto de información sobre Venecia; ésta es la opinión de un viajero más que decidió hacer una escapada de cinco días, y a pesar que dio tiempo de sobra para visitar todo lo que quisimos, aún sueño con volver; no porque me quedaran lugares por visitar, sino porque es una ciudad que enamora. Eso sí, el único consejo que te doy, para que puedas disfrutar sin aglomeraciones, sin la marabunta de turistas, es que aproveches el mes de Mayo o Junio. Que no se te ocurra ir en verano, pues lo que es una maravilla, se transformará en martirio.

Un paseo en Góndola

Vistas desde una torre de Iglesia

¿Cuántos días?

Esta es la respuesta más difícil: puedes elegir tiempo para quedarte con ganas de ver más cosas y puedes elegir tiempo para aburrirte. Muchos te dirán que en uno o dos días puedes hacer la típica visita turística; otros te dirán que con tres días te da tiempo a todo. Yo escogí cinco días para visitar Venecia, el tiempo para disfrutar, para ir sin prisas, para descanar y para enamorarte de la magia de Venecia.

Visitamos todo lo que quisimos, comimos donde nos dió la gana, corrimos y paramos a descansar cuantas veces fue necesario; sin prisas, con pausas; con todo el tiempo para decidir con la máxima tranquilidad todo lo que queríamos ver e incluso descartar algunos monumentos recomendados, porque no apetecía.

Vistas del Gran Canal

¿Qué tiene Venecia?

VENECIA tiene de todo: magia, encanto, misterio, necesidad de una escapada, seducción, despiste, diversión, amabilidad. Tantos términos se le pueden dar aVenecia, que todos te invaden en el momento que cruzas el puente que une la zona del tráfico a la zona peatonal: El puente que está junto a la estación de tren.

A partir de ahí todo es a pie, en taxi flotante por los canales o en el famoso vaporetto atestado de gente, en el que vas incluso más apretado que en el metro de Madrid en hora punta.

Pero la magia y el encanto de una ciudad medieval, llena de misterio y de leyenda; la seducción de entrar en cualquier puerta que esté abierta por ver que se esconde detrás; el depiste de perderte sin saber siquiera dónde estás -pero que no te importa-; la amabilidad de la gente y las zonas de diversión nocturna, te llenan por completo y te dices a ti mismo: Qué bien he hecho en venir hasta Venecia.

Vista de una de las edificaciones

¿Merece la pena?

Todo merece la pena en Venecia -hasta equivocarte de restaurante-; es verdad que tiene mucho que ver tu disposición a dejarte llevar por su magia y su seducción. Primero, convencerte que vas a estar casi todo el día de pie (ya sea en el vaporetto o caminando); segundo, dejarte seducir por el encanto romántico que te brinda cada rincón, por el misterio de sus calles solitarias y el aturdimiento de las que están llenas de turistas.

Los cinco días que estuvimos en Venecia nos supieron a luna de miel. Lo habíamos preparado nosotros, lo habíamos planificado y estudiado tan a fondo, que daba la sensación de que llevábamos viviendo en Venecia toda la vida. Aún así, nos sorprendió su magia, su misterio, la improvisación e incluso nos llegamos a perder en más de una ocasión.

Todas las tardes-noches (porque Venecia cierra pronto) nos sentábamos en el hotel para planificar el día siguiente, y, cuando llegaba el día siguiente, siempre rompíamos lo planificado, porque la seducción de algunos lugares nos robaba el tiempo para la siguiente visita que estaba prevista. Es entonces cuando llegaba la improvisación, la imaginación y el misterio.

Vistas generales de la Plaza de San Marcos

Daba acceso a la cárcel; donde los presos suspiraban por no volver a ver la libertad

No pierdas el tiempo

Venecia te está esperando; su magia te quiere seducir; su encanto quedará grabado en tus retinas; su misterio te invadirá; y quedarás para siempre tocado por la seducción de esta ciudad.

Prepara una escapada. Estúdiala bien y busca una fecha apropiada (Mayo-Junio), porque como vayas en Julio o Agosto, entonces, toda la magia, el encanto y la seducción se convertirán en un caos de gente, una invasión de turistas que te dejará con tan mal sabor de boca, del que te arrepentirás de haber venido. 

Vistas desde una torre

Hotel con encanto

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