sentimiento

 

¿COMO VALORO A LOS DEMAS?

Existe una predisposición perversa de subvalorar a las personas. Nuestra atención se centra de manera morbosa en hacer notar lo negativo de la personalidad de nuestros congéneres.

Luego de haber nacido y aún de pequeños, ya conscientes de todo lo que pasa a nuestro rededor, adquirimos la costumbre de mirar con especial atención e igual facilidad los errores y los defectos de las demás personas, de sus limitaciones, antes que en las características y facultades positivas de personalidad que también poseen y/o el esfuerzo que realizan para hacer su trabajo, labor, con dedicación y excelencia más responsabilidad.

Observando los defectos de los demás

Cuando nos dedicamos y hacemos especial énfasis en esculcar y hacer notar las limitaciones o las taras que tiene otros, existe la posibilidad real de encontrar personas que no sean afines con nuestros intereses y personalidad, para compartir momentos agradables en el futuro o de hecho el resto de nuestra vida de manera armónica. Además la generalidad de las veces esta actitud negativa manifiesta, se erige en enemigo principalísimo de lo viable de nuestras relaciones.

De repente es que no te has dado cuenta y por ello estás actuando como uno de esos individuos que mantienen un estado crítico y que de alguna manera buscan hacer notar los errores y defectos que acusan los demás en su entorno. De ser así; es válida la invitación a recapitular sobre tu desacertado comportamiento, para que tomes las previsiones del caso, que necesariamente te conduzcan y permitan mejorar tu relación de sociedad.

¡El cristal con que se mira!

Necesariamente hay que limpiar el cristal con que se mira a los demás, el prejuicio no debe convertirse en un instrumento indeseable que, utilices para valorar el comportamiento o la labor que realicen. Por cierto, es de justicia el aprendizaje que te conduzca a destacar todas las premisas positivas que también le son propias, con especial actitud si son tus seres queridos. Porque; lamentablemente somos más permeables y condescendientes con los ajenos a nosotros que con nuestros más cercanos. En nuestro ánimo tiene que estar presente reconocer lo positivo y bueno que traen otros a tu vida.

Cuando abordamos la capacidad que tenemos de distinguir las virtudes y talentos que detentan las personas con las cuales nos relacionamos, hay seguridad de sumar esfuerzo positivo para que mejore nuestro entorno cercano y más allá. Es práctico hacer un ejercicio de estimación de tu pareja, con tus hijos, incluso con tus compañeros de trabajo, de hecho puedes intentarlo con algún vecino, con el cual no estés en buenos términos por alguna incomodidad pasada.

Mira dentro de ti

Deberías mirar dentro de ti y preguntarte si en algún momento han hecho algo bueno por tu persona, que cualidades y valores puedes justipreciar en ellos. Solo de esta forma tendrás que volver a catalogar a cada uno de tus seres queridos, desde un punto de vista más justo y claro, asertiva, respetuosa y en positivo.

Los valores verdaderos de las personas no dependen de la apariencia física, de su vestir ni siquiera de su posesiones materiales (riqueza)… Depende de los valores esenciales que tenga guardados en su interior y de su desarrollo espiritual para compartirlos con las demás personas. Es tu decisión empezar a apreciar los valores que encierran lo que hacen los demás.


mancha1

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