El diálogo se puede entender de diferentes maneras: como un medio de comunicación, como una herramienta para dirimir conflictos que a diario se nos presentan, o como una estrategia para intercambiar diferentes ideas. Sin embargo, lo que aquí se propone es que el diálogo se constituya como un valor ético, es decir, que se asuma como una cualidad del comportamiento de los miembros de una empresa o de una institución educativa bien sea de nivel superior o de nivel secundario y que se aplique como pauta de acción continua para la búsqueda compartida del bien común. El valor del diálogo se manifiesta en aquellos comportamientos que parten de reconocer ante todo a las otras personas como interlocutores válidos, como seres humanos dignos que disponen de toda la libertad para expresar opiniones, críticas y desacuerdos. Por ello, en la práctica, el diálogo alienta el intercambio de ideas entre dos o más personas de nuestros diferentes entornos, que tienen la voluntad de escucharse y permite alcanzar objetivos comunes, entre los que se destacan el poder llegar a consensos, solucionar conflictos, construir propuestas y aprender al máximo a través de la palabra, incentivando la participación activa de todos aquellos que buscan acuerdos intersubjetivos que estén por encima de sus diferencias. Algunos comportamientos en los cuales podemos ejemplificar el importante valor del diálogo son:

-Privilegiar el diálogo como un camino para la solución pacífica de conflictos.

-Argumentar las ideas haciéndose responsable de lo dicho.

-Escuchar a las personas o grupos involucrados antes de tomar decisiones que les afectan directamente.

-Estar presto y dispuesto a cambiar las posturas propias si otras personas presentan y sustentan buenos argumentos.

-Saber escuchar a las demás personas, así no se compartan sus posiciones, esto es de vital importancia.

-Generar espacios que permitan la expresión de desacuerdos, disentimientos e inconformidades.

-Asumir una actitud propositiva frente a las situaciones que se identifiquen como problemáticas bien sea en nuestras empresas o centros educativos, o con las cuales no se esté de acuerdo.

Bibliografía, Compromiso Ético, Universidad Nacional de Colombia.

ALFONSO ERNESTO BRAVO PÁEZ.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: