¡Valorar cada beso cada palabra de amor…!

Valorar cada beso, cada caricia, cada gesto, cada palabra de amor del ser amado es en esencia parte del tránsito amoroso que nos nutre de felicidad cada día. Somos receptores y emisores de las radiaciones del amor, ese elemento espiritual-humano que da estímulo y sentido a nuestra existencia.

Motivado por esto he decidido pasearme un poquito nada más por las diferentes tendencias de los seres humanos en cuanto a las maneras y variadas formas de hacer el amor, de la sensualidad, que rodea el acto amoroso al confundirnos en la intimidad de la cama con nuestra pareja. Me ha llamado poderosamente la atención lo referente al sexo tántrico, esa forma milenaria de hacer el amor, donde está implícita una comunión cuasi perfecta entre lo sagrado y lo humano.

Por todo esto; he traído a colación el artículo completo de Ana Sandrea, extraído de un famoso portal dedicado a la autoayuda y la cultura en general. Espero que el esfuerzo haya valido la pena y puedan sacar sus propias conclusiones sobre este interesante tema.

SEXO TÁNTRICO

Desde mi punto de vista, la razón por la cual estamos aquí y ahora en este planeta es para evolucionar espiritualmente, y la manera como concibo la espiritualidad es desde un punto de vista global. Es decir, la espiritualidad no es uno de los sectores de la vida ¡es la vida ! Y todos los sectores de ella sirven a mi evolución. Uno de esos sectores es la sexualidad.

En el 2005, asistí a unas conferencias sobre el Tantra. En una de las charlas, una maestra tántrica afirmó: “95% de los humanos utilizan solamente 5% de sus capacidades sexuales” ¡Lo sabía!

Desde entonces, comencé a formarme al tantra; los resultados fueron sorprendentes.

Empecé a utilizar el segundo chakra deliberadamente, con movimientos de mano y con un sonido específico podía aumentar mi placer sexual, así como utilizar el exceso de energía de mi compañero para aumentar la mía. Antes de continuar debo aclarar que en el tantra no se trata de sexo, sino de energía sexual, y que en los talleres, no hay acto sexual.

PRINCIPIOS

Ambos sexos son multi-orgásmicos. Las mujeres, ya lo sabíamos, pero los hombres también, y cuando hablo de orgasmo en este artículo, no hablo de eyaculación, pues no es lo mismo. Un hombre tántrico puede tener orgasmos internos, como las mujeres, sin eyacular. La maestría de la eyaculación, es una de las bases del tantra y del tao.

Una mujer tántrica sabe utilizar sus músculos vaginales para aumentar el placer. Para que tengas una idea, los músculos vaginales son capaces de agarrar un dedo con la fuerza de una mano cerrada.

sexo tántrico

ASPECTO ENERGÉTICO

Como decía antes, la genitalidad, es decir, el sexo que se practica en el 95% de los casos, solo es la puerta de entrada a la sexualidad sagrada, voy a establecer algunas diferencias entre uno y otro, en relación con el orgasmo: El orgasmo común solo dura unos segundos, hasta menos, se siente solo en los órganos genitales, un orgasmo tántrico puede durar muchísimo tiempo, como en el caso de Vera Bodansky, que es capaz de sentir orgasmos de más de 1 hora, aunque yo no considero exactamente lo que ella y su esposo Steve hacen como tantra.

En el orgasmo tántrico la energía sube a través de la línea de chakras y se puede llegar a tener orgasmos de cuerpo completo o de zonas especificas como del corazón, por ejemplo, los cuales son acompañados de explosiones de carcajadas, particularmente eufóricas y agradables.

En los orgasmos tántricos no existe el llamado período refractario, es decir, como dicen los franceses, “la pequeña muerte” sobre todo en los hombres, luego de la eyaculación, el período refractario también puede ser vivido por las mujeres.

En los orgasmos tántricos, sobre todo luego del momento de intensidad, se producen conexiones espirituales profundas, meditación espontánea, fenómenos de expansión de conciencia, semejantes algunos a la ingestión de plantas sagradas, solo que más breves.

En los orgasmos comunes, el hombre luego de eyacular, siente cierto desgano, que puede llegar incluso hasta el rechazo por la mujer. En un orgasmo tántrico, una unión sagrada se produce durante y después, el chakra del corazón es en plena expansión y se siente un amor enorme tanto por el compañero como por la vida misma.

El hombre pierde con la edad la fuerza sexual, un hombre tántrico mantiene su energía sexual toda su vida. Los orgasmos tántricos nos revitalizan a nivel celular. Algunas enfermedades como fibromas, quistes y problemas de próstata tienen como causa una mala circulación de la energía sexual, los orgasmos tántricos colocan en movimiento estas energías y crean salud.

Espero con esto despertar tu curiosidad para que comiences a explorar el magnífico mundo de “La sexualidad sagrada”.

Fuente/Ana Sandrea/Inspirulina.com

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