patología producto del movil

Que conflicto el que despierta dentro de mí organismo el sonido de un celular. Este aparatejo de naturaleza comercial es el enemigo de la concentración en clase. El profesor mientras que dicta la clase está en el punto clave de toda la materia, el auditorio le presta atención con suma atención y con sumo cuidado de no perder nota, de repente suena un sonido -¡hello moto!- el profesor indignado dice –doy el tema por entendido coge su maleta y se va.

Aun más molesto es el hecho de que ese sonido aparezca en el restaurante mientras que cenas con el/la chic@ que te gusta, tienes la intención de decirle cuanto deseas una cita más privada, has ido armándote de valor para decirle cuanto te mueres por ese momento, en el momento en que optas por echarte al ruedo, -oye no se que pienses tu, pero…- de repente suena aquel sonido tan particular que coincide con la alarma que te despierta todas las mañanas, que casualmente es también un celular. Lo que te hace “reflexionar” y piensas en las consecuencias que te puede traer decirle lo que quieres. Dice un refrán muy sabio “el que piensa pierde”.

El celular se ha ido convirtiendo en un apéndice, en un “no lugar” que te permite estar en todos lados, pero verdaderamente no estas en ninguno. Es algo comparado con una enfermedad que te abstrae de lo que estas haciendo, muchas veces no te concentras en lo que tienes que hacer por pensar, -tal persona no me ha llamado-, -tal persona no me contesta-, -será que est@ con otr@-.

Apelo a los doctores para que hallen una vacuna a este mal que tan mal nos tiene, gente trastornada en los buses hablando sola, hablándole a un aparato que es aun peor, gente que necesita ser escuchada y grita sus problemas para que los demás la escuchen y comprendan su situación patológica, estas personas sin duda necesitan tal vacuna por medio de una alguna “aguja hipodérmica” patentada por alguna escuela teórica, o quizás requieran de un psiquiatra que trate su esquizofrenia.

La medicina convencional, nos puede aportar un fármaco que solucione este mal, quizá con una contraindicación peor, muchos de los remedios farmacológicos son venenos extraídos de víboras de la selva, cuyos venenos son mediados por los laboratorios para hacerlos aptos para el consumo humano. Al mal del celular se podría solucionar con introducir la dependencia al internet, de esta forma ya la gente no incomodaría a su entorno compartiendo a grito herido su patología, si no se limitaría a manifestarlo mediante su ordenador en alguna red, en el que pueda llegar a mucha más gente, -me corte el pelo y estoy cool-.

De pronto sea la medicina homeopática la que halle una solución holística, no solo al mal del celular, si no le halle la solución a todos los males últimamente creados por la cibernética, de pronto recurra al misticismo y halle el equilibrio de nuestras mentes con la cibernética y permita crear una conexión que sea pura, sin tanta banal pubicidad (de naturaleza púbica) que dispersan nuestras mentes.

Hago un grito a quien nos puedan ayudar a enfrentar este mal, que es un demonio omnipresente, esta en todo lado. Se manifiesta con rítmicos –¡hello moto!-, rondo’s alla’s turca’s bifónicas, canciones mexicanas, intro’s de los Simpson, intro’s de Expedientes Secretos X… y demás “ring tones” como se les hace llamar.

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