El verdadero camino para poder llegar al orden y la paz en este mundo es estableciendo amor, respeto, dominio propio y sacrificio por los demas, darte a los demás aunque te humillen, pero eso nos resulta tan dificil ya que todos en el fondo de nuestro corazón tenemos una reputación propia que nos impide dar mas allá hasta que nos perjudique. Si todos nos encargaramos de darnos  mutuamente hasta que nos duela no habria la necesidad de esforzarce tanto para obtener éxito. El altruismo es muy necesario en los altos puestos del gobierno pero lamentablemente no existe. ¿será este sueño mio demasiado dulce para ser verdad? ¿Sera algo irreal? Sin duda muchos se encogerán de hombros, diciendo: Tenemos que ser realistas la gente solo quiere que le den, Hay demasiada corrupción. No podemos romper con este mal humano del abuso del poder.

¿Acaso tenemos que dejarnos aplastar por la frialdad de estos tiempos tan dificiles? ¿o será posible que un grupo de gente se levante a toda costa y vivir en contra de toda esta avalancha de corrupción?

¿Que implicaciones tendría que el señor presidente, los senadores, diputados, gobernadores, sindicos, los revolucionarios, artistas, escritores, maestros, comerciantes y todos los intelectuales se hicieran la siguiente pregunta:  ¿Me estoy beneficiando a mi mismo o estoy creando una via de beneficio mutuo?

La única solución para este mundo es que cada ser humano comience a andar detras de los valores que infundaba jesucristo en su caminar siendo el verbo encarnado. Esto no es algo romántico o teórico. Es lo mas pragmático, radical y eficaz que se puede hacer.

Yo anhelo un mundo donde todos seamos iguales, indigenas y blancos, ricos y pobres, hombres y mujeres. Este mundo sería muy diferente si nosotros nos decidieramos por morir a nuestros deseos propios, sin esperar que otros nos retribuyera.

Yo anhelo un mundo donde nadie se aproveche del débil sino que lo restaure con amor, dedicación y que comparta con el lo que tiene, usando su fuerza para defenderlo y no abusarlo.

Yo anhelo un mundo en el que todos acatemos la autoridad de la ley y que esas leyes se cumplan totalmente.

Yo anhelo un mundo en el que los esposos(as) no engañen a sus esposas(os), donde el vendedor no engañe al comprador, donde obreros y jefes se comprendan mutuamente, que los estudiantes no engañen a sus maestros y viceversa, que los póliticas sean honorables y luchen en verdad por el bien común. ellos no sabrían lo gratificante que sería que en vez de que lo critiquen que lo admirasen por sus buenas acciones.

¿Puede hacerse esto realidad? muy dificil realmente, casi una utopía, este mundo esta tan contaminado que ya no tiene remedio.

Nosotros no queremos dar todo nuestro ser a Dios. algunos lo intentamos y llegan a ciero nivel espiritual pero otros no aguantan la presión del medio. Dios es el único que puede redimienos de nuestras malas acciones. Transformando nuestro ser interno.

La redencion persona por persona tre un nivel espiritual que podria transformar a un grupo, pero no los transforma a todos.

Las naciones deben tener a Dios en su centro ya que la independencia económica, la democracia política, el sistema constitucional, son insuficientes e incapaces de traer prosperidad, libertad y justicia total a todas las naciones mundiales.

Se tiene primeramente que establecer una base moral basada en principios absolutos y una obediencia a la ley divina en todas las autoridades constituidas para que estos valores puedan dar el fruto necesario.

La independencia económica puede traer prosperidad y eficacia de trabajo automatizado pero no trae sanidad a los espíritus abatidos y sedientos de una inspiración instrinseca.

La democracia solo sirve para gobernar a un pueblo que se rige por una ley bien constituida y mentes humanas civilizadas, si no es así es una anarquia, todo el mundo hace lo que quiera.

La justicia solo puede regir en una sociedad donde exista autoridad legitima y se respeten unos a otros por temor de Dios.

Estos resultados sociales se podrían efectuar si se realiza un cambio interno, en el corazón humano, y esa tarea no solo compite a los gobiernos sino a cada uno de nosotros.

La formación del corazón humano incumbe a la familia, maestra de cada infante, y a la iglesia maestra de los pueblos.

La revolución verdadera y radical en nuestra sociedad comienza con hombres que se sujetan a Dios. Este se lleva a cabo en el seno familiar, de la iglesia la familia segunda, y por ultimo las instituciones externas u organizaciones.

Es en el hogar donde se forman los lideres. porque allí es donde se aprende a obedecer y a servir a los demás. Los conocimientos por si solos no te ascienden, el servicio es una parte vital para tu crecimiento en una sociedad.

 

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