La Calera de las Huérfanas

Localizada a las afueras de Carmelo, la Calera de las Huérfanas es el lugar perfecto para la fusión entre historia y naturaleza. Se emplaza en la Antigua Estancia de Belén también conocida como Estancia de las Vacas, un paraje de los misioneros jesuitas establecidos en 1741.

Historia de la Calera

Se llama Calera de las Huérfanas porque en el lugar se producía cal, un material para la construcción, la cual estaba destinada a la manutención del Colegio de Niñas Huérfanas de Buenos Aires, Argentina, un país muy relacionado histórica y políticamente con el Uruguay.

En un principio se trataba del casco de la Estancia del Río de las Vacas, a cargo de la orden religiosa católica Compañía de Jesús, que tuvo gran influencia en la zona durante los siglos XVI y XVII. En 1767, el lugar pasó a manos del gobierno de Buenos Aires, que delegó su administración a Juan de San Martín, quien más tarde se convirtió en el padre del prócer José de San Martín.

Para 1938 la Calera de las Huérfanas pasó a ser patrimonio público y Monumento Histórico Nacional.

Los atractivos de la Calera de las Huérfanas

La construcción más significativa del lugar es la gran capilla que data del siglo XVIII y de la cual se conservan la fachada de ladrillos así como muros gruesos perimetrales. Además pueden verse los hornos de cal antiguos y varias ruinas de la Orden Jesuita.

Otro sitio que se puede visitar dentro de la Calera de las Huérfanas es la Sala de Presentación, que está abierta de jueves a domingo de 16:00-21:00 horas. Ahí se encuentran objetos de gran importancia arqueológica que fueron encontrados durante las excavaciones en la estancia.

La Calera de las Huérfanas está localizada a 15 km de Carmelo y para llegar hay que tomar la Ruta 21 hasta el km 241. Luego se continúa cuatro kilómetros más por el Camino Juan de San Martín.

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