Viajar para tener sexo y sobre todo hacerlo con menores, ha sido fuertemente condenado por la Asamblea de las Naciones Unidas. Se conoce que desde Europa de 30 a 50.000 turistas viajan cada año a Latinoamérica para mantener relaciones sexuales. Gran parte del comercio sexual está montado en lugares donde hay un intenso turismo masculino.

 

Ya se denunció en un Forum por varias ONG que pidieron la implicación de las administraciones públicas y las empresas turísticas para intentar erradicar el turismo sexual. Pero siguen siendo muchos los que viajan durante sus vacaciones a los centros conocidos por la oferta de esta practica repugnante.

 

Después de que se hayan endurecido las leyes en países del sureste asiático, antiguo paraíso del turismo sexual, se han incrementado las visitas a Latinoamérica por los que buscan otros países donde haya mayor impunidad para cometer esos actos que constituyen un delito.

Unos 15.000 niños y niñas están en situación de explotación, (algunas veces por sus propias familias) en Guatemala, Colombia, Puerto Rico, Cuba, México o Brasil.

 

"La pobreza es el mayor detonante del sometimiento sexual", apunta un estudio de la Fundación Renacer, la ONG que más estudia el tema en Colombia. Señala que los puertos del Caribe como Barranquilla, Cartagena y Santa Marta, donde hay muchos lugares marginales, se han convertido en verdaderos supermercados del placer para extranjeros.

 

 

En Cuba no existen protíbulos y el ejercicio de la prostitución está penalizado, sin embargo siempre aparece en los primeros puestos de la lista de países de turismo sexual. En las zonas turísticas de Cuba existe una fuerte vigilancia y no se permite que una mujer acose a un turista. Sin embargo la acuciante necesidad económica por unos salarios de 20 euros al mes, hace que muchas mujeres continúan ejerciendo la profesión más antigua, pero en zonas menos turísticas, y con amigos que recomiendan sus servicios.

 

"En México hay una impunidad total. No sabemos de ninguna condena  por turismo sexual", dice Raquel Pastor, fundadora de la asociación civil "Infancia Común", en una conversación con BBC Mundo. En 2007 se hizo una reforma que contempla penas de hasta 14 años para clientes de menores de edad pero esta ley es "letra muerta" y los extranjeros van a México porque existen muy pocas posibilidades de ser procesados.

 

Hay diversos organismos que cada año denuncian estas prácticas, programas de televisión que dan testimonio, pero este tipo de turismo está en alza y se sigue practicando y en estos meses de verano, con más intensidad.

 

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