¿Te gusta el turismo rural? Supongo que no mucho. A mí me pasa lo mismo. Por eso siempre que decidimos irnos de aldeas, como dice mi marido, busco un turismo rural que se adapta a ti, un tipo de alojamiento donde no hay horarios estrictos para comidas y tengo cierta libertad en general.

Esto lo he encontrado en el Centro de Turismo Rural Peña del Águila, de Santa María de la Alameda en la comunidad de Madrid. Allí no pasa nada por ir a desayunar un poco más tarde o por pedir una cena a una hora en la que otras casas rurales te dicen que ya no es hora de cenar.

Otra ventaja a tener en cuenta es la intimidad que tienes porque se trata de un conjunto de casitas rurales unifamiliares. No tienes que aguantar ruidos de tus vecinos de habitación, como pasa en los hoteles y también en las casas rurales que no son otra cosa que pequeños hoteles rurales.

La casa que alquilamos nosotros tenía en la planta baja una cocina muy coqueta, un salón y un cuarto de baño. Arriba estaban las habitaciones. En total había cuatro camas, más que suficiente para una familia de cuatro miembros como la mía.

No descarto volver porque el turismo rural a medida, como dice mi marido, es genial. Además, los dueños del Centro de Turismo Rural Peña del Águila organizan muchas actividades para sus huéspedes. No debes perderte los paseos en burro. Se trata de paseos en burros tan mansos como los gatitos de mi abuela. Yo monté a mis hijas en los burros sin temor a que me las mataran los asnos. Casi temí que fueran las niñas las que acabaran matando a los burros porque les daban palmadas para que corrieran más. Mis hijas me están saliendo muy agresivas. Se parecen a mi suegra.

Os recomiendo, pues, hacer turismo rural. Es una manera de vivir la experiencia de pasar unos días en el campo lejos del mundanal ruido. Nosotros solemos ir para celebrar cumpleaños y cosas así porque en una casa rural para ti sola no molestas a nadie. Es un turismo rural que se adapta a ti.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: