El Presidente de USA.

Que Trump sea presidente en el anquilosado sistema electoral estadounidense no tiene porqué sorprendernos. Si tenemos en cuenta la particular visión chovinista que tanto gusta en aquel país, Trump tiene todos los atributos para ser un triunfador en medio de una sociedad hastiada de aburrimiento televisivo y enferma de tanto narcisismo pseudodemocrático.

En la época clásica, aquélla de los griegos filosofeando a todas horas, se le daba a la ciencia de la Etimología un valor de descubrimiento de lo verdadero. Como realmente no hemos inventado gran cosa desde tal mítica época, aparte del motor diésel y las redes sociales para alardear de faltas ortográficas, le vamos a conceder cierto grado de razón al gramático Melampo. Éste sugirió que tal disciplina es “el estudio de la verdad” porque se concede a las palabras su significado después de observar las cosas en su justo sentido.

Los significados de Trump en el idioma de Shakespeare.

Si siguieramos tal apreciación al dedillo, Resulta que Trump, la palabra, no el presidente electo, tiene diversas acepciones en consonancia con el individuo que gobierna nuestras pesadillas más catastrofistas.

Trump viene a significar triunfar, sobrepasar, superar. Y aunque no niego que pueda tener un cierto sentido que debería ser positivo, no es el caso del sujeto a debate. En Donald todos los significados “verdaderos” de su apellido ilustre ilustran mal que bien la parte más degradante de la sociedad que representa. Es un ganador, por supuesto, porque ha nacido en familia de ganadores, porque es un empresario clase A y porque puede alardear de vivir con la hermosísima Melania, a la cual no me importaría preguntar en privado en qué grado de felicidad conyugal y afectiva se encuentra.

El morbo está servido para una sociedad que no ha cambiado mucho de la que reflejara Fitzgerald en El Gran Gatsby. Daisy es el amor adúltero del gran triunfador self made man que representa el protagonista. En un magistral momento cumbre de la literatura Fitzgerald atrapa la esencia del tedio existencial en manos de la dama de alta cuna: ¡Y qué hacemos hoy? ¿Y mañana? ¿ Y los próximos veinte años? Donald Trump es Gatsby a lo bestia. Pero también es misógino, elitista, ególatra, racista y un sin número de adjetivos más de dudosa calidad en una persona humana.

Lo divertido del caso es que en lenguaje callejero Trump también significa pedo en inglés americano. Sí, como lo leen, e incluso el acto en sí de ventosear, con tal acierto al parecer que según se desprende de su exitosa carrera política desprende gas de la risa. La misma que provoca en los que observamos boquiabiertos su mandato con la trágica percepción de que el personaje supera con creces cualquier esperpento que pudieramos imaginar en una comedia de cine. A los norteamericanos actuales les debe de resultar jocoso ser parte de la versión más rídicula de su mítico país de libertades.

Presidente número 45.

Para acabar de rematar al personaje con eso de la numerología que tanto gusta a los ocultos masones que deambulan por tierras del gran Walt Whitman, el 45 tiene un sentido que llama a la esperanza: “Simboliza la ayuda a los demás, la conciencia por nuestra labor social, la solidaridad. Por su raíz 9, se agudiza nuestro amor por el prójimo. La combinación entre el 4 y el 5, conjuga la universalidad, la sanación, la fuerza, la energía, con las habilidades comunicativas, el llamado a la acción y el éxito en las negociaciones colectivas en pro del beneficio de todos. Simboliza la ayuda a los demás, la conciencia por nuestra labor social, la solidaridad. Por su raíz 9, se agudiza nuestro amor por el prójimo. La combinación entre el 4 y el 5, conjuga la universalidad, la sanación, la fuerza, la energía, con las habilidades comunicativas, el llamado a la acción y el éxito en las negociaciones colectivas en pro del beneficio de todos...” Les juramos que hemos extraido el párrafo de la web magiainterior.com/numerologia-significado-de-los-numeros-compuestos. Vamos, sin comentarios para añadir de un señor que gobierna el mundo igual que un desastrozo quinceañero su habitación…

Solamente, a colación de los sentidos etimológicos, que el phrasal verb TRUMP UP viene a ser FALSEAR en castellano y que PLAY YOUR TRUMP CARD es JUGAR SU (TU) MEJOR CARTA. Seguimos con la plausible idea de abstenernos de añadir valoraciones propias, y que nos perdone Mankiewicz por hacer uso fraudulento de su inmortal Eva al desnudo en el título de este artículo. O quizás le venga como anillo al dedo. ¿Qué opinan ustedes? ¿Le viene o no bien el apellido al Presidente?

                                                                                                                                                                                              J.Ocaña

El presidente Trump

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