Esta mañana no soy quien habla. Mi identidad se perdió con la noche, sí, esa última noche donde brotaron lágrimas por ti, esta no es mi despedida, como despedirse de algo que no se tiene... Te he amado toda la vida, más que esta vida, solo tú conoces por todo lo que pasamos antes de reunir lo físico, “tres caminos diferentes, tres historias han de pasar”. Fue el mandato de aquellos que nos separaron cuando solo queríamos amar.

Ahora miramos otra realidad, todo es tan distinto, ya nada es como en ese primer instante: noche fría y yo, un ser de soledad, visitaba aquel lago mi único refugio, el lugar más bello que nadie pueda imaginar, tan callado, tan profundo, sus aguas espejo líquido donde la luna se posaba y escuchaba mis historias. Fuiste la intrusa de mi templo, llegaste sin autorización. En otras circunstancias no hubiera dudado en sacar el sable y atravesar tu cuerpo, pero aquella sonrisa y mirada penetrante que fue tu saludo me ató el pensamiento, enmudeciste mi boca, y mientras quería atacar a quien me irrespetaba, mi corazón se detuvo por un instante. Incapaz de hacer cosa alguna cerré los ojos y desaparecí, al llegar a casa solo habían pensamientos desconcertantes, un ser como yo no podía ser vulnerable, mucho menos mostrar misericordia, más de uno fue juzgado y castigado por cosas más pequeñas, y tú, aquella pelirroja pequeña niña de ojos oscuros, piel blanca y frágil como una flor me habías desarmado el alma, aun cuando mi puño apretara el arma que defendería mi templo y mi título.

Pensé que todo terminaría al salir el sol, nadie vio lo ocurrido, me juré no volver a aquel lago, me juré jamás mencionar que te conocí, igual no sabría qué decir, cómo explicar que el más insignificante de los seres había doblegado a uno de los grandes poderes. Mi papel en el mundo era más que importante, mis deberes aun cuando generaban desdicha para mí eran necesarios para tranquilidad de todos los demás. Mi destino sería el mismo por tiempos de tiempos.

Casi perdiendo la imagen de quien deslumbraba mi pensamiento, un día no pude más, necesitaba alejarme, ir a donde nadie me molestara. Así volví al lago, después de tantos años sería imposible verte allí de nuevo. De seguro ya ni existirías, me recosté en el viejo árbol, alcé la vista y con más miedo que ganas mire al lago... Desdicha en mi alma estaba vació aun cuando lo negara si había regresado era con la esperanza de verte, una lágrima brotó de mis ojos, un suspiro y un adiós a quien robó mi corazón. Para mí ya no existías, solo me quedaba ese lugar y aquella sonrisa que nada borraría, mucho tiempo pasoóantes de tenerte enfrente, ese día escape mucho antes de lo acostumbrado salí en el día antes de la puesta del sol, al llegar sentí algo extraño, escuché pasos y ruidos, miradas tras los arbustos, pero no tenía miedo, pregunté quién estaba allí .

Sin respuesta alguna, pregunté nuevamente ahora con un tono desafiante y mas ira de la que hubiera sentido antes, "exijo se presente ante mí y explique qué hace en este lugar"… Ahora lo recuerdo, te tapaste el rostro, diste unos cuantos pasos hacia a mi, con la mirada al piso y te presentaste. “Mi nombre no importa señor, dijiste temblando, pero lo que si importa es que hago aquí, mi presencia es una espera de años tan solo por verle una vez más y lo he conseguido en varias oportunidades pero está, supongo, será la que me lleve al fin.”

No entendía quién eras, mucho menos por qué decías tal cosa. Alcé tu rostro con suavidad para contemplar quién eras y ahí me perdí en tu mirada. Era increíble, eras la niña, ahora mujer más hermosa que antes, el crecer no te había robado la inocencia, por el contrario solo daba paz el mirarte. Descubrí que te amaba sin llegar a besarte, descubrí que si quería estar a tu lado tendría que vencer mil pruebas y perderme de mi propia esencia. Huir era la única solución pero con ello también tendría que luchar. No fue tan fácil dejar todo atrás y tomar un nuevo camino, no fue fácil llegar a esta realidad. Sabes la maldición que se nos impuso por romper las reglas, conoces el resultado de no ser un mismo ser.

Sí, perdimos todo lo que éramos por amarnos porque vivimos en este mundo que nos aleja, que nos corrompe, que llena las mentes de miedos y dudas sin fundamento. Nos enseñan a temerle a todo aquello que desconocemos, por eso temblé con el primer beso, por eso lloré tras la primera caricia y por ese mismo miedo, la luz estaba apagada cuando por primera vez te entregue todo de mí. En eso se fundamente el amar en esta realidad, en temer.

Ya no temas, ya no temas nunca, aún cuando todo se vea perdido, cuando pierdas la esperanza de reunirte con quien amas, de sentir ese escalofrío tan solo con una mirada, si al igual que yo, tuviste la dicha aunque fuera un instante, de ver a sus ojos y tener su sonrisa, el resto de la vida tendrá sentido. “Tres caminos diferentes, tres historias han de pasar, si cuando se cumpla su tercera vida no se reúnen su alma se apagarᔠNo necesitas creer en el amor para entender lo que aquí se dice, lo que necesitas es sentir el tiempo perdido por un instante, quieta, sin avanzar cuando veas a quien realmente ames. Ahora somos dos mujeres que se han amado a pesar del tiempo de la distancia o de la sociedad, si renuncias al derecho por el que tanto hemos luchado, por el que han luchado muchas más, ya nada nos quedaría, solo siénteme como te siento, solo reúnete conmigo en aquel lago cada noche, así sea en nuestros sueños...

 

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