Hace más de 400 años surgieron dos grandes filosofías, que marcaron al siglo XVII como un siglo de altos contrastes, muchos de los más grandes filósofos modernos vivieron en esta época como lo fueron Locke, Descartes, Hume y Leibniz entre otros, quienes con sus obras, ideas y postulados enriquecieron la filosofía y llevaron al mundo filosófico a una cúspide que marco el inicio de una filosofía más sabia como lo es la filosofía kantista con Enmanuel Kant.

Antes de seguir, debo decir que es necesario volver a la época en donde fueron formadas las bases del empirismo y el racionalismo, ambas filosofías tienen un mismo lugar de origen, la academia de Platón, en ese lugar residían dos de los más grandes filósofos de toda la historia, Platón y Aristóteles. Platón pensaba que desde el momento en que nacemos en nuestra mente ya residían ideas innatas, también pensaba que todos vivíamos en un mundo de sombras que eran solo malas copias de lo que en realidad eran y que solo podíamos ver las verdaderas en el mundo de las ideas. Mientras tanto Aristóteles contradecía a su maestro diciendo que la mente en el momento en que nacíamos era como un tabula rasa en donde nada estaba escrito aun, el afirmaba que no podían existir ideas innatas y que todos los conocimientos solo se pueden alcanzar con los sentidos, partiendo de esto puedo decir que Platón formo las bases del racionalismo y Aristóteles las del empirismo.

Ahora bien, volviendo al siglo XVII, las que antes no eran más que unas simples bases, ahora eran dos grandes imperios y cada una de ellos tenía sus grandes héroes.

Entre las grandes murallas del imperio empirista, residía John Locke quien era medico, químico, político, economista y filosofo ingles, Locke es considerado el principal precursor del empirismo, uno de sus postulados más importantes es el que dice: “El alma es una tabla rasa”, él pensaba que el alma era como un papel en blanco en donde nada estaba escrito y todo viene a ser escrito después de la experiencia. Locke también pensaba que todo conocimiento era conseguido por medio de la experiencia y por lo tanto los sentidos eran necesarios. Pero mientras Locke decía esto, en el imperio racionalista otro gran filósofo moderno lo contradecía y era Gottfried Leibniz.

Leibniz era filosofo, matemático, jurista, bibliotecario y político alemán, además es considerado como el ultimo genio universal, su postulado era completamente opuesto al de Locke y decía: “ El alma cuenta con ideas innatas no se necesita la experiencia” según este postulado Leibniz creía que nuestra alma tenía ideas innatas aun cuando no nuestro espíritu era innato y que no hacía falta la experiencia para formarnos ciertos conceptos, pero no solo Leibniz pensaba esto ya que entre las murallas del imperio racionalista también residía uno de los más grandes racionalistas.

René Descartes conocido por sus compañeros como el padre del racionalismo o del monstro racionalista, también fue matemático y científico, su postulado más importante es “Pienso y luego existo” en este postulado Descartes marca muy bien la importancia del pensamiento anteponiéndola a la misma existencia, Descartes opinaba que la razón era la única fuente segura del conocimiento, también pensaba igual que Platón y que había una separación entre el cuerpo y el alma. Ahora dejando un poco de lado el racionalismo creo que falta mencionar a otro gran filosofo pero este no residía en el imperio racionalista sino que en el empirista y es David Hume.

Hume fue un filosofo escoses, el dijo que: “El conocimiento humano se compone de impresiones sensibles y de ideas que se forman a partir de los datos de los sentidos”, Hume pensaba que todos los conocimientos que adquirimos son adquiridos por medio de los sentidos y que las ideas son producto de estos, Hume también dijo que: “No podemos ir, pues mas allá de lo que nos aportan los sentidos”, esto nos deja muy en claro porque Hume es considerado uno de los más reconocidos filósofos en el imperio empirista, el es un empirista casi radical y lo deja muy claro cuando más adelante en el mismo postulado dice: “la existencia y verdad de las ideas resultan injustificables para nosotros”, en lo personal creo que el autor se refería a que sin los sentidos la veracidad de las ideas es nula.

Como Hume hay muchos otros que defienden ambos imperios, pero la pregunta clave en todo este embrollo de pensamientos es, ¿Quién tiene la razón? La respuesta de esta pregunta la dio Enmanuel Kant con su filosofía Kantista. Pero primero creo necesario exponer la situación en la que surgió el Kantismo.

Era una época de contrastes como lo dije antes, dos grandes imperios del pensamiento filosófico querían proponer al mismo tiempo dos filosofías completamente diferentes, por un lado estaba el empirismo fundamentado en la experiencia, los sentidos, y la tabula rasa, por otro lado estaba el racionalismo fundamentado en la razón, el pensamiento y las ideas innatas, ambos imperios contaban con grandes titanes defendiéndolos, su lucha estaba llegando a una cúspide pero parecía que nunca estarían de acuerdo la una con la otra, hasta que apareció un tal Kant y fundo uno de los más grandes imperios filosóficos como lo es el Kantista, con una filosofía que no buscaba poner más en contra el empirismo con el racionalismo, ni viceversa, más bien el buscaba la conciliación entre estas dos filosofías, su principal precursor fue Enmanuel Kant, un filosofo alemán, que aun hoy es considerado como el pensador más influyente de la época moderna.

Kant pensaba que los sentidos y la razón eran igual de necesarias y si una de las dos fallara no habría un autentico conocimiento, el decía: “La función de la sensibilidad es la de recibir impresiones, la de percibir y la del entendimiento es más activa pues debe ordenar y organizar esas impresiones para formar concepto, podríamos decir que una aporta las materias primas y el otro la transforma”. Aunque Kant no era ni empirista ni racionalista, había un punto en donde su filosofía se inclinaba más al racionalismo, y era en la ética.

Un postulado sobre la ética dice: “La ética debe ser universal y, por tanto, vacía de contenido empírico, pues de la experiencia no se puede extraer conocimiento universal. Debe, además, ser a priori, es decir, anterior a la experiencia y autónoma, esto es, que la ley le viene dada desde dentro del propio individuo y no desde fuera.” este es el único punto en toda la filosofía Kantista en donde parece que Kant se inclina más hacia el racionalismo, pero después de eso toda la filosofía Kantista busca demostrar que tanto el empirismo como el racionalismo tienen la razón ya que tanto los sentidos como la razón son necesarios.

Fue un largo viaje de exploración por estos tres grandes imperios filosóficos, el empirismo con los sentidos, el racionalismo con la razón y el Kantismo con la integración de estas dos filosofías, fue muy largo y cansado el viaje pero valió la penar caminar e indagar entre las murallas de estos tres grandes imperios filosóficos.

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