En el ejercicio de mi libertad para razonar y pensar,cada vez que escucho lo que dice un político,veo lo que hace o deshace o leo lo que escribe,surge en mí la necesidad de separarlos en tres categorias.Así pues,libre como soy también para expresarme,expongo,y solo con esta intención,los tres subgrupos en los que divido a aquellos que hacen de la política el medio y fin de su existencia.Pero,antes que nada,aclarar que considero que la pertenencia a estos  colectivos es voluntaria,y se accede a ellos por méritos propios.

Un primer grupo,que no por ello el más numeroso aunque lo parezca,está formado por los corruptos.Es recomendable no acercarse a ellos ya que,dicen,esta severa descomposición humana puede contagiarse,y el olor nauseabundo que desprenden tornarse en agradable fragancia si se acompaña debidamente de un buen surtido de papel moneda.

La segunda clase la constituyen los incapaces y lerdos. Son los más abundantes y su proximidad llega a ser más peligrosa que en el caso anterior.Un prolongado tiempo de exposición al absurdo atrofia el cerebro,destruyendo las voluntades.Su picadura es mortal.

El tercer,y último escalafón, lo ocupan los buenos políticos.Aquellos que con su formación,disposición,voluntad,esfuerzo y sacrificio,desde su posición de poder, contribuyen a mejorar la vida de los demás.Algunos están por descubrir.Los que se vislumbran son pocos,muy pocos.¿Cuántos conoces?...

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: