ansiedad

El trastorno de ansiedad puede producir muchos efectos que para quienes lo sufren no son fáciles de llevar.

El miedo, la angustia, la desesperación y las ganas continuas de huir sin destino ni rumbo son algunos de sus efectos.

Sus síntomas son muy variados dependiendo de la persona que lo sufra: Taquicardias, nauseas, vómitos, tensión muscular, trastornos alimenticios, palpitaciones, temblores, falta de aire, cansancio, opresión en el pecho, hormigueo, mareos, sudoración, nudo en el estómago, tensión en la mandíbula, etc…

Los ataques de ansiedad no tienen por qué ser una situación de larga duración, pueden ser puntuales y desaparecer a los pocos días, además puede durar horas pero también se da el caso de que solo pase durante unos minutos y se pueda controlar la situación.

Hay una gran diferencia entre un ataque de ansiedad puntual y una ansiedad crónica, que engloba en ella, muchas fobias diferentes: Agorafobia, fobia social, fobias específicas, pánico, estrés postraumático, trastorno obsesivo-compulsivo.

La ayuda psicológica en este caso es imprescindible, el cual mediante técnicas y en algunos casos tratamiento, podrá ayudar a calmar la situación.

Hay que tener en cuenta que no es un camino fácil cuando es crónica, requiere de su tiempo y de intentarlo sin rendirse una y otra vez.

ansiedad

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: