El hundimiento del Titanic

El “Royal Mail Ship Titanic”, el gigantesco transatlántico considerado el emblema del progreso maquinista de principios del siglo pasado, se hundió en aguas del Atlántico tras chocar con un iceberg la noche del 14 de abril de 1912.

El “Titanic” había sido botado en Belfast ante la admiración mundial.

Las pruebas de navegabilidad apenas habían durado ocho horas, pues se le consideraba invulnerable, la mayor y mejor máquina jamás construida. Simplemente, era perfecto.

Unos días antes, el 10 de abril de 1912, comenzó su viaje inaugural zarpando de Southampton (Inglaterra). Se encontraban a bordo 2.228 personas, y, aunque en el mar había grandes masas de hielo flotantes, el “Titanic” seguia navegando a gran velocidad.

El “Titanic” chocó contra un iceberg, y la colisión produjo seis grietas en distintos compartimentos estancos que se llenaron de agua, y, dos horas y cuarenta minutos después, se hundió, a casi 4.000 metros de profundidad. De las 2.228 personas que iban a bordo, hubo solamente 705 supervivientes. El resto perecieron en las gélidas aguas del Atlántico.

 

Por qué se hundió el “Titanic”

Más de un siglo después del hundimiento del “Titanic”, se sigue especulando sobre las causas de esta tragedia, y, curiosamente, la conclusión más aceptada por los expertos apunta a que el “Titanic” no se hundió por exceso de velocidad, ni, como se dijo en un principio, por estar construido con materiales de mala calidad para ajustar el presupuesto. Se apunta a la negligencia del capitán Edward John Smith, que desoyó las advertencias hechas por otros barcos, que alertaban de que en el mar flotaban bloques de hielo, y aconsejaban mucha prudencia y una vigilancia extrema para evitar una colisión.

Los expertos coinciden en afirmar que, si se hubieran utilizado prismáticos, se habría evitado la tragedia. Pero parece ser que los prismáticos, sencillamente, no estaban en su sitio, no se encontraban disponibles cuando debían ser utilizados, o bien el capitán Smith no los consideró necesarios... El caso es que se da esta triste paradoja: el uso de unos prismáticos hubiera podido evitar la tragedia del “Titanic”.

Una tragedia que sigue fascinando

A pesar de que perdieron la vida más de mil personas, la tragedia del “Titanic” sigue causando gran fascinación. Más aún, desde que se estrenó la película “Titanic”, protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, la película más cara de toda la historia del cine.

Además de otras películas sobre la tragedia del “Titanic”, existen centenares de libros que explican con todo detalle las vicisitudes de los pasajeros durante los últimos instantes del “Titanic”: Historias de amor, sobrecogedoras despedidas en cubierta, actos de valentia y abnegación, de solidaridad , anécdotas...se ha hablado mucho sobre el naufragio clasista del “Titanic”, pues se salvaron el 60% de pasajeros de primera clase, frente al 44% de segunda y el 25% de tercera. Pero, si bien lo más probable es que se debiera a la popia estructura del buque, es cierto que muchos supervivientes declararon que se dio prioridad a los pasajeros de primera clase durante el naufragio a la hora de repartir los buques salvavidas.

En la actualidad, la leyenda del “Titanic” sigue viva. Una exposición itinerante, la más visitada del mundo, que se exhibió en el año 2012 en el Museo Marítimo de Barcelona (www.titanic.eu), recrea las estancias interiores y toda la historia del “Titanic”, con cerca de 200 objetos originales.

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