TORTUGAS

Millones de años con la casa a cuestas

 Las tortugas llevan habitando el planeta portando su casa a cuesta millones de años, habiéndose encontrado fósiles de hace 250-200 millones de años. Durante todo este tiempo apenas han cambiado, puesto que estos fósiles no guardan diferencias significativas respecto a sus contemporáneas. Estos reptiles se distribuyen por casi todo el mundo, viviendo en todas las regiones salvo en las muy frías o las de clima muy seco. Se conocen más de doscientas cincuenta especies de este orden de reptiles, las cuales ocupan una gran cantidad de hábitats: mares, ríos, pantanos, estepas, bosques y hasta desiertos.

 Estos animales se caracterizan por tener un cuerpo defendido por dos corazas o conchas. La que recubre el dorso está constituida por láminas óseas extraordinariamente duras es abombada. La otra es ventral y plana. Las dos corazas se encuentran soldadas lateralmente presentando aberturas que permiten al reptil sacar la cabeza, la cola así como las extremidades. La concha dorsal presenta distintas tonalidades, según las especies, siendo normalmente marrón o verdosa. La ventral es siempre más clara, pudiendo presentar un brillante colorido en algunas especies de tortugas.

Tortuga de caja del este (Terrapene carolina carolina)

 Las distintas partes que sobresalen de las corazas están cubiertas por una piel robusta, estando recubierta por escamas. El cuello tiene una gran movilidad. No tienen dientes y la boca encierra una lengua carnosa. Las cuatro patas, cada una con cinco dedos, les sirven a las tortugas para caminar o para nadar si son especies marinas. En estas especies acuáticas los dedos están unidos entre sí por una membrana, teniendo además estas tortugas más desarrolladas las extremidades anteriores. En otras especies estas extremidades anteriores tienen forma de pala, como ocurre con la tortuga boba. Las tortugas acuáticas nadan a gran velocidad pero las terrestres caminan muy lentamente. La concha de estas tortugas terrestres es más pesada.

Las tortugas son buenas nadadoras

 Las tortugas son animales ovíparos. Las dimensiones de los huevos varían en función de la especie. Estos presentan una funda calcárea. Las hembras ponen los huevos en agujeros excavados en la tierra, incubándose expuestos a diversas condiciones como la temperatura y humedad relativa que pueden ser fundamentales para el desarrollo del embrión. Algunas especies pueden poner unos cien huevos a la vez, buscando asegurar que al menos unos pocos sobrevivan. Una vez puestos los olvidan y al cabo de unos pocos meses se abren, dejando salir a las pequeñas criaturas que albergaban. Las pequeñas tortugas son iguales que las adultas, salvo por dos excepciones: la lógica diferencia de tamaño y la extrema fragilidad que presentan sus conchas, lo que las hace muy vulnerables ante rapaces, mamíferos y tiburones.

Las tortugas recién nacidas son muy vulnerables

 Las especies terrestres se alimentan de vegetales, insectos y larvas; mientras que las acuáticas de algas, moluscos y gusanos. Durante los inviernos muchas especies de tortugas, ante la escasez de comida, caen en letargo. Las tortugas son muy longevas y con frecuencia superan con creces los setenta años de vida e incluso los cien. Una de las tortugas que se conoce que vivió más fue una tortuga de las Galápagos que murió con 175 años de edad.

Tortugas gigante de las islas Galápagos, reptiles muy longevos

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