A todos nos ha pasado que al inicio de cada curso queremos mejorar nuestro rendimiento académico, cambiar nuestro método de estudio, pero muchas veces no sabemos por dónde o cómo comenzar para conseguirlo, sin embargo, no es tan difícil lograrlo, ¡sólo se necesita un poco de organización y mucha motivación!

A continuación, te daré algunos tips que de seguro de ayudarán:

1. Utiliza una agenda

Una gran herramienta a la hora de organizarte es una agenda, ya sea en formato físico o digital (esto ya dependerá de cuál se te acomode mejor), hay muchos modelos de acuerdo a cada necesidad, algunas son diarias, semanales, y mensuales. Otra opción muy recomendada sin los bullet journals, ya que estos puedes personalizarlos totalmente a tu gusto y ajustarlo a tu rutina, pero debes tener en cuenta que estos te tomarán un poco más de tiempo, puesto que debes "construirlos" desde cero.

La idea de utilizar una agenda es organizar las cosas que tengas que hacer, poniéndoles un orden y estipulando prioridades. ¿Cuántas veces no hemos tenido algo que hacer y lo hemos olvidado? Con una agenda podrás mantener todo a la vista y te asegurarás de no olvidar absolutamente nada y estarás siempre al día.

Así mismo, podrás mantenerte al tanto de las fechas de entrega de trabajos, proyectos, exámenes, etc, y no se te acumulará todo para el último minuto.

No olvides hacer tiempo para ti, tu familia, amigos y actividades extracurriculares y así sostener un equilibrio, recuerda ¡debes descansar para no colapsar!

2. Dile adiós a la procrastinación

Para nadie es un secreto que una de las mayores razones por las que no rendimos como queremos es que vamos postergando todas las tareas y actividades que tenemos que hacer gracias a otras distracciones, así que procura dejar a un lado el móvil, las redes sociales, series y películas y ponte a hacer todos tus deberes, y verás que terminas pronto y puedes recompensarte con todas aquellas cosas que te entretienen.

3. Método Pomodoro

De seguro has escuchado este método, es uno de los más efectivos a la hora de estudiar. Cuando se intenta estudiar varias horas de seguido se vuelve muy agotador y tira a lo aburrido, lo cual puede provocar que te desmotives y prefieras abandonar la actividad, tu cerebro necesita descansos o pausas activas, aunque no lo creas, tu cerebro trabaja mejor cuando lo recompensas por su trabajo. El método Pomodoro consiste en ello, recompensarte después de trabajar por determinado periodo de tiempo, obviamente estando muy concentrado/a. Pot ejemplo, trabajas 25 minutos full, sin distracciones y aprovechando al máximo tu tiempo, y te recompensas 5 minutos haciendo una pausa activa, ya sea caminando un poco o comiéndote un rico dulce, después de esto, procedes a iniciar otro periodo de 25 minutos de arduo trabajo. No se recomienda utilizar el móvil en el tiempo de recompensa, ya que tu cerebro no descansará. Verás que con este método tu estudio/trabajo será mucho más eficiente, y lo aprocecharás mejor.

4. Establece metas a corto y largo plazo

De cierto modo, establecer metas es una manera de organizarte, tendrás un enfoque y un motivo por el cual continuar con lo que haces. No tienen que ser demasiado pretenciosas, ya que esto podría resultar contra producente y puede llegar a desmotivarte el hecho de que no llegues a cumplir dichas metas. A corto plazo pueden ser cosas pequeñas, como terminar ciertos deberes antes de determinada fecha, proponerte sacar buena nota en un examen o dominar un tema. A largo plazo son esas cosas que vas a conseguir si antes logras las metas pequeñas, como por ejemplo terminar tu carrera universitaria, viajar, etc.

7. Encuentra el mejor método de estudio para ti

Cada persona es diferente, y no aprendemos de la misma forma. Debes encontrar el método que mejor se adapte a ti, he aquí algunas opciones:

  • Visual: Este va muy bien para aquellas personas que "digieren" mucho mejor la información con muchos colores, imágenes y esquemas.
  • Auditivo: Para todos aquellos que comprenden mejor escuchando que viendo o escribiendo esto les va fenomenal, puedes prestar tu atención completa a las clases, y si es posible, puedes grabarlas para reproducirlas de nuevo cuando estés repasando.
  • Asociativo: Consiste en memorizar conceptos, o palabras con otras que te lo hagan recordar.
  • La escritura: Este es el más común, muchas personas retienen mejor la información al escribirla, sobre todo al hacerlo a mano.

Cabe destacar que debes estar repasando constantemente, para que toda esa información que estudiaste pase a tu memoria de largo plazo, y no se vaya deteriorando o perdiendo con el tiempo.

6. No pierdas la motivación

Es muy importante que siempre tengas muy presente los motivos por los cuales haces todo ese trabajo, es entendible que a veces creas que tus esfuerzos no están dando frutos, pero verás que en un futuro todo te será recompensado y no debes desistir frente a las dificultades. No te agobies, si realmente tienes pasión por lo que haces lo disfrutarás al máximo, y le sacarás el mejor provecho, ¡no te rindas, y sé valiente!

Espero que estos tips hayan sido de ayuda para ti, y que los pongas en práctica en tu vida diaria, ¡y buena suerte! Guiño


 

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