Siempre se había enfocado la deficiencia hormonal como un problema netamente femenino. No obstante, estudios clínicos recientes evidencian que muchos de los problemas de salud que presentan los hombres maduros están asociados a una baja en la producción de testosterona.

La testosterona es la principal hormona sexual masculina. Se produce en los testículos y las glándulas adrenales. Esta hormona estimula el desarrollo de los órganos sexuales masculinos y las caracteristicas sexuales secundarias del hombre. La andropausia se ha definido como la disminución progresiva de testosterona en la sangre.

Aproximadamente a partir de los 40 años, los niveles de testosterona disminuyen 10% cada década. Muchos prefieren dejar pasar inadvertidos, pequeños detalles que cambian la conducta de los varones maduros. A los 50 años de vida, el hombre comienza a experimentar disminución de la líbido, disminución del número de erecciones nocturnas y matutinas, menos calidad de dureza en el pene, orgasmos menos intensos, disminución del volumen testicular y peneano, inestabilidad del sentido de vitalidad, energía y bienestar.

Sin embargo, el problema real no está en padecer el déficit de la madurez, sino en la falta de información y conciencia del padecimiento, asociado al desconocer los efectos que esto tiene en la calidad de vida del hombre por ausencia de tratamiento, tanto por vía oral, a través de la piel o mediante inyecciones. El tratamiento más novedoso se aplica cada tres meses, por medio de la terapia Adam, que brinda mayor seguridad porque no presenta cambios bruscos en los niveles hormonales, y que permite al hombre sentirse bien, con mayor energía, concentración y menor insomnio, en un período mayor.

Por ello, es hora que todos aceptemos la andropausia para mejorar nuestra calidad de vida con tratamiento, en vez de sobrellevarla.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: