Como todos sabemos el cáncer es una enfermedad que tiene a menudo un desenlace fatal, los efectos secundarios de los tratamientos que se aplican corrientemente son casi tan temidos como la misma enfermedad. Es por ello que muchos pacientes oncológicos sopesan la posibilidad de superarla sin recurrir a estos tratamientos, como nos explica la escritora suiza Bignia Kuoni en su libro A despecho, en busca de otra vía.

Es una opción muy atrevida, si bien es cierto hay quien lo ha conseguido, también consta que muchos de los que se aventuran no lo consiguen. Como todos sabemos, la quimioterapia y la radioterapia, que se aplican para resolver muchos casos, tampoco aseguran la curación; ya que depende mucho de las circunstancias de cada enfermo.

Los oncólogos y médicos no siempre son pródigos en explicaciones, pero al menos, si son sinceros cuando se les pregunta. Por ello, es conveniente dejar de lado los miedos y angustias, pedirles indicaciones claras en las probabilidades de superación según el tipo de tumor que se sufre, que normalmente los protocolos a seguir ya están definidos por estudios estadísticos con los tratamientos de que disponen, y en base a ello, tomar una decisión.

De los tratamientos alternativos, no hay ninguno que haya demostrado un alto nivel de eficacia a la hora de combatir por él mismo la enfermedad. Sí hay, pero, que son muy útiles como complemento, tanto para vitalizar los tejidos afectados como para neutralizar o minimizar los efectos secundarios de los tratamientos oficiales.

De entre todos ellos, destaca la utilización del ozono medicinal, cuya efectividad es coherente con la concepción del hipoxia en la génesis del cáncer.

Se aportan dos fragmentos que recogen experiencias a modo de testimonio de la efectividad de la terapia de ozono.

1- Nathaniel Altman, describe el trabajo de los pioneros, que promovieron la utilización de una terapia que hoy aplican miles de terapeutas en clínicas de todo el mundo.

2- Paula Horan, explica de su experiencia en la India, donde cuentan con recursos limitados para acceder a los tratamientos convencionales.

Lamentablemente, no hay ningún tratamiento que pueda reivindicar la curación del cáncer. Por ello, conviene sumar todos los esfuerzos a fin de que, sea cual sea el pronóstico, el paciente se sitúe del lado bueno de las estadísticas.

Lea aquí: Como se aplica la terapia de Ozono

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: