Para completar la caja de herramientas básicas se necesita también algún útil que permita taladrar paredes o maderas. Aunque la mayoría de las veces basta con tener un taladro manual (berbiquí), se puede hacer una mayor inversión y comprar un taladro eléctrico, que además de realizar todas las tareas del berbiquí con rapidez y sin esfuerzo, podrá completarse poco a poco con accesorios que la convertirán en una utilísima herramienta universal.

Selector de velocidad del taladro

Es un interruptor o una escala variable donde se selecciona la velocidad adecuada para cada tipo de trabajo. En algunos modelos de taladros eléctricos, el selector de velocidad está incorporado al gatillo, diseñado para cambiar la velocidad al variar la presión (mayor presión supone mayor velocidad).

Percutor del taladro

En muchos modelos de taladros eléctricos existe una acción percutora activada mediante un interruptor. Actúa como un martillo: además del movimiento de giro, imprime a la broca otro de vaivén, que golpea y facilita su entrada en materiales muy densos (hormigón, piedra). Es mejor usar brocas percutoras, ya que las ordinarias podrían partirse.

Portabrocas o mandril

Permite acoplar brocas y otros accesorios. En muchos modelos de taladros eléctricos se acciona mediante una llave especial que permite abrir y cerrar el mecanismo de sujeción. En otros no es necesario, ya que poseen un mecanismo de autocierre. Para acoplar algunos accesorios es preciso retirar esta pieza, que suele tener un sistema de rosca para facilitarlo.

Collarín

Es la pieza en la que va acoplado el portabrocas. Conviene comprobar que se trata de un collarín estándar, ya que algunos accesorios se acoplan directamente a éste, una vez eliminado el portabrocas. Un collarín universal (43 mm) permite usar todo tipo de accesorios de otras marcas.

Tope de profundidad del taladro

Es un accesorio que permite controlar la profundidad del taladro, para evitar atravesar superficies o ajustarlo al tamaño de la broca o espiguilla.

Selector de dirección del giro del taladro

Permite variar el sentido de la rotación. Es especialmente útil para usarlo con cabezas destornilladoras.

Gatillo del taladro

Interruptor para iniciar o detener el funcionamiento de la máquina. En algunos modelos existe un botón de fijación del gatillo para evitar tener que mantenerlo accionado en trabajos largos.

Llave de portabrocas

Llave especial que permite abrir y cerrar el mecanismo de sujeción de las brocas en la taladradora.

Cómo elegir un taladro eléctrico

El taladro eléctrico es la herramienta más útil y versátil. Por eso es importante adquirir un equipo resistente y completarlo con accesorios. A la hora de adquirir un taladro eléctrico hay que tener en cuenta:

  • La potencia, que se mide en vatios. Aunque existen aparatos desde 100 vatios, lo ideal es adquirir una máquina potente (de más de 350 vatios), que permita hacer trabajos duros y añadir accesorios.
  • La posibilidad de regular la velocidad (una buena herramienta debe tener dos o más velocidades), o mejor aún, un regulador electrónico que permita elegir la velocidad (revoluciones por minuto) deseada.
  • La opción percutora, que es la capacidad de golpear superficies muy duras, como el hormigón, facilitando así su penetración.
  • La opción de cambio de dirección del giro y bloqueo, que es muy útil si se quiere usar como destornillador eléctrico.
  • Los accesorios compatibles, ya que aunque en un principio sólo se use como perforadora, después, quizá se complete con otras piezas.
  • También se debe considerar los modelos sin cable (con batería recargable) que, aunque en general, son menos potentes, pueden ser muy útiles si se precisa trabajar en lugares sin corriente eléctrica.

Elegir el taladro adecuado

Lo ideal es adquirir una herramienta potente (de más de 350 vatios) de una marca que ofrezca garantías de calidad, que fabrique accesorios compatibles a buen precio, y que cuente con variador de velocidad, dirección de giro y opción percutora.

Cuidado con el uso del taladro en determinadas superficies

Uno de los problemas más frecuentes a la hora de taladrar en la pared es perforar, sin querer, una conducción de fontanería o de la calefacción. También los cables empotrados pueden dar un buen susto. Como norma general, los conductos de agua y electricidad siguen trayectorias paralelas o perpendiculares al suelo, por ello se debe evitar taladrar bajo un interruptor, un grifo o sobre un enchufe. Y, en todos los casos, parar el taladro cuando se note un cambio en la dureza del material o virutas negras (procedentes del tubo plástico que protege los conductos eléctricos). Para evitar cualquier accidente, la mejor solución es utilizar un pequeño detector de metales que se pasa por la pared antes de perforarla e informa de la situación exacta de los cables y tuberías.

Accesorios de los taladros

Los taladros eléctricos pueden acoplar un gran número de accesorios que le permitirán realizar muchas otras funciones como destornillar, lijar, serrar o mezclar líquidos. Además, el coste de los accesorios será siempre menor que el de una herramienta eléctrica especializada.

Taladro eléctrico

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