La Navidad se va acabando y seguro que te estás preguntando cómo superar la resaca navideña. No es fácil cuando has tenido una cena de Nochebuena con tus padres, hermanos, sobrinos, tíos solos y tías que nunca invitarías a tu boda si no fueran las hermanas favoritas de tu madre. Después vino el día de Navidad con tus suegros. Te riñeron por haberles robado a su precioso hijo de su Nochebuena. Un drama.

Para superar la resaca navideña debes olvidar. ¿Cómo vas a olvidar los insultos de tu cuñada? te preguntas. ¿Y la cara que te puso tu suegra en los postres? Pues no pensando en esas tonterías. Es lo que hago yo: me voy de compras y me regresa la alegría.

Piensa que vienen las rebajas, los Reyes Magos con sus juguetes y regalos variados. La vida puede ser maravillosa si tú la sueñas maravillosa y llevas esos sueños a tu realidad cotidiana.

No pienses en la cuesta de enero porque entonces empalmas la resaca navideña con el dolor de la economía doliente. Hay que pensar en cosas bonitas. Por ejemplo, en que la tarjeta de crédito sigue siendo aceptada en todos los establecimientos comerciales. Tus hijos tendrán los mejores juguetes del hipermercado. Ah... y, cuando se cansen de jugar con ellos, los vuelves a las cajas y se los llevas de vuelta. Los comerciantes aceptan devoluciones.

Al final, la resaca navideña no es para tanto. Hasta los kilos que has cogido con tanto dulce y comilona tienen solución: en enero comerás menos para ahorrar. No hay mejor dieta. Lo que no comes no engorda y, como no lo compras, no cuesta dinero.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: