ojos pardos

SUEÑO DE AMOR

Lindos tus grandes ojos pardos, brillantes, felinos, destellan con mil y un matices que me producen una sensación hipnótica, cuando los miro con insistente fijeza es como si hurgaran en las profundidades ignotas de mis sentimientos. De seguro tu preciosa majestad puede mirar todo lo que te rodea, percibiendo todas las cosas con ese brillo inusitado, limpio, glorioso. Imagino captando bellas fantasías matizadas con mil colores que tiñen tu universo interior.

En mis noches de insomnio, cuando el sueño rehúye acogerme en sus brazos mullidos para darme el reparador descanso. Te sueño embelesado recorriendo tu rostro querido donde voy tocando cada uno de los encantos que te adornan, paso mis dedos febriles por el contorno de tu boca acariciando tus labios húmedos que invitan al beso, tiemblan, hablan con ese lenguaje silente que solo puede percibirlo otra boca enamorada, otros labios ansiosos que degustan la savia dulce apasionada más dulce que la miel.

Pensamiento y sensaciones

Brilla la claridad en mi pensamiento me acomete febrilmente la admiración que despiertan tus senos virginales, que son como palomas torcaces asomándose en tu pecho glorioso, firmes, inhiestos que más bien parecieran reclamar la caricia tierna de unas manos audaces, hechas para la caricia, hechas para el amor. La belleza y la personalidad se integran en sutil armonía provocando pensamientos y sensaciones inconfesables inspiradoras de deseos apasionados que terminan por espantar mi sueño y obnubilando mi entendimiento dejándome exhausto, yerto, quieto.

Prosigo recorriendo tu anatomía maravillosa me admiran tu vientre plano, tus caderas de ánfora egipcia y tus piernas perfectas. Deseo pregonar un manifiesto sincero para que el mundo sepa, que soy el hombre aquel que se reconoce enamorado por siempre de todas las virtudes que adornan a todas las mujeres, sus almas, sus amores, sus cuerpos, en el entendido de que están hechas para amar y ser amadas. Tu querida mía, con tu vientre plano, suave, delicado y a la vez con la fortaleza para aceptar el sagrado milagro de la maternidad, asiento propicio para recibir la semilla del amor y, por supuesto el ara donde serán procreados los hijos que vendrán bendecidos por Dios. Son tus caderas el marco y el seno adecuado para darte mujer, la comodidad funcional para cuando llegue tu estado interesante. Tus piernas como columnas, largas, bien hechas, pantorrillas bellamente torneadas que te permiten caminar con suave cadencia, ritmo, amén de elegancia.

Ensoñando

Sigo pensando, ensoñando, que quiero de ti, que deseo, que amo. Sin preguntas. Déjame decirlo. En la irreal soledad de mis noches insomnes, cavilando, deambulando intensamente en mis pensamientos que generalmente no tienen norte fijo, por momentos me detengo, me permito visualizar o tal vez desentrañar, esculcar en las cosas que deseo, otras que tienen tan poca importancia que no las incluyo en mis prioridades y que poco a poco voy postergando en el tiempo. Otras que son tan peregrinas que no me dan ningún deseo de asumirlas. Sigo adelante, transitando, caminando y, hasta de cuando en vez dando saltos en el vacío, aprobando y desaprobando ideas, deseos, querencias, dejando en el transito jirones de mi vida, perviviendo con las circunstancias de la vida, que la vida me presenta, recibiendo y dejando heridas a mi paso como cualquier ser humano.

Al final quiero decirte aún con la certeza de saber que tú ya sabes y bajo esa presunción lo siguiente. Quien no ha soñado con el amor perfecto, pero no ese amor estereotipado cultivado, magnificado por las revistas, medios faranduleros y publicitarios en general. No, en tu modelo particular en tu sueño de amor perfecto que, has madurado durante toda la vida. De seguro y por supuesto tú modelo sufrirá con el paso del tiempo los cambios lógicos, normales, clásicos. Todo lo que se construye en el tiempo es susceptible de cambios. Los avatares cotidianos de la vida, el entorno, el ambiente. Todos ellos influyen de alguna manera para que, tu modelo sufra alteraciones para bien o para mal, de fondo o de forma. Igualmente sabemos que de tu modelo original poco o mucho quedaran. Tenemos que saber o sabemos que hay sueños inalcanzables, en el sentido que tú no tienes dominio sobre el decurso de la vida, espacio, tiempo.

En verdad estos cambios son saludables porque siempre tienden a ubicarte en la realidad simple y llana. Es libre soñar, desear, querer, amar. El que no ha amado no ha vivido ni disfrutado de la vida. Grito, déjenme soñar, cuando llegue el momento adecuado recobraré mi realidad. Mi realidad eres tú mi sueño.

 

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