Sonríe a la vida. Amor

SONRÍE A LA VIDA CON AMOR

La vida es un viaje que tenemos que realizar cada uno de nosotros, con momentos de alegrías y aflicciones, aciertos y desaciertos. También viajamos en solitario o en compañía de personas que aparecen en nuestras vidas, y caminan junto a nosotros, en un corto o largo período de tiempo. 

No sabemos quién se va a cruzar en nuestro camino, ni que rumbo va a tomar nuestras vidas, porque una cosa es segura; en la vida, nada sucede por casualidad y nadie llega a nosotros por qué sí. Las casualidades no existen. Y esas personas que llegan a nuestras vidas, son necesarias para poder avanzar y evolucionar en cada situación que se nos presenta.

Muestra gratitud  por las situaciones o personas que se presentan en tu camino.

Es importante que no juzgues a las personas ni a los acontecimientos que se cruzan o aparecen en tu camino, puesto que no sabes por qué ocurren las cosas ni con qué fin. Así que, deja que entren... 

No cierres puertas, porque es algo que debe suceder.

Es verdad que al cabo de un tiempo, cuando asimilamos la experiencia algunas de esas personas se van irremediablemente, causándonos frustración, y en ocasiones, nos estancamos en ese tiempo, y vamos avanzando sin disfrutar del presente. Piensa, que todo ciclo tiene su principio y su fin. Las personas se van, en el momento adecuado, ni antes ni después, solo cuando estamos preparados para continuar con nuestro camino, cuando evolucionamos ya enriquecidos con la experiencia.

Continuamos con ese viaje lleno de puertas que se abren ante nosotros, para dar paso a nuevas oportunidades. Esas oportunida- des que a veces, las dejamos ir, por miedo a iniciar algo nuevo y fracasar, miedo a dejar de lado lo conocido. El miedo nos paraliza, y permanecemos en el mismo lugar o situación, sin arriesgarnos, donde ya no somos felices, pero estamos cómodos.

El  MIEDO nos impide alcanzar nuestros sueños, nos reprimimos y nos cierra la puerta a la felicidad.

MIEDO

Si las cosas nos van bien nos sentimos felices, pero si nos van mal enseguida nos enfadamos, nos desanimamos y pensamos que no tenemos buena suerte, e incluso culpamos a los demás de nuestro dolor, siendo nosotros mismos los responsables de estar paralizados por el miedo y  de provocarnos tal sufrimiento. Y el sufrimiento proviene de la propia reacción ante los hechos.

Un ejemplo sería: Cuando planeamos un fin de semana de acampada en la montaña, con barbacoa y llueve. ¿Cómo reaccionamos? Nos enfadamos. La causa del enfado no está en la lluvia, sino en la reacción. 

Años atrás, mi vida era solo dolor, me alimentaba de sufrimiento. Todos los días eran críticas hacia los demás, y hacia mí misma. Me enojaba por cualquier cosa. Contestaba mal a todo el mundo. Veía el lado más negativo de las personas y las experiencias que se me presentaban en el camino.

No me daba cuenta de que mis pensamientos negativos creaba todo ese estado, todas las situaciones que no me gustaban, todo ese dolor.

Un día toqué fondo.

El sufrimiento fue mi gran maestro, ya que me avisó de que algo no andaba bien en mí, de que había dejado de quererme, y si yo no sentía amor por mí, las personas que me rodearan, sentirían lo mismo hacia mi... es decir, rechazo.

El dolor, me ayudó a identificar la situaciones que me hacían daño. Tenía que prestar atención a mis propios pensamientos y sentimientos a mis reacciones, a la forma que tenia en enfocar las cosas, en como creaba el malestar, en como interpretaba la experiencia de cada momento.

El miedo me frenaba, era un mecanismo de protección que lo disfrazaba en creencias limitantes como:

-No sé lo que quiero

-No soy capaz de hacerlo

-No tengo suficiente dinero

-Tengo mala suerte

-Los hombres se aprovechan de mi

Poco a poco, el dolor que sentía, me hizo profundizar más, me adentré en lo más hondo de mi alma, aceptando, comprendiéndolo, buscando la causa, y transformando todas las emociones que sentía (dolor, enfado, autocrítica, culpa, miedo, resignación y un largo etc.) y fue en ese preciso momento, cuando mi vida empezó a transformarse y me mostró la verdadera esencia de mi ser, llenando de amor ese espacio vacío de mi corazón, descubriendo así, la esencia de la vida.

Comprendí que aunque haya problemas por resolver, cada obstáculo y sufrimiento es una oportunidad, y la tenemos que usar como una herramienta para poder acceder a la felicidad, que es la verdadera esencia del ser. Ahí empezamos a experimentar lo que realmente significa amarse a uno mismo.

El sufrimiento es ausencia de amor.

Escucha cada vez que criticas a alguien, observa cuando te enfadas, cuando estás triste o frustrado y culpas a otros de ese estado en el que te encuentras, porque poco a poco llegarás a comprender como creas el sufrimiento, y será entonces, cuando dejes de crearlo y te responsabilizarás de él. 

Nunca te olvides de sonreír, porque el día que no sonrías,

será un día perdido.

                                                                                                                 Charles Chaplin


Sonríe a la vida. Sin miedo y con mucho amor.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: