Sobrepeso no es sinónimo de mala salud, a pesar de que así parezca por lo que se ve en Internet o se difunde por los medios de comunicación. La verdad que el peso, por si solo, no dice mucho. Si el objetivo es gozar de buena salud y mantener alejadas enfermedades crónicas como la diabetes, fijarse sólo en el peso no es la mejor opción. Lo que hay que hacer es evitar caer en una condición conocida como Síndrome Metabólico. El síndrome metabólico se asocia a mayor riesgo de diabetes, enfermedadse cardiovasculares (ataques al corazón e isquemias) y accidentes cerebrovasculares (ataque cerebral). ¿Cuándo se tiene síndrome metabólico? Cuando se tienen tres o más de los siguientes signos:

- Presión arterial alta

- Glucosa elevada

- Cintura de mas de 90 cm en mujeres y más de 100 cm en hombre

- Triglicéridos altos

- HDL (colesterol bueno) bajo

Verán que tener sobrepeso no es criterio. De hecho, en un estudio con más de 40.000 seguidas por más de 20 años se determinó que el sobrepeso no tenía incidencia en la salud; no aumentaba el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Recordemos que el sobrepeso se define como un IMC mayor a 25, obesidad mayor a 30, obesidad mórbida mayor a 35. Pero estos criterios no son más que acuerdos internacionales, no existe nada intrínsecamente malo con tener un IMC mayor a 25. Se puede estar perfectamente bien de salud con un IMC más bien alto. Es cosa de ver a deportistas de alto rendimiento, en algunas disciplinas la musculatura sola hará aumentar el IMC.

Esto lleva a un punto importante: el deporte y ejercicio. La actividad física define el ritmo del metabolismo, que es fundamental en mantener una buena salud. Hacer deporte es, a grandes rasgos, más beneficioso que una dieta baja en calorías. Y es que el riesgo para la salud no está en el peso, está en la grasa. Pero no en cualquier grasa, sino en la grasa alredror de los órganos. ¿Piernas y brazos gorditos? No importa. ¿Cintura ancha? Entonces sí, puede ser signo de un problema, porque el ancho de cintura se correlaciona con la grasa alrededor de los órganos. 

Mi mensaje final es el siguiente: la balanza tiene demasiado poder en la vida de las personas para atribuirle al peso peligros que no tiene. Es posible ser, incluso, obeso mórbido y no tener glucosa elevada, no tener exceso de grasa y no tener hipertensión. En ese caso no hay que preocuparse, porque la obesidad por sí misma no es riesgosa. El caso contrario también es posible: un IMC menor a 25, pero comer grasa todo el día y no hacer nada de ejercicio. Entonces habrá altos niveles de colesterol en la sangre y órganos rodeados de grasa y el riesgo para la salud será alto.

Para tener una vida larga y sana hay que tener una buena alimentación y hay que hacer deporte. Pero ser delgados? No, no necesariamente.

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