Leyenda

SÍNDROME DE ROBIN HOOD

El personaje místico de ROBIN HOOD se basa en una leyenda de Inglaterra de finales del siglo XIII, comienzos del XIV. Conocido como defensor del pueblo y celebrado como héroe, este personaje se basa en un inglés llamado Robin de Locksley, un pueblo inglés quien luchaba contra la injusticia económica. Los ricos y aristócratas vivían tranquilos a costa de los campesinos y los trabajadores comunes enriqueciéndose mediante la recolecta de unos impuestos elevados, mientras que la gente a pie luchaba a diario para poder subsistir. Robin Hood aparecía como el salvador. Les robaba el dinero a los ricos para devolvérselo a los pobres, equilibrando así el mal reparto económico.

Aparentemente, nada ha cambiado desde entonces. Un país entero sumergido en la falta de empleo, trabajos duros de muchas horas por poco sueldo y unos impuestos que ahorcan a una muchedumbre para el bien de unos pocos, cuya única preocupación es aumentar aún más sus riquezas. La injusticia sigue en la actualidad.

El mundo se ha ido desarrollando y avanzando. Pero, ¿el comportamiento económico ha cambiado desde entonces? La avaricia y el desarrollo han ido mano a mano.

Pues hoy, el síndrome de Robin Hood lo viven los mismos ricos y personajes públicos quienes, sin realmente necesitarlo, roban evadiendo impuestos, creando empresas fantasmas, falsificando recibos… en fin, se enriquecen aún más mediante trampas y mentiras. Sólo sirve el lema: quien más tiene, más quiere.

Síndrome de Robin Hood en el siglo XXI

Mediante las reformas llevadas a cabo por razones de la crisis económica, se pretende conseguir que aquellos que más cobren, paguen más impuestos que aquellos que cobran menos. Con ello, se pretende buscar un equilibrio económico en el país. ¿Realmente funciona?

Entre los años 2003 a 2005, una banquera alemana en un poblado cerca de Bonn, desvió dinero de las cuentas de gente acomodada a aquellas cuentas que estaban en negativo para que los clientes con pocos recursos y, por tanto, no llegaban a fin de mes, pudieran saldar sus deudas. No obstante, los altos directivos sospecharon de las líneas de crédito que la banquera creó para camuflar el desvío del dinero y decidieron prescindir de la empleada y denunciarla.

El Tribunal de Justicia desestimó la sentencia dictaminada a la banquera alemana, apodada como la banquera Robin Hood, puesto que no robó dinero con el fin de enriquecerse ella misma y consideraron suficiente que perdiera su puesto de trabajo. La banquera recurrió además en deudas, puesto que intentó devolver al menos parte del dinero extraviado.

Fuente de la información para leer el artículo: http://www.bolseros.com/viewtopic.php?f=5&t=3536

Jugar a Robin Hood en el siglo XXI puede costar bastante caro, aunque me pregunto cuánta gente no habrá pensado convertirse en este personaje legendario y heroico ante las injusticias que se viven y ven en la actualidad. Por supuesto, hace falta tener valor para al menos intentar ayudar a los más necesitados, pero siempre hay que analizar los modos y las formas.

....SÍNDROME DE ROBIN HOOD

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: