laberinto

Las siete grandes ilusiones humanas Sobre Dios

Hoy les voy a dar un poco de información consistente. Siempre es amorosa, pero algunos la ven como una crítica. Más bien, es la verdad desnuda. Les daré información que a algunos les parecerá una revisión. No lo es. Es el único momento en que recopilamos estas cosas de este modo para ustedes. Tienen que leerla porque la necesitarán pronto. Es hora de que salgan de la mitología y entren en la realidad de su maestría. La Tierra llama, y se avecinan los tiempos en que necesitarán conocer la diferencia entre Dios y las historias humanas acerca de Dios. Esta canalización en particular tendría que haberse dado hace mucho, pero ahora han llegado a un punto donde se puede hablar sin rodeos todavía más. Les voy a dar siete atributos y vamos a identificarlos como “Las Siete Grandes Ilusiones Humanas acerca de Dios”. Es difícil saber por dónde empezar, así que para honrar lo interdimensional, empezaré por la séptima. La séptima es la sagrada, ¿saben? Luego de ella, retrocederé y comenzaré con la número uno… sólo para que se sientan lineales. Esta séptima, que normalmente sería el final, en cambio es el comienzo y representará la visión global de Dios… la mayor de todas las ilusiones humanas.

LA VISIÓN GLOBAL DE DIOS

Los Humanos sólo tenemos un modelo de conciencia con qué comparar lo que sea. Un modelo nosotros mismos. Así que los Humanos que consideramos a Dios, naturalmente sentimos que Dios debe tener atributos humanos. Muchos de ustedes ni siquiera saben de qué estoy hablando. Verán, cuando están en la cima de la escalera evolutiva de la conciencia y la creación, sólo pueden evaluar algo comparándolo con ustedes, no hay nadie más. El conocimiento siempre ha limitado a la imaginación, porque todo lo que pensamos tiene como referencia al gran “individuo” humano. Además, las escrituras parecen indicar que nosotros fuimos hechos “a su imagen”, así que ahora también tienen lo que sienten como credibilidad de que ciertamente, Dios tiene forma humana, y ya que no hay nada más elevado que ver, eso debe ser lo más elevado del Universo.

Les voy a dar una linda y breve metáfora para reflexionar. Imaginen por un momento que la Tierra estuviese constituida por todos los perros. Nada de Humanos, sólo perros. Imaginen que los perros tuviesen la inteligencia de los humanos. De algún modo, la evolución hubiese tomado un camino distinto, y los perros inteligentes ahora dirigirían el mundo, tal como lo hacemos ahora. Ellos también tienen sus problemas, como los tenemos nosotros ahora. Y los perros, tal como nosotros, tienen sus propios pensamientos espirituales acerca de cómo debe ser Dios, y naturalmente, tienen una religión. Oran y reflexionan, y tienen ideas intelectuales, tal como nosotros. Ahora bien, si los pudiese llevar a ese lugar metafórico donde viven todos estos perros inteligentes en su civilización, déjenme decirles cómo sería su religión. Ante todo, ¡Dios sería un perro! Y cada raza de perro tendría una fotografía de Dios presentada como su propia raza, por supuesto.

¡Todos los ángeles serían perros con alas, y una de las cosas que harían sería olerse constantemente. ¡La prueba social de que Dios es un perro es que el nombre mismo de su especie, dog, deletreado al revés, es Dios (god). Y ustedes saben, aunque sea gracioso, que estoy en lo cierto. ¿Comprenden? Es la única conciencia que tienen ellos. Es la única cosa que conocen. En su mente, Dios se convierte en lo que son ellos. Ellos no pueden pensar por encima de la conciencia más elevada que comprenden, que son ellos mismos. Los Humanos hacemos eso, y colocamos en Dios todos los atributos de la humanidad. ¡Muchas de las cosas que pensamos que son intuitivas en el Universo, no lo son! Sólo nosotros pensando que todo es como nosotros. Los atributos humanos sólo tienen lugar donde nosotros existimos, dirán que también pertenecen a la dimensión en la que estamos nosotros, incluyendo a algunos de los planetas que están en su dimensión, y estarán en lo cierto. Pero los atributos humanos no se aplican a Dios.

La palabra misma Universo para nosotros significa lo que podemos ver con telescopios. Y una vez más, decimos, ¡eso es muy 3D ¡Para nosotros, la palabra Universo significa Dios! Hay mucho más que Humanos en el Universo real. Así que, por lo tanto, el atributo número siete es la propensión que tenemos los Seres Humanos de ver a Dios en forma humana, pero va más allá de eso… mucho más allá de eso. Vemos a Dios haciendo lo que hacen los Humanos, disfrutando de lo que disfrutan los Humanos, temiendo como los Humanos, pasando por el drama como los Humanos, y también teniendo todos los residuos evolutivos del Humano. ¿Alguna vez se dieron cuenta de eso? Sigan leyendo.

GUERRA

Le quieren endilgar la guerra a Dios. ¿Lo sabían? Está en toda su mitología. Estos dioses en particular fueron a la guerra con esos otros dioses, etc. Muchos han dicho: “Debe haber habido guerras en el Cielo, para tener un solo Dios… ¡el que derrotó a los demás! Después de todo, basta con mirar a la humanidad: Para tener paz, debemos asesinarnos regularmente entre nosotros. Ya que somos como Dios, y a su imagen, esto debe ser universal.” Por supuesto, en su religión moderna, dicen no tener mitología. No es así. Lo que creen que es sagrado y cierto es mitología en su mayor parte, pero muchos no lo creen así. Su historia del Cielo y el Infierno es algo que provino directamente de la dualidad y de la mente humana. ¿Se pueden imaginar un campo de batalla con un montón de ángeles muertos? ¡Nosotros, no! ¿Y adónde se van los ángeles cuando mueren?.

Muchos dirán: “Las escrituras dicen que hubo guerra entre los ángeles.” Y nosotros decimos, “¿Dicen las escrituras?” ¿Eso lo escribió Dios o lo hizo un Humano? Los Humanos revisten a Dios de todas sus características propias para que las cosas tengan sentido para ellos. El primer mito es que hubo una lucha gigantesca de nuestro lado del velo, que creó la guerra. Esa descripción es de la dualidad, no de Dios. Están mirando el espejo y colocando sus propios límites en una energía que abarca la totalidad del todo y la creación de todo. Pero algunos la han insertado en su religión de todos modos, para sentirse de algún modo más cerca de la forma en que funciona todo y relacionarse mejor con eso. No hubo cosa tal como una guerra entre ángeles y nunca la habrá. Verán, esa historia apesta a lucha humana. Es intuitiva y a nivel celular, y así la incorporan a cada expresión del ser, incluso colocándola en lo más elevado. Hay historias en su mitología de cómo Dios llegó a ser Dios, como si hubiese tenido que escalar alguna montaña de victoria y guerra para poder convertirnos en lo que somos.

Eso sería como si todos los perros decidiesen que Dios tuvo que haber escarbado debajo de muchos cercos y haber espantado a legiones de pulgas para convertirse en Dios. No, no hubo guerras entre los ángeles, ni siquiera en la proximidad de los ángeles. El amor de Dios es estable y puro. Siempre lo fue y siempre lo será y todos lo sabemos interiormente. Habrá quienes argumenten esto de inmediato. “Bueno, no es lo que me dijeron.” Y yo les diré con todo amor: “¿Quién les dijo… Dios o un Humano?” Usen su intuición divina. ¿Tiene sentido realmente, o simplemente atrae a esa parte humana a la que le encanta una buena historia? Hasta los más grandes hombres espirituales sólo utilizaron la metáfora que entendían para interpretar la más grandiosa de las historias de la creación que necesitábamos oír. No todo tiene el significado que muchos creen. Esa fue la número uno.

EL BIEN Y EL MAL

El bien y el mal. Este concepto pertenece a los Seres Humanos porque es una gran parte de la prueba de su propia dualidad y existencia. También pertenece a otros en el Universo, pero no a Dios. Eso es exactamente lo que digo, al menos no de la forma en que lo ven algunos. No hay oscuridad que cree lucha y desequilibrio. La luz y la oscuridad es simplemente energía que circula. Algunos necesitan discutir y dicen: “Bueno, ¡debe haberla! Es parte de todo.” No lo es. Es sólo parte de su todo. Y les diré que eso es sencillamente tan absurdo como que los ángeles se huelan los unos a los otros."Eso no es Dios". Lo que nos cuesta muchísimo comprender y que tanto nos entristece es cuando dicen que tiene que ser negro o blanco en todas partes. Debe haber bien y mal. Y les diré, así como no hubo dualidad ni guerra, no hay lucha de nuestro lado. Escuchen: La mitología dice que el mal no es propio de nosotros, y que lo tenemos porque hubo “problemas en el Cielo.” Parece que uno de los ángeles simplemente no captó bien las cosas y cayó en desgracia. Su nombre era Lucifer y, por supuesto, es responsable de tratar de obtener su alma y hacer que nosotros hagamos cosas malas. El diablo es el que crea las dificultades en la Tierra, sigue diciendo la mitología, y la prueba de la Tierra es derrotar a este ángel malo. Y, acabo de darles su doctrina religiosa más moderna, no la que se practicaba hace cientos de años. Aunque suene extraña, esta mitología continúa y continúa. Esa fue la número dos.

SINCRONICIDAD

Aplicamos la sin cronicidad humana tridimensional a la sin cronicidad de Dios. Decimos: “Dios querido, tengo que pagar el alquiler en tres días y no tengo el dinero. ¿Me ayudarías con esto, por favor?” El cerebro humano dice: “No ocurrirá nada en tres días. Es demasiado poco tiempo.” ¡Y entonces no ocurre! Sin embargo, una vez más, ustedes se confunden, ¿no es cierto? Bendito el Ser Humano que comprende que si ya han decidido lo que puede y lo que no puede hacerse, entonces lo han sellado, ¿no es verdad? La maestría en sus propias venas es el catalizador para los milagros que están pidiendo, y si no creen en ellos, no ocurrirán. Bendito el Humano que comprende que la sin cronicidad de Dios está donde para siempre es igual a un minuto. Es casi como si Dios pudiese detener todo y tener reuniones de comité universales acerca de su alquiler durante 100 años. Sus tres días es nuestro para siempre.

Así lo vemos nosotros. Así es como funciona. Así es como funciona la sin cronicidad, y la complejidad los asombraría. Cuando parecen encontrase con los que se suponía se encontrarían en lugares en los que no esperaban encontrarse con nadie, no pueden entonces creer que estaban allí accidentalmente. Ustedes le imponen la sin cronicidad humana a Dios, y deciden que no se puede lograr porque simplemente no hay tiempo para hacerlo. ¿No es hora de revisar eso? La próxima vez que pidan una sin cronicidad imposible, comprendan algunas otras cosas respecto a la sin cronicidad. Deben ir más allá de decir que su plegaria necesitaba ser respondida. En otras palabras, se dieron por vencidos y cortaron la oración. Verán, la solución no tuvo lugar, y la oración no obtuvo respuesta, al menos no de la forma que imaginaban.

Pedían que se pagase su alquiler, ¡pero el Espíritu estaba en el proceso de darles abundancia para el resto de su vida! Pero se desentendieron de toda la idea. Lo que pedían cuando pidieron que se pagase el alquiler no es lo que significan las palabras. Les diré lo que está pidiendo su alma, está diciendo: “Querido Espíritu, quiero sustento para no tener que preocuparme por esto todos los meses.” Esa es la definición de abundancia, ¿no es cierto? La definición de abundancia no es dinero en el banco. Pero sí lo es que sus necesidades estén colmadas día a día. La abundancia del Espíritu siempre estará ahí. Puede venir del almacén de Dios en lo que piensan es el último minuto, ¡o puede venir en la abundancia de la paz que sienten, aunque no lo hayan logrado! ¿Piensan en ello alguna vez? Eso es abundancia. ¡No tengan en cuenta el reloj cuando se trata de Dios y esperemos los milagros que están allí para nosotros! Esa fue la número tres.

RECOMPENSA Y CASTIGO

“Debe haber recompensa y castigo en el Cielo. Después de todo, es justo y es correcto… tal como Dios. Si eres bueno, obtienes una recompensa. Si eres malo, obtienes castigo.” No encontraremos eso en el Cielo. No lo encontraremos en ningún reino angelical tampoco. No hay recompensa y castigo. Es una cultura completamente distinta. Es cultura divina y no trabaja en dualidad como la de nosotros. Sin embargo, nosotros ponemos la recompensa y el castigo directamente en Dios, ¿no? Si somos buenos, vamos al Cielo. Si somos malos, no. Una los pone a pasar el tiempo en la eternidad con el Padre Celestial, ¡qué imagen! La otra los pone a pasar el tiempo con el ángel caído, Lucifer. ¡Qué visión! No es así, por supuesto.

Ante todo, en un lugar interdimensional que no tiene tiempo, ¿cómo sería “el tiempo en el Cielo”? ¿Ven cómo encaja tan bien en su versión del castigo y la recompensa? ¡Una eternidad en el Infierno podrían ser tres minutos para mí! Sencillamente esto no funciona así con Dios. Sin embargo, hay intelectuales que podrán decir: “Bueno, tiene que haber un sistema como ése. ¿Cómo controlarías algo?” Y les diría, ese es su sistema. Esa es su dualidad, así que contrólenla. Sin embargo, tampoco es el sistema de Dios. No necesitamos controlar a los ángeles o a los Humanos de este lado. “¿Quieres decirme, que un Humano puede venir a este planeta y convertirse en el Humano más malvado que haya existido jamás y matar a millones de personas en genocidio y luego, cuando llega al otro lado, no hay castigo?”. Eso es exacto.

Porque nosotros no comprendemos la prueba. Somos libres de hacer lo que elijamos mientras estemos aquí en dualidad. Sin embargo, no presumamos que ese sistema se extienda del otro lado. Es sólo para cuando estemos aquí en la Tierra.. Si queremos lograr algo y agradar a alguien, entonces agrademos a la divinidad con la que vinimos. Busquemos la paz en la Tierra y veámonos como un instrumento de la inteligencia divina que nos creó. Reclamemos el ángel interior; pongámonos de pie y clamemos que ya estamos listos para ser el Faro que vinimos a ser en un tiempo penoso y difícil. Es tiempo de abandonar toda la energía del castigo y la recompensa divina, porque alberga sentimientos de derrota, depresión, una vida no realizada, apertura a ser controlados por los demás, y un aspecto temeroso… qué religión, ¿no? ¿Necesitamos una religión? Entonces busquemos una que amplifique el poder del espíritu humano y nos enseñe que son una pieza divina del Dios Universo. Benditos los que se reúnen y celebran el poder del amor de Dios en el Ser Humano, y todo lo que se puede lograr para el mundo. Y esta es la número cuatro

TRABAJO Y LOGRO

Aún tenemos otra historia de Wo para ustedes. Wo no es ni hombre ni mujer, como hemos dicho anteriormente. Wo es una wo-man. Así que Wo puede tener cualquier género en nuestra mente, pero lo llamaremos “él. Comprendan que en su idioma todo tiene género, ¿no? El es el idioma que menos género tiene en el planeta. En casi todos los demás idiomas que se hablan en la Tierra, cada objeto debe ser masculino o femenino. Eso los consume. No es así del otro lado. Wo, pidió el estado de ascensión. Se sentó ante el Espíritu e indicó que quería el estado de ascensión. Dijo: “Tengo pura intención. ¿Puedo comenzar el proceso? Y Dios vio la pureza y dijo:“¡SÍ!” Los ángeles estaban entusiasmados. Entonces Wo, por su cuenta, examinó qué hacer luego. Salió de esa reunión y dijo: “¡Ya sé! Ahora, lo que haré es trabajar duro para poder escalar esta montaña de la ascensión porque sé que la meta es una energía de ascensión y voy a escalar esta montaña para llegar allí. Sé qué hacer. Tengo estos pasos por aquí y tengo que hacer esto y esto, porque así se hace. Estoy camino a la ascensión.

”Así que Wo comenzó a escalar la montaña, y lo hizo durante tres años. Fue aquí y fue allá; concurrió a clases; leyó libros; hizo ayuno; oró; meditó; y siguió los muchos pasos que sintió lo estaban conduciendo a la cima. Resbaló unas pocas veces, se raspó el codo, se lastimó el dedo gordo del pie. Pero se levantó y comenzó de nuevo. “Puedo hacer esto,” musitó Wo para sí. “Sé cómo llegar a la cima, ya que el Espíritu dijo que podía tener la ascensión. ¡Alcanzaré la cima!” Y lo hizo. Allí estaba, en la cima de la montaña, y reclamó su estado de ascensión y fue hermoso, me siento calmado, dijo. Sé que éste es el comienzo de una vida mejor y sé que tengo muchísimo que aprender, ¡pero éste es el primer paso y he trabajado duro para obtenerlo y me tomó años!”

¡Wo se estaba felicitando cuando miró hacia la ladera posterior de la montaña y quedó boquiabierto y horrorizado! ¡Había un cable con sillas para esquiadores! Y había personas como él en ese telesquí. Todos estaban llegando a la cima de la montaña de a uno por vez. ¡El tiempo total desde la cima de la montaña hasta la base era de tres minutos! ¡Ellos estaban experimentando el estado de ascensión! Wo gritó: “No es justo. No es justo.” Entró en meditación y dijo: “Querido Espíritu, no es justo. ¿Por qué es así? He pasado todo ese tiempo y todo ese duro trabajo para llegar a la cima de la montaña. ¿Por qué no me hablaste del telesquí?” Y el Espíritu le dice: “Wo, tú nunca preguntaste. Tomaste una presunción humana al máximo y ni una vez consideraste algo distinto. Sentiste que lo habías resuelto, que tenías que trabajar por ello y así lo hiciste.

Fue tu decisión que la subida fuese difícil.” ¿Comprenden? El “trabajo” es acumulativo. No tenemos que trabajar y no tenemos que escalar esa montaña que nos tomará años. Sólo abramos ese frasco que porta la santidad de nuestras experiencias en este planeta, y revistámonos de ella. ¡Podemos hacerlo ahora si lo deseamos! Así que para Wo, decimos que si sólo hubiese mirado lo divino en lugar del modo humano de hacer las cosas, no hubiese pasado tres años escalando una montaña que no tenía que escalar. Esta es la número cinco.

AMOR

La última es la número seis, ya que ya hemos cubierto la siete. ¿Recuerdan?. Ustedes creen que saben de amor, ¿no es cierto? Hay muchas clases de amor. Está el del Humano por el Humano –la belleza de una simple sociedad entre Humanos. No hay como eso. Está perfectamente diseñado para que lo disfrutemos en su más íntima santidad. Sin embargo, es descrito por algunas religiones como maligno, carnal, aunque sea una de las cosas más sagradas que hacemos para crear una vida preciosa entre dos Seres Humanos que están enamorados. Esa es sólo una clase de amor, está el amor de la madre por sus hijos. Eso es intenso, ¿no es cierto? Porque las madres están todas dispuestas a dar sus vidas por sus hijos en un santiamén. Es inmola torio; es bello; pero ése no es el amor de Dios.

No les puedo decir cómo es el amor de Dios. Lo podría presionar sobre ustedes y se los podría dar y llenarlos con él. Ustedes sentirían la compasión de las edades y llorarían… pero no porque sea pesado. Es una liberación. El amor de Dios está más allá de su comprensión. Es parte de la sin cronicidad. Está más allá de cualquier cosa hacia lo que puedan entender, ya que su mente humana no lo puede captar. Es interdimensional y más allá de la comprensión, y simplemente se tiene que confiar en él. ¿Lo pueden hacer? Fe es confiar en lo invisible y se necesita para comenzar siquiera a imaginar el concepto de amor desde el núcleo Universal… una energía que es el hogar para nosotros. Cada uno de nosotros ha llegado a propósito a este planeta, donde pueden hacer la mayor diferencia que hayan podido hacer alguna vez en todas sus expresiones terrenales. Si vibramos más alto, vamos a tener una luz que brillará con mayor intensidad, y eso es lo que cambiará las mentes humanas y el polvo mismo de la Tierra.

Esta canalización fue presentada en Edmonton, Alberta, Canada8 de julio de 2006. Canalizado por Lee Carroll para Kryon

                       

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