Ser dueños de nuestra vida

El modo en el que podemos sentirnos realizados es tomando el control de nuestra propia vida. 

Las personas vivimos en un mundo en el que constantemente hay que tomar decisiones. Normalmente cada decisión que tomamos permite que nos acerquemos o nos alejemos de aquello que queremos. Por lo que para ser dueños de nuestra propia vida debemos tomar las decisiones que nos sirvan para conseguir los objetivos que nos hemos planteado. 

Ser dueños de nuestra propia vida

Cuando queremos ser dueños de nuestra propia vida, debemos tener en cuenta nuestras habilidades, creer en nuestras posibilidades y ser capaces de tener una autoestima estable. Debemos ser coherentes con nuestros principios y valores y ponernos unos objetivos e ir a por ellos.

Para ser dueños de nuestra propia vida tenemos que tener claro que no debemos compararnos con nadie, sino que debemos ser  nosotros mismos y ser conscientes de la capacidad que tenemos para conseguirlo. 

Somos capaces de dar nuestra mejor versión

Cada persona puede conseguir todo lo que se proponga dentro de sus posibilidades. 

El conformismo no debe existir para aquel que decide ser dueño de su vida, evidentemente no será fácil y se encontrará con muchos obstáculos en el camino. Incluso habrá momentos en los que se caiga en el desánimo y el cansancio, pero esto no debe servir de disculpa para dejarlo. 

Todo lo que nos proponemos supone un esfuerzo por eso debemos estar preparados para dar nuestra mejor versión siempre. 

La queja eterna no sirve para nada

Actualmente, se puede escuchar como muchas personas se pasan todo el tiempo quejándose de la mala suerte que tienen o de lo mal que está todo, posiblemente no les falte razón. Pero, expresar los sentimientos que tienen o criticar a los políticos y banqueros, no les ayuda a salir de sus problemas, aunque si puede servirles como un desahogo. El modo de conseguir lo que quieren no es ni la eterna queja ni la eterna crítica. 

Es importante entender que si queremos tener una buena actitud ante la vida, nosotros no somos víctimas de nada y de nadie, sino que somos lo suficientemente responsables para ser dueños de nuestra vida y avanzar hasta conseguir nuestros objetivos. 

Quien es dueño de su vida no tabaja para los demás, sino para demostrarse así mismo que es capaz de conseguir la confianza de los demàs, esto quiere decir, para ganar en autoconfianza. 

Las oportunidades de ser dueños de nuestra propia vida están ahí. Conseguirlo o no depende solo de la decisiones que tomemos y de lo que queramos hacer con nuestra vida. 

 

 

 

 

 

Ser dueños de nuestra vida

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: