mi escritorio

Pues como dice el refrán es de bien nacido, el ser agradecido

La verdad que es algo que debería ser moneda común, porque con simplemente dedicar unas pocas y sinceras palabras de agradecimiento o una breve reseña hacia esa persona que nos dio todo sin pedir nada a cambio, que se sobrepuso a nuestros caprichos, que estuvo siempre, fiel a su cita, sin importar la respuesta que tocara recibir, tan solo con lo dicho , esa persona tendría su recompensa y habría encontrado motivos sobrados para continuar su amistad, pero en lugar de eso, consideramos que lo que nos brindaba como un regalo, se convirtió en un privilegio a nuestro favor, de ser una dadiva, pasamos a considerarlo una deuda hacia nosotros y lo convertimos en una obligación de la que fuimos acreedores, y ejercíamos la acción de reclamo de la misma a nuestro capricho, si nos venía bien, valorábamos de forma sucinta y rutinaria la acción, ya que si no nos apetecía, pues ni tan siquiera hacíamos caso del trabajo ajeno, ni de la dedicación, ni del esfuerzo.

El ser humano es así

Aunque duele reconocerlo , y claro de tanta tensión llega un momento en que la cuerda se rompe, y se liberan las energías contenidas y en ese momento, en lugar de pararnos, reflexionar y ver que hemos desatado ese caos, que hemos cometido un error llevando las cosas al límite, seguimos inflexible en nuestro trono de reyes del mundo y nos dedicamos a criticar el poco tacto de quien no pudiendo soportar más carga sobre sus hombros nos lo hizo saber de forma airada, después de llevar soportando estoicamente por largo tiempo, todas nuestras miserias.

Asi logramos romper un vínculo afectivo

Cuando nos damos cuenta de que aquello no será más, ni volveremos a disfrutar de esos momentos, ya que la paciencia tiene un límite, queremos arreglarlo todo y no nos detenemos en nuestro afán sanador, como si la porcelana fuese fácil de pegar. Y tratamos de arreglar los pedacitos, de unir el rompecabezas, pero el daño ya se hizo y solo queda afrontar sus consecuencias. La vida cambia y con ella las personas y las relaciones, el macondo donde tratamos volver es ya solo un recuerdo del ayer y hemos de aprender de lo vivido para no tratar de repetir nuestros errores, pedir disculpas por el daño causado, y darnos cuenta de que con quien nos brinda todo sin pedir nada lo minimo es ser agradecido.

mi escritorio

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: