Poder sentirse en plenitud, sentirse en armonía con todo nuestro entorno, a gusto, en paz, sin estrés, aunque es un estado aspirado por todos,  no siempre es tan facil de conseguir.

Lo primero que es positivo lograr, es una actitud proactiva.

Pero esta actitud proactiva, no se refiere a poder lograrlo TODO.

La actitud proactiva a la cual hago referenciua, se vincula a otro "tipo de actividad", que por cierto no  es nada fácil de conseguir, y consiste en querernos, tal como somos; con nuestras fortalezas y debilidades. Esto no quiere decir que no intentemos superarnos día a día, de mejorar como personas, sino aceptarnos y querernos, sin que esto signifique no evolucionar positivamente como personas.

Esto tampoco significa irnos al otro extremo y tener una actitud pasiva ante todo, pero sí intentar siempre lo que está a nuestra alcance y entender  que en algunas ocasiones la clave para que se consigan los objetivos que buscamos es ser un peldaño más en una escalera, un eslavón de una cadena, o un granito de arena en un esfuerzo de muchos; porque las grandes cosas dependen de muchos.

Es cierto que somos  seres únicos e irrepetibles; es verdad que somos pequeñitos dentro de este complejo universo. La grandeza del universo y nuestra pequeñez ante el mismo es lo que nos debe hacer humildes y no creernos omnipotentes. Aunque a la vez tener la confianza y la autoestima necesaria para lograr aquello que con sacrificio sí podemos conseguir.

Es una una actitud proactiva con nuestro fuero íntimo, con nuestro espíritu, con nuestra esencia; con nuestra integridad de mente-cuerpo-espíritu.

La proactividad a la que hago referencia, conlleva entre algunos puntos como los siguientes:

- no querer ser omnipotentes. Debemos aceptar las limitaciones naturales que cada uno tiene y tener claro que en muchas oportunidades solo está a nuestro alcance aportar "nuestra gota al vaso" ya que la solución depende del aporte de muchos o de todos y no de una persona solamente. Es una "mochila muy pesada" el creer que uno tiene que arreglar siempre TODO;

- no vivir pensando en aquello que nos aflije. Hay un refrán "no se preocupe, sino ocúpese". A esto debemos añadirle  "ocúpese hasta donde pueda hacerlo sin dañarse en ningún aspecto";

- quererse  mucho en todo momento. Tener presente que si nos enfermamos, si "bajamos la guardia" de nuestra salud, sólo vamos a agregar complicaciones a las que ya pudieramos tener;

- no exagerar ni maximizar  los problemas, sino al contrario,  minimizarlos o relativizarlos comparándolos con peores situaciones que siempre existen. Es muy probable que las complicaciones que podamos tener en nuestra vida, si procedemos a realizar comparaciones, y a relativizarlas con otras situaciones peores, descubriremos que no son tan tremendas, y con las que sí son más pesadas de sobrellevar, hacer lo que tengamos a nuestro alcance. En determinadas ocasiones no es mucho lo que se podrá hacer. En éstos casos, aceptar la situación  y dejarla en las manos de Dios;

- alimentarse apropiadamente, teniendo en cuenta las necesidades y nuestro organismo y las actividades que realizamos.

-Es muy importante que nuestro sistema inmunológico esté bien fuerte. Cuando tenemos "la guardia baja" entra cualquier inconveniente sanitario nuestro ser;

- ayudar  al prójimo. Esto nos hace crecer como personas, nos fortifica y enriquece espiritualmente;

- dormir lo suficiente. Tener esa placentera sensación al levantarnos cada día de que realmente hemos descansado;

- En lo posible que la jornada laboral no sea demasiado extendida;

- Buscar dentro de las posibilidades, que nuestro trabajo nos agrade, nos guste, y nos haga sentir plenos realizarlo. En algunas ocasiones, en la vida debemos optar entre un trabajo mejor remunerado pero que no nos agrada y otro no nospaga tan bien pero que sin embargo nos colma de gratificación llevarlo a cabo. En éstas situaciones, nadie mejor que uno mismo conoce las necesidades en lo personal y en lo familiar que vive. Pero siempre que no nos implique un desequilibrio en otros aspectos importantes y básicos de nuestra vida, tratemos de elegir  el trabajo que nos agrade más desempeñar. O por lo menos, tan pronto puedamos, volcarnos a realizar aquella actividad más nos agrada;

- en el día, fuera del horario laboral, siempre debe regalarse algunos minutos que le sean placenteros;

- busque siempre estar lo más cerca de la naturaleza posible;  de los árboles, la tierra, del pasto, del cantar de los pájaros, o de lo que tengamos posibilidades

- practicar algún método de relajación.  Puede ser yoga, reiki, tai chi, para mantener el equilibrio energético en nuestro organismo, haciendo que la energía fluya apropiadamente y de esta manera ayudar a mantener el sistema inmunológico y las defensas altas. Si Ud. prefiere, también puede ser algún deporte que le agrade.

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