Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

SENDERO LA RAMBLA DE CASTRO: DESCUBRIENDO TENERIFE.

Sendero de La Rambla de Castro es un sendero enclavado en un paisaje protegido en la costa del municipio de Los Realejos que cuenta con una área de 45.9 hectáreas, es una zona natural con un gran valor paisajístico y es un sendero muy frecuentado en la isla de Tenerife.

Hay distintitas rutas de partida para hacer el recorrido del sendero de La Rambla de Castro, pero nosotros realizaremos la que empieza desde el mirador de San Pedro. Es un sendero cómodo que nos hace recorrer diferentes puntos de nuestra historia, por lo que más que un sendero podríamos decir que es un agradable paseo que nos ofrece un camino atreves de nuestras costas, aprendiendo y descubriendo una parte más de nuestra isla y la belleza que nuevamente encierra y nos muestra una vez más Tenerife.

Sendero:

Para  encontrar el sendero, podemos salir desde el Intercambiador de Transportes de Santa Cruz De Tenerife de Titsa y desde allí coger las líneas con dirección al norte 107 (entre semana) - 108 para llegar a Los Realejos y bajarse en la parada después del túnel número (4330); o usar también desde el Intercambiador de Transportes de Santa Cruz De Tenerife de Titsa las líneas 101 – 102 que realiza parada en el Intercambiador de Transportes de La Laguna de Titsa y quedarse en el Puerto De La Cruz y allí coger la línea 325 – 363 y quedarnos nuevamente en la parada del túnel (4330) de Los Realejos. Buscando siempre la mejor opción de horario para empezar nuestro sendero.

El sendero de La Rambla de Castro empieza a la derecha por una pendiente al lado de la carretera del Mirador de San Pedro. Es fácil localizar el inicio del sendero ya que hay un cartel de madera informándonos con la ruta del sendero de espacio protegido y nos dirige exactamente por delante de La Ermita de San Pedro, construida en el siglo XVIII. Pero antes de adentrarnos a nuestro sendero podemos hacer una parada en el mirador y disfrutar de toda la vista que nos ofrece el camino que vamos a realizar, y obtener algunas panorámicas del sendero al completo desde lo alto.

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

El inicio de nuestro sendero es un camino ancho y empedrado. Aunque tiene una leve pendiente el sendero es muy cómodo, lo que desde un principio es un recorrido agradable para realizar en familia.

Si bien no es la ruta que vamos a recorrer podemos continuar bajando un poco por este mismo camino disfrutamos de la vista del El Guindaste. El paisaje que nos deja su entorno con sus casas, su drago es muy bonito. Si continuáramos bajando llegaríamos a la Playa del Socorro (pero será en otro momento).

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

Subimos nuevamente y retomamos de nuevo nuestro sendero para entrar lo que sería la Finca de San Pedro, es fácil encontrar la entrada ya que un letrero nos informa como centro de visitante (aunque actualmente cerrado y sin ningún uso como tal). Una puerta y un murete nos marcan el linde a seguir hacia la derecha por un puente estrecho. Una vez dentro de lo que en su tiempo seria la hacienda de Hernando de Castro, podemos ver su edificio principal data del siglo XVI reconocida por todos como La Gran Casona. Aunque cerrada al público y algo desatendido sus jardines, a pesar de haber sido rehabilitada por la escuela taller del propio municipio de Los Realejos para un futuro no muy lejano albergue un centro de visitantes. Actualmente lo que sí se puede es pasear por su entorno y ver la amplitud de edificio al completo dese fuera y obtener fotografías del lugar.

Desde los caminos de La Casona, podemos obtener diferentes senderos bien marcados que van dirigiéndonos a distintos puntos para ir completando nuestro recorrido por medio de la gran hacienda.

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

Uno de los senderos nos dirige hacia los nacientes de Madre de Agua. Por medio de un camino de tablones de madera. Tenemos algunos bancos de madera pudiendo disfrutar, del paisaje y del palmeral que rodea la hacienda en esta parte del recorrido.

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

Entre muchos de los caminos o senderos que nos llevan desde La Casona, podemos encontrar uno que nos dirige hacia un pequeño mirador de palos desde donde podemos disfrutar del Roque del Camello dentro del mar en La Playa de Fayana.

En el sendero no solo disfrutamos de la historia y de las magnificas vistas que nos deja el entorno del litoral. Podemos también apreciar la flora como son los palmerales, las tabaibas silvestres, un gran laurel de la India y mucha vinagretas y sobre la fauna que hallamos en su hábitat pudimos disfrutar de una pareja de La oruga esfinge de las tabaibas, hermosas por su colorido; pajaritos, palomas y lagartos que nos acompañan prácticamente a lo largo del recorrido, lo que hicieron un sendero muy ameno y distraído.

 

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

Volvemos nuevamente a La Casona para tonar otro sendero que nos dirige al Fortín de San Fernando, construido en 1.808 con cinco cañones de los cuales hoy en día solo quedan tres. Actualmente solo podemos acceder al Mirador de Los Tajarales que está justo encima de él, ya que el acceso del Fortín está cerrado.

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

Continuamos por nuestro un sendero de tierra con unas barandillas de madera que nos van marcando el paso a seguir y llegamos a La Casa de Gordejuelas. La nueva estación de bombeo de agua de nueva edificación de 1.905 recordando a la antigua Gordejuela. Prosiguiendo camino abajo y encontramos una puerta (aunque con cartel de prohibido está abierta de par en par). La atravesamos y empezamos abajar unos buenos tramos de escalones y vemos desde arriba la costa. Una vez terminada la vista y realizar algunas fotografías, continuamos bajando. Con precaución ya que algunos están mal cuidados, y podemos ver las ruinas de lo que en su tiempo fue El elevador de aguas de Gordejuelas, se podría continuar bajando hasta la playa pero eso se lo dejo para los que tengan ganas de volver a subir más de doscientos escalones casi seguro y en mal estado. Nosotros nos quedamos a mitad de camino donde se apreciaba muy bien las ruinas del elevador. Aunque el edificio estaba por desgracia, después de lo que realmente significo su historia en muy mal estado, era realmente impresionante para fotografiar con los remolinos que el mar de fondo dibujaba tras él.

Decidimos después de admirar un rato y fotografiar el lugar, dar la vuelta y volver a subir para continuar con nuestro sendero. Pasamos un puente de madera, sostenido sobre vigas de hierro y nos encontramos un pequeño mirador de piedra, para disfrutar mejor de las ruinas del elevador de aguas de Gordejuelas al completo. Aquí si queremos podemos descansar un ratito disfrutando de las vistas, ya que ahora nos toca algo de esfuerzo, porque tenemos un pequeña pendiente en un camino empedrado que nos hará sudar un poquito. El tramo es corto y enseguida volvemos a estar sobre tierra firme. Ya prácticamente nos queda muy poco para llegar al final de este tramo de recorrido, donde podemos disfrutar de unos muretes de piedra en forma de bancos que nos ofrece un merecido descanso para comer algo y continuar con nuestra ruta final.

Ahora entramos en una zona urbanizada llamada La Romántica, donde hay un cartel informándonos e indicándonos La Playa Los Roques, caminando un tramo por las calles nos encontramos una pequeña placita con unos bancos de madera, tomamos la bajada de la derecha que nos indica el cartel.

 

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

Y volvemos a estar sobre otro sendero que nos lleva debajo hacia la derecha hacia un gran risco que sirve a la vez de mirador hacia La Playa de Los Roques. Donde podemos bajar si queremos a la misma playa, o volviendo por la senda y cogiendo hacia la izquierda podemos pasear por un sendero y disfrutar de todo el paisaje que nos ofrece la costa con Los Roques como fondo. Casi al final del sendero tenemos unas escaleras para descender a la playa y disfrutar de ella; con marea alta solo veremos una playa de callados con Los Roques dentro del agua, pero una vez baja la marea es una esplendida playa de arena.

Damos por terminado nuestro sendero en el tan conocido Hotel Maritim. Ahora solo queda atravesar la zona dando un paseo y dirigirnos hasta Punta Brava. Y continuar hasta la estación de guaguas en El Puerto de La Cruz y coger la línea que nos convenga para regresar a casa.

*Pateo y fotografías realizadas por…Noemi!!!* el día 26 de abril de 2014.

Sendero La Rambla de Castro: descubriendo Tenerife.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: