Mural de Diego Rivera, pinto un paralelismo social y mitológico tanto de la medicina prehispanica como de la actual.

Salud divino tesoro

Podríamos afirmar que desde que existe el ser humano sobre el planeta existe la enfermedad, una condición que representa en sí un desequilibrio de las funciones del organismo, las cuales, cuando se encuentran en equilibro, otorgan al individuo un estado de salud.

Sin embargo, tratar de definir a detalle qué es la salud y qué es la enfermedad, necesitaría una extensa disertación que abarcaría desde variados conceptos filosóficos hasta los más complejos y nuevos avances de la medicina, por ellos nos conformaremos con retomar la definición que la Organización Mundial de la Salud (OMS) que la define como un "estado de completo bienestar físico (biológico), mental (psicológico) y social, y no solo la ausencia de afecciones o enfermedades". Pero ¿Cuanto impacta perder la salud en el ser humano, en la sociedad y en la especie?, sencillamente podríamos decir que mucho. La salud es el único bien que no se valora hasta que se pierde, y es cuando verdaderamente nos damos cuenta de que sin ella no es posible que realicemos nuestras actividades diarias, complicando así que alcancemos nuestros más altos fines y objetivos de nuestra existencia, por ello a lo largo de la historia de la humanidad han existido personas que se han dedicado a desentrañar los secretos del arte de curar o dicho de otra forma de la medicina.

Gracias a estos personajes, a lo largo de siglos, en base a la observación, la prueba y el error, y a través de la difusión del conocimiento de boca en boca, y posteriormente en registro escrito, se han logrado desarrollar hasta nuestros días una amplia gama de técnicas y recursos terapéuticos, que todos en su conjunto constituyen a la MEDICINA.

Sin embargo, es aquí en donde actualmente existe un conflicto global, mucho más acentuado en occidente, ya que los médicos alópatas y las grandes instituciones médicas (que usan como recurso terapéutico a la alopatía y a la cirugía) no aceptan que sus pacientes hagan uso de otros medios de curación, llegando en la mayoría de las ocasiones a desacreditarlos de forma severamente despectiva. Analicemos como ejemplo el caso de la Homeopatía y la Alopatía.

La Alopatía o la Homeopatía, ¿cúal es medicina?

La homeopatía (del griego ὅμοιος homoios, "similar" y πάθος pathos, "sufrimiento"), es una rama de la medicina que nace en Alemania a finales del siglo XVIII, los principios de esta terapéutica fueron establecidos por el Dr. Samuel Hahnemann, quien decepcionado por la medicina de su tiempo, se propuso perfeccionar una nueva forma de tratamiento.

Básicamente la homeopatía se desarrolla sobre un pensamiento médico-filosófico de tipo vitalista, que considera que en el cuerpo existe una energía vital inmaterial, que es la que anima al cuerpo material. Para su praxis parte del hecho de que toda sustancia que, a dosis ponderables, produzca un conjunto de signos y síntomas, es capaz de curar, en dosis infinitesimales, un proceso de enfermedad con los mismo signos y síntomas que la sustancia produjo en la experimentación, a esto se le conoce como la ley de semejantes. Por lo tanto, el médico homeópata siempre busca individualizar perfectamente al enfermo y a su medicamento, para lograr un éxito terapéutico.

Por otro lado, la alopatía ( del griego ἄλλος (alos) "otro, distinto", y πάθος pathos "sufrimiento", o terapéutica de los contrarios) nace desde una base médico-filosófica de tipo mecanicista determinista. En donde una enfermedad es tratada por una sustancia que ejerza en el cuerpo efectos contrarios a los que la enfermedad desarrolla, por ejemplo: ante un caso de diarrea se usan anti-diarreicos, en casos de fiebre anti-piréticos, etc..).

Los que atacan a la Homeopatía dicen que sus efectos no son superiores al placebo, otros dicen que sus resultados están dados gracias a un efecto de sugestión del paciente, sin embargo actualmente el uso de la homeopatía se ha extendido en todo el mundo y a otras áreas distintas a la medicina de humanos, por ejemplo la medicina veterinaria y la agricultura, en donde también se observan resultados interesantes, y en donde llegar a pensar que estos efectos se deben gracias a la sugestión de la planta o de un gato, puede llegar a ser ridículo.

Existen gran cantidad de artículos científicos, incluyendo de revistas de renombre como el publicado en TheLancet en el 2005, que concluyen que el "efecto de la homeopatía no es superior al placebo", sin embargo, en la gran mayoría de estos estudios experimentales no toman en cuenta los principios básicos de la homeopatía, obteniendo como resultados datos y conclusiones en demérito de esta terapéutica. Por ejemplo, supongamos que queremos comparar el "efecto analgésico de un medicamento alopático para el dolor (ketorolaco) contra un medicamento homeopático (Bryonia alba) en pacientes con gonartrosis, se diseña como un experimento aleatorizado a doble ciego y con grupos control. Pareciera ser un excelente estudio, con una calidad metodológica buena, aparentemente. Sin embargo, es metodológicamente erróneo , ya que en primer lugar se está utilizando mal a la homeopatía por que se está generalizando el efecto de un medicamento homeopático, siendo que cada paciente necesita un medicamento diferente.

Hacer un estudio así sería como querer medir un mismo objeto en centímetros contra pulgadas, un resultado será "2.54" y el "1", resultados aparentemente diferentes, sin embargo, si conocemos que un valor es en centímetros y que el otro es en pulgadas, podremos llegar a integrar de manera correcta los datos y entonces emitir una conclusión válida.

El trabajo que tendrán que hacer los científicos y los médicos homeópatas será encontrar el punto de unión en donde sí se puedan valorar y comparar dos terapéuticas que parten de principios teórico-filosóficos diferentes, bajo las mismas condiciones y oportunidades desde un punto de vista neutral, tanto metodológico como científico.

La conclusión

Finalmente para terminar no me queda más que decirles que la alopatía, la cirugía, la homeopatía, la acupuntura, la herbolaria, la curada del susto, o la sobada de empacho, etc... son terapéuticas que forman parte de la ciencia médica, unas con mayor o menor grado de evolución y desarrollo, pero finalmente tienen un mismo fin: el restablecimiento de la salud del enfermo.

Y que cuando los miembros de la comunidad médica y científica entienda esto y quiten de su mente las ataduras que les impiden ver más allá de lo que conocen como cierto, la ciencia médica evolucionará de una forma impresionante, ya que se abrirán las puertas a los diversos sistemas terapéuticos que existen el mundo, desde los más raros y extravagantes hasta los más conocidos o antiguos, y se hará investigación real, con equidad metodológica, libre de prejuicios. Solo así la sociedad, podrá utilizar con seguridad y confianza el conjunto de terapéuticas que desee, para beneficiarse de ellas y mejorar su salud física, psicológica y social, tanto como individuos y como especie, logrando así alcanzar los más altos fines de nuestra existencia.

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