Salir de la quiebra económica

Es muy común ver jóvenes que a los 21 años estén trabajando, y por supuesto quieran comprar un auto. Si no tenemos la facilidad de que nuestros padres nos proporcionen nuestro primer vehículo, entonces nos veremos obligados a adquirir un préstamo bancario, sin embargo, los bancos piden referencias crediticias para poder brindar un préstamo.

Persona cargando con deudas muy pesadas

 Normalmente cuando se es muy joven, no se cuentan con referencias crediticias, como un contrato de celular o líneas de crédito. La forma más rápida de abrir un historial de crédito es obteniendo una o más tarjetas de crédito. La tarjetas de crédito generan intereses sobre el saldo adeudado, por lo cual, es mejor evitar utilizarla en la medida que sea posible, y usarlas solamente en emergencias o cuando podamos obtener ventaja de alguna compra realizada a través de la tarjeta de crédito.

Al obtener una tarjeta de crédito, es posible que más adelante nos hagan otras ofertas para tomar otras líneas de crédito. Es por ello que debemos ser muy cautelosos en como administramos nuestro crédito cuando estamos comenzando, ya que si no tenemos cuidado, toparemos las tarjetas de crédito al límite y entonces podríamos encontrarnos a los 25 años con deudas muy altas, que nos tardarán muchos años en cancelar. He aquí algunos consejos para salir de la quiebra:

  1. Hacer un presupuesto: Es justo hacer un presupuesto mensual o quincenal, y garantizar que no pretendemos gastar más de lo que ingresamos. De esta manera, no utilizaremos las tarjetas de crédito. De la misma forma debemos destinar una parte del presupuesto a los ahorros.
  2. Utilizar las tarjetas de crédito como si fueran de débito: Hagámonos la idea que solo contamos con lo que podamos pagar a fin de mes. Es decir, si luego de realizar mi presupuesto, quedan $100 que puedo destinar a compras, entonces, no debo comprar con la tarjeta de crédito más de esos $100. De esta manera no incremento el saldo. Entre mayor es el disponible de la línea de crédito, mejor se ven las referencias.
  3. No aceptar compras de saldo: Muchos bancos ofrecen COMPRAR EL SALDO de tus tarjetas de crédito a un interés muy bajo por un tiempo corto (6 meses por ejemplo). Por lo general te compran el saldo de una tarjeta de crédito y a su vez te ofrecen otra tarjeta de crédito con un límite superior. Ocurre que si no pudimos pagar la primera tarjeta en un periodo de 1 año, lo más probable es que no podamos pagarla en esos 6 meses, y mientras seguimos incrementando nuestra deuda.
  4. No comprar lo que no necesitamos: Es cierto que si vemos un bolso o unos zapatos fabulosos, caemos en la tentación de comprarlos. Es posible satisfacer uno que otro capricho, pero no podemos hacerlo una costumbre. Si no necesitamos ese bolso, entonces no lo compremos.
  5. No realizar adelantos de efectivo: Bajo ninguna circunstancia debemos retirar dinero en efectivo de la tarjeta, ya que eso generará varios cargos. De ser posible, cuando nos den el PIN de la tarjeta, destruyámoslo, así nos aseguraremos de no caer en la tentación.
  6. Realizar los pagos mensuales a tiempo: Los bancos cobran comisiones por mora, por tanto es mejor realizar los pagos a tiempo, de esta forma no se aumenta el saldo adeudado, ni nuestras referencias crediticias.

Es muy importante ser precavido con las finanzas cuando se es joven, ya que cuando tengamos más edad, vamos a querer adquirir una vivienda, o costear la colegiatura de nuestros hijos, y si estamos demasiado endeudados, entonces no tendremos ahorros suficientes para un abono inicial, no tendremos capacidad para un préstamo o simplemente no tendremos buenas referencias de crédito.

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