Sahumerio Senil Cuando llegaron los bomberos ya era media noche y las llamas que consumieron la cabaña ubicada en medio de un valle rodeado de un frondoso bosque amenazaban con provocar un incendio forestal de grandes magnitudes, por esta razón los dos carros y los catorce hombres tuvieron que emplear toda su pericia para apagarlo. Justo en el cenit del sitio donde se ubicaba su cabaña , la vieja Cata ya ajena a cualquier interés de este mundo observó la febril actividad de policías y forenses examinando los restos de dos cuerpos calcinados , realmente eran dos chicarrones humanos y si no es por la información de los vecinos y las pruebas del DNA , les hubiera sido imposible quitarles el rótulo de NN, así figuraron durante ocho días en la morgue de medicina legal los cuerpos de la vieja Cata y de su amiga de toda la vida Oliva. Para Cata y Oliva observar desde lo alto, las conjeturas y elucubraciones de autoridades y vecinos sobre como ocurrieron los hechos les producían curiosidad y hasta cierto placer tal como el placer de quien observa una corrida de toros desde lo alto de su palco y solo se preocupa por el sol en su rostro y el contenido de la bota de sangría; contemplaban la escena desde otra dimensión en un plano superior al de aquellos. La angustia del nieto de Cata y sus sentimientos de culpabilidad en los hechos las motivaron para tratar de enviar un mensaje fue así como empezaron a recordar al detalle lo ocurrido. Esa tarde en medio del verano y por los caprichos del fenómeno del niño se presentó un aguacero de los mil demonios. La noche estaba muy fría la vieja Cata quien se encontraba sola en la cabaña en compañía de Oliva su octogenaria amiga, ante la tardanza de su nieto quien ya para la época era un cincuentón, decidieron arroparse con gruesas mantas y calentar el ambiente con un sahumerio alegrando el cuerpo con un canelazo. Para Oliva compartir con su amiga era costumbre, se habían reunido prácticamente durante sus últimos 60 cumpleaños y en la última década acostumbraban celebrar con un ritual que incluía un sahumerio con eucaliptus mientras conversaban y tomaban aguepanela con tequila. Oliva preparó el aguadepanela y le agregó a cada pocillo una copita de tequila. Mientras tanto la vieja Cata prendió en el centro de la sala un sahumerio. Buscó en la alacena de la cocina unas hojas de eucaliptus, era el sitio donde su nieto acostumbraba a colocarlos, le agregó unas barritas de incienso y con una cerilla inicio el fuego. Se sentaron en el centro de la sala en unas butacas de madera y alrededor del sahumerio empezaron a tomar su bebida caliente disfrutando de los vapores aromatizados que se elevaban por el centro de la habitación. La escena más que un cumpleaños parecía un aquelarre, al principio notaron un aroma diferente al del eucaliptos pero pronto ante la euforia que se apoderó de ellas este detalle no tuvo ninguna importancia, jamás se percataron de que en cambio de eucaliptus el sahumerio lo estaban haciendo con la cannabis que su nieto mantenía en la cocina camuflada entre unas hojas de eucaliptus. De repente Cata vio en la columna de humo una forma piramidal desde el piso hasta el techo y le comentó a Oliva: “Pero te das cuenta que esa pirámide de humo es la película de nuestras vidas paralelas; si observas en la parte baja y ancha de la columna de humo apenas somos unas niñas y en la parte alta ya somos las venerables ancianas en que nos hemos convertido”. Oliva respondió:”Cata tu también ves lo que yo veo en esa columna de humo ancha en la base y angosta en la cima?”• Su amiga la calló de un manotazo, estaba entrada en trance del éxtasis que produce la Cannabis Sativa. Mientras mantenía su mirada en la columna humeante , aspiraba sus vapores y humedecía su garganta con tequila aquapanelada narraba en voz alta lo que observaba:”Si, las dos niñas en la base somos tu y yo. Oh ¡mira mi madre que joven está y yo apenas soy una adolescente. Observa que en esta frágil columna de humo nuestras vidas se esfuman hasta el techo y con su aspecto de pirámide amplia en el piso y aguda en el techo nos impide retroceder haciendo un imposible que nos devolvamos en el tiempo.” “Mira Cata en esta parte se ve cuando tu mama murió en el accidente del camión en que viajaba con mi abuelo. Pero mejor subamos un poco a una parte más alegre del trance”. El dialogo seguía entre las dos ancianas:”Oye Oliva tu eras terriblona aquí está cuando te escapaste con mi novio y te enrumbaste con él; después fue el padre de tus hijos ante mis celos y rencor. Solo te perdoné aquí cuando te abandonó con tus cuatro hijos que terminaron siendo los míos como que yo misma te los ayudé a criar”. “Querida Caticas pero la columna es larga, si observas en esta parte estarás de acuerdo en lo distante que estás de ser la venerable anciana en la que te has convertido. Mírate en pleno furor de las orgias que realizaste con ese millonario que se enloqueció por ti cuando dejó a su esposa y se fue detrás de tu escultural cuerpo, de tu caminado de palmera tropical que como abaniqueada por el viento marino te daba esa candencia y sensualidad que enloqueció a los hombres”. “Observa que en la parte alta del sahumerio ya estamos convertidas en unas respetables viudas de la sociedad motivo de admiración de nuestros nietos y detalla ya llegando al techo las dos ancianas encorvadas y temblorosas en que nos hemos convertido y justamente fue por ese tremor que nos acompaña al intentar avivar la hoguera con más hojas de cannabis, se desparramó el fuego por la choza y ocasionó el incendio que nos condujo a nuestro actual estado”. Observa querida Oliva que aquí donde nos encontramos ya por fuera de la choza , lo vivido fue apenas una pequeña fracción de lo que sigue , ahora ascenderemos por uno de los multiuniversos que se nos ofrecen , son tantos y tan variados que el cerebro humano no alcanza ni a imaginárselos. En secreto Cata se acercó al oído de su amiga y le dijo dos palabras claves. Oliva se mostró emocionada con la simbología del mensaje. Esa tarde por la ventana de la sala en donde se velaban los restos de las dos ancianas entró una paloma mensajera que se posó sobre el ataúd de una de ellas; llevaba un mensaje: CARPE DIEM.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: