JEHOVÁH

                                       Relatos cortos.Esquizofrenia.

            Llevo dos semanas aquí.Sentado en la sala de descanso frente al gran ventanal observo el paisaje.Añorable.Una cordillera de montañas  jóvenes con sus picos casi puntiagudos y bañados en nieve,blanca,pura.Me pregunto si algún hombre habrá subido allá.Debajo de esta cordillera a su  falda un inmenso bosque de abetos y una especie de espejo...No.Es un lago.Tras este lago prados de hierba fresca y verde,muy verde.Me inspira  paz.relajación,tranquilidad.Aunque es posible que también las PASTILLAS que me han dado tengan algo que ver.

            Ahora estoy bien y aunque un poco lento de reflejos intento recordar para ordenar mis ideas pero se esta también así.Calmado,solo con sigo  mismo por primera vez,solo una voz,la mía.No me afecta el ESCANDALO que montan los otros pacientes del centro.En realidad me importa un  pimiento mientras dure esta paz,esta calma.

          ¿Como empezó todo?Realmente no lo se,quizás poco a poco como muchas otras cosas.Creo que la primera vez que la oí fue mientras paseaba  una mañana por el parque.Pasaban corredores en ambos sentidos haciendo su ejercicio matutino.Yo había pasado una mala noche y me levante  temprano,desayune y salí a pasear.Me acababa de divorciar hace un mes.Y aun tenia esa espina clavada en el corazón.Simplemente ella se fue con  otro.Me soltó una semana antes la típica frase:"Tenemos que hablar" Y hablamos...Bueno solo hablo ella.Todo ya estaba calculado.Solo se me  escapo decir un ¿Por que?

         Una pregunta simple,corta.Pero para ella fue infantil.Como estaba recordando...Paseaba por un CAMINO cimentado.Triste,apático,casi muerto. Perecía un fantasma.Nadie me miraba,ni prestaba atención a mi presencia.Cada cual iba y venia por el camino haciendo sus ejercicios.Una joven
de pelo largo,pelirrojo,con una gorra blanca,camiseta blanca y pantalón azul de chándal me adelanto por mi parte izquierda...

        -¡Hola!-Creí oír.Levante la cabeza y la vi pasar.Siguió corriendo sin mirar atrás.Pensé que entre tanta tristeza que arrastraba me había  confundido.No le di importancia y me sumergí en mis pensamientos.

        Yo era dibujante de cómic,en un periódico corriente de tirada local.Ganaba lo justo para el alquiler y algún capricho al año.Un día que había  salido de trabajar sobre las ocho de la tarde entre en el metro y me dirigía por el arcén buscando un asiento libre para esperar el metro.Frente a mi  venia una mujer morena,bajita,mas bien rechoncha,de pelo corto,seguramente por su bata trabajadora de la limpieza que como yo habría terminado  su jornada y se dirigía meditabunda a su casa.Al cruzarse conmigo sin ni siquiera mirarnos paso otra vez.

        -¡Que hay¡-Oí una voz de varón,clara nítida,esta vez si pude captar su registro vocal gracias a que estaba aun estimulado por los cafés  tomados en el trabajo.Me di la vuelta para responder pero me quede parado con la boca abierta como un tonto al ver que la mujer seguía su camino  por el anden.Llegue a casa preocupado y pensando ¿Como era posible que una voz tan claramente varonil saliese de la boca de esa mujer?

        Esa noche me costo DORMIR.Calculo que eran sobre las dos y media de la madrugada,tenia los ojos cerrados y casi estaba dormido.Mi  respiración era lenta y pausada.

        -¡Eh,tu!-Salio un voz imperativa y seca de mi pecho.Abrí los ojos sorprendido.Creía que alguien estaba en mi habitación.Alargue la mano  derecha hacia la mesita y pulse el interruptor de la luz de la habitación.El fogonazo de luz me hizo cerrar un momento los ojos.Al abrirlos contemple  la habitación.Estaba solo.El armario y la silla donde tenia colgado los pantalones me observaban en silencio.Mudos y divertidos.Imagine que si fuesen  personas se estarían riendo del estúpido que hay sobre la cama,mirando a todos lados con sus ojos de plato y asustado.

        -¿Que tal un vaso de ese vodka que tienes en la nevera?-Soltó de cuajo esa voz,grave y seca.
        -¿Quien esta hay?-Dije rápidamente.Me di cuenta que no había sido una imaginación.Me dio por mirar debajo de la cama.Pero tampoco había  nadie.Me entro el pánico y un sudor frió me recorrió el cuerpo.
        -No te asustes que no muerdo chaval.Anda ve a la cocina.-Soltó la voz misteriosa.
        -¿Quien eres?-Volví a preguntar mas seguro de mi.
        -¿Importa eso?Mírate chaval estas hecho un asco.
        -¿Que quieres?-Pregunte tragando saliva.Me levante y fui al cuarto de baño.Encendí la luz y me mire al espejo.Ciertamente la voz tenia  razón.Estaba hecho un asco.Con los pelos alborotados y la barba espesa,larga.Parecía un indigente.Abrí el grifo y me lave tres veces la cara  esperando despertar de verdad.Aun creía que estaba soñando.

        -Eso esta mejor chaval.Anda ve y tomate un vaso de ese vodka.Te hará sentir mejor.-Volvió a decir la voz esta vez mas calmada y serena.No  se por que pero le hice caso.Me fui a la cocina.Abrí la nevera.Cogí la botella de vodka.Me di cuenta que estaba temblando.Tenia miedo.Cogí del
 mueble de la cocina un vaso y lo llene un par de dedos.

        -¡Mas chaval!-Inquirió la voz.Mire a todos lados y seguía solo,nervioso eche mas vodkca en el vaso,hasta la mitad.Me di cuenta que la voz venia  de mi cabeza.
        -Me estoy volviendo loco.-Dije en voz baja.
        -Calla y bebe.De un trago.-Ordeno la voz.y así lo hice.Tras haber tragado.Tosí un poco y un fuego abrasador me recorrió todo el esófago.Abrí  la boca intentando apagarlo con aspiraciones de aire.Volví a toser y cogí el vaso vació para llenarlo de agua.
        -Ni se te ocurra chaval.Aguanta como un hombre.-Espeto la voz gritandome en mi cabeza.Creo que debí de cambiar de color varias veces.El  ardor era insoportable.Me imaginé siendo una especie de hombre dragón echando fuego por la boca.

        -Ya esta.¿Quien eres?-Pregunte.
        -Para ti soy Boris chaval.-Dijo la voz.
        -No me llames...
        -Anda,vístete.Nos vamos.-Me corto la voz de Boris.No dejándome terminar.
        -¿Nos vamos?¿Como que nos...?
        -¡Quete vistas joder!-Me grito Boris.Me eche las manos a la cabeza instintivamente.De repente me empeze a sentir mejor.El vozca empezaba a  subir a la cabeza.
        -Esta bien.Esta bien.Pero no grites.
        Me fui a mi habitación y como un hijo obediente me vestí.Y salimos a la calle.Seguí sus indicaciones al pie de la letra.¿Que otra cosa podía  hacer?Esa voz no se iba de mi cabeza.Esa mañana llegue al TRABAJO media hora tarde.Al primer lugar al que me dirigí al entrar en el edificio fue a la  maquina del café.Pensé que necesitaría litros y litros de café.La cabeza me estallaba.Me senté frente a mi mesa y cogí un lápiz y una hoja de papel. Intente razonar que quizás fuese el subconsciente el causante de la voz.Aunque la verdad no tenia cuerpo ni mente para esos sesudos pensamientos. Apenas hice unos garabatos intentando disimular.Y así me pase toda la mañana.

        Por la tarde.Tras comer,estaba en condicones de poder meditar.Aunque cansado de la noche anterior.De ir de bar en bar.Me di cuenta que me  encontraba mejor.Pensé en buscar y comprar un libro que hablase de esas voces y así poder estudiar el tema.La voz dijo llamarse Boris.Quizás fuese  un nombre ruso.¿Pero por que mi mente iba a escoger un nombre ruso?Ciertamente me estaba volviendo loco.
       Aun quedaban seis meses para las vacaciones.Me dirigí al trabajo mas despejado con la ayuda inestimable de un buen café cargado.

       Esa noche dormí como un bebe.Boris no apareció.De echo llegue a pensar que mi subsconciente había elaborado todo lo anterior.Me  auto diagnostique que todo se debía al estrés del divorcio.Sonreí.La verdad es que a pesar de todo creo que me lo pase bien.Pasaron tres días de  silencio.El viernes me encontraba subiendo solo en el ascensor de mi trabajo.Se paro en la segunda planta y entro un muchacho delgado,alto y con  mas granos en la cara que cráteres tiene la luna.No me saludo ni se fijo en mi.Tenia en la mano un sobre.Era un mensajero.Se dio medial vuelta.Y  se quedo mirando las puertas del ascensor mientras a la vez pulsaba el botón del bajo.

       -Hola guapo,te vi la otra noche.-Dijo una voz sensualmente femenina.Mire de reojo sin moverme al chico,no se había movido.                              -¡Hay Dios.Otra vez!.-Pensé alarmado.El ascensor se paro.Las puertas se abrieron.Y el mensajero salio del ascensor.                                          -Esta es la tercera planta.-Le dije.El muchacho alarmado se dio media vuelta y entro de nuevo al ascensor.                                                      -¡Gracias!No me había dado cuenta.Con las prisas va uno como loco.-Me dijo sonriendo.Yo respondí con una sonrisa.                                            -Estabas muy solo la otra noche.-Dijo la voz femenina.

       -Déjame en paz.-Susurre.
       -¿Que?-Pregunto el mensajero Mirándome.
       -No.nada.-Le respondí apurado.La puerta se abrió en la cuarta planta y salí acelerado.Me dirigí nervioso a mi mesa.Una compañera se me quedo  mirándome con cara extraña.Yo baje la vista y me senté en mi mesa.Respire hondo.No podía ser verdad ahora me hablaba una mujer.

       -Te siento triste cariño.¿Que te pasa?-Dijo la voz susurrante y melosa.
       -No tiene gracia Boris.-La respondí susurrando.
       -¿Boris?¿Quien es Boris?-Pregunto la voz femenina.Me puse nervioso y tire el bote de los lapiceros.Mire a los lados y creí que todos me  miraban.Mi corazón se acelero.Me agache y empecé a recoger los lapices.

       -¿Quien es Boris?-Volvio a preguntar la voz esta vez mas alterada.
       -No se quien es,uno que habla.¿Y tu quien eres?-Pregunte desesperado.Parecía que en vez de coger los lapices del suelo jugaba con ellos  mientras hablaba solo.La compañera que tenia al lado Valentina se levanto y se acerco a mi.

       -¿Estas bien?-Pregunto preocupada.
       -Si,si,gracias Valentina.No te preocupes.Nada que no arregle un café.
       -¡Eh guapo dile a esta zorrona que se marche!-Respondió cabreada la voz.
       -Pero si no ha echo nada.-Respondí mientras recogía el ultimo lápiz.
       -¿Que?-Pregunto Valentina.
       -No,nada,tranquila.-Dije colorado como un tomate.Había hablado sin darme cuenta.Me incorpore.Deje los lapices sobre la mesa y me dirigí al  baño.

       -¿Y tu quien eres?-Pregunte.Mientras me decía a mi mismo que no era real que no estaba
 pasando.
        -Para ti soy Vanessa,corazón.Oye que vas a entrar en el servicio de hombres.
        -Pues claro,yo soy un hombre.Y tu una voz de mi imaginación.Necesito lavarme y refrescarme la cara.
        -Pues yo te veo muy bien,corazón.
        -¡Quieres dejar de llamarme corazón!-Grite mientras abría la puerta del baño.Con tan mala fortuna que mi jefe se estaba lavando las manos y  reflejado en el espejo me vio entrar y me escucho.Su cara fue todo un poema entre incrédula y seria.

        -¿Te encuentras bien Carlos?-Pregunto mi jefe.
        -Tierra tragadme.-Pensé.
        -Yo si tu quieres te trago,corazón.-Dijo Vanessa con sensualidad.Me quede paralizado un momento sin saber que decir.Mirando a mi jefe como si  hubiese visto un fantasma.
        -Si.-Acerté a decir.Gire a la derecha y metiéndome en el váter.Cerré la puerta.Me senté y espere.

        -¿Que quieres Vanessa o quien seas?-Pensé interiormente.
        -Lo que tu necesites corazón.Estoy aquí para ayudarte.-Me respondió dulcemente la voz.
        -Necesito que os vayáis tu y ese Boris.-Le respondí enérgicamente.Tengo que ir al médico si no me volveré loco.-Pensé preocupado y  agachando la cabeza la puse entre mis manos.
        -Tranquilo corazón no estas loco.Estas SOLO.

        Pase la semana mas inverosímil de mi vida.Llamé y pedí cita al médico de familia.Durante toda la semana cuando no hablaba con Boris  hablaba con Vanessa.Averigüé que Boris fue un portero de discoteca que murió en una pelea en un club al norte de donde yo vivía.Le dispararon y se  desangro mientras venia la ambulancia.Vanessa había sido una prostituta de medio pelo que fue asesinada en un malentendido(según dijo ella)con  su chulo.La reventó el vientre a puñaladas el muy salvaje.

       Para no volverme mas loco de lo que ya consideraba que estaba,empecé a tomarme una pastilla para dormir ya que se presentaban sin avisar y  había noches que no podía dormir.De esta manera las conversaciones se realizaban durante el día.Cuando me empezaba a aclimatar por decirlo asi
 llego el día de la cita al médico.

       Me levante temprano,encendí el calentador y prepare la muda para vestirme.Me quite el pijama y me desnude.Abrí el grifo del agua y la toque  varias veces para regular su temperatura.                                                                                                                                                 -Pues no entiendo por que se fue tu chica,no estas nada mal.Pero yo te aconsejo que te afeites,a las mujeres nos gustan mas los hombres  afeitados y bien vestidos corazón.-Dijo Vanessa.                                                                                                                                       -Yo me veo bien así,además no es asunto tuyo mis problemas personales.¡Y puedes dejar de llamarme corazón!¡Me llamo Carlos!-Grite en voz  alta.                                                                                                                                                                                               -¡Largate puta!Deja al chaval en paz ¿No ves que no quiere nada contigo?-Espeto Boris de golpe.

      -¡Bruto,animal,todos los hombres sois iguales vivos o muertos!-Dijo sollozando Vanessa.
      -Yo no me llamo ni corazón ni chaval...¡Me llamo Carlos!-Volví a gritar.Esa mañana me dieron la ducha.Esperaba una solución médica  desesperadamente.Mi cabeza parecía una jaula de grillos.Salí de casa ya cansado de tanto discutir sobre todo Boris y Vanessa,por mas que pedía un  poco de silencio había veces que no se callaban a no ser que me tomara una pastilla para dormir.Entre en la consulta del doctor parece ser ya con  mala cara.Por que el doctor de cabecera me miro un tanto estraño.Normal si entras en la consulta hablando solo,bueno mas bien discutiendo.

       -Siéntese por favor.-Me dijo mientras tecleaba algo en su teclado.
       -¿Se da usted cuenta que esta hablando solo?-Me pregunto.
       -Perdone pero no puedo evitarlo me sacan de mis casillas.-Dije un tanto avergonzado.
       -¿Le sacan?¿Quienes le sacan?-Pregunto mientras leía mi historial médico en la pantalla del ordenador.

       -Las voces.-Dije escuetamente.
       -Las voces.Usted oye voces.Repitió secamente.
       -Chaval ¿No lo ves? Este tío es tonto repite lo que dices como un loro.-Soltó Boris a bocajarro.
       -¿¡Quieres callarte ya!?-Dije enfadado.
       -¿Perdon,como dice?-Dijo el médico sorprendido.
       -No usted no.Boris-Respondí,mientras me mesaba la barba y pensaba:Carlos de aquí al manicomio si no te controlas.

       El médico empezó a teclear rápidamente en su teclado.Y mirándome me dijo:
       -Habla con Boris.¿Ha sufrido algún accidente o se ha golpeado la cabeza recientemente?
       -No doctor pero también hablo con Vanessa.
       -Habla también con Vanessa.¿Vanessa es una mujer?-Pregunto el doctor mientras continuaba tecleando.
       -Me equivoque chaval no es tonto,es gilipollas.¿Por que perdemos el tiempo?Me apetece una cerveza.
       -¡Hay! no seas quisquilloso deja que termine con el doctor.Me gustan mirar sus ojos.Son de un azul celeste....-Dijo sensualmente Vanessa.
     

       Me di cuenta que la idea de ir al médico terminaría con mis huesos en un centro PSIQUIATRICO.No había manera de estar tranquilo en la    consulta.Me levante.
       -Me tengo que ir.-Dije mientras le daba la espalda al doctor.
       -Espere pero ¿Donde va? No he terminado.¡Espere!-Me dijo el médico asombrado.Abrí la puerta de la consulta y salí como alma que lleva el  diablo.                                                                                                                                                                                              -Vamos chaval,conozco un pub donde tiene una cerveza negra de escandalo.-Sentencio Boris.No respondí,solo acelere el paso por el pasillo.Al  final del pasillo estaba el ascensor.Me detuve frente a el y pulse el botón de llamada.Oí una voz familiar que decía mi nombre.Me gire.Se acercaba  a mi la ex con un acompañante.

       -Carlos que sorpresa.¿Que haces aquí?¿Estas bien? No tienes buena cara y esa barba...
       -Cristina.-Dije asombrado.Lo ultimo que esperaba ver ese día.A mi ex.Ya podían enterrarme tranquilo.En una hora a lo sumo mi madre estaría    al corriente.De todo,el interrogatorio seria exhaustivo.Me beso en la mejilla y su perfume de dulce fragancia y notas afrutadas me envolvió como un  sudario.Se dio media vuelta y me presento a un fornido y claramente tonificado hombre alto,moreno y bien vestido como un maniquí.

       -Te presento a Ernesto mi...marido.Consiguió escupir no sin dificultad.
       -Encantado soy Carlos.Su...ex...exmarido.Conseguí valvucear mientras estiraba la mano.El maniquí me apretó la mano firme y  fuertemente.    Mientras me miraba desafiante a los ojos.Los tres nos quedamos un momento en silencio.Silencio que rompió oportunamente Vanessa.                          -Vaya,vaya con tu exzorrona tiene buen gusto cora...Carlos.                                                                                                                  -¿Este es el desgraciado que te ha quitado a tu chica?¡Es una mierda!-Grito Boris.Cerré un instante los ojos.Esto no podía estar pasando.                  -¿Y bien?¿Que haces por aquí?¿Estas bien?-Pregunto Cristina preocupada.Me quede en blanco. No sabia que decir.

       -Chaval,Carlos repite lo que yo te diga.-Resolvió Boris.
       -¿Que?-Pensé.
       -Repite,tu repite.He venido a traer a un compañero de trabajo,le han dado un tajo...
       -He venido a traer a un compañero de trabajo,le han dado un tajo....-Repetí mecánicamente.
       -...y le han ingresado,creo que han sido los chechenos.
       -Y le ha ingresado,creo que han sido los chechenos.-Repetí.
       -¿Chechenos?-Repitió mi ex.
       -Joder,perdona chaval se me ha ido la hoya.-Se excuso Boris.
       -Animal le vas a meter en un lío.-Susurro Vanessa.
       -No.Chechenos,no.Le echare de menos.Es que estoy nervioso.-Respondí como pude.Una gota de sudor cayo por mi sien.Las puertas del ascensor  se abrieron.El ascensor estaba vació.Al tiempo mi ex y yo quisimos pasar y nos estorbamos.
       -Perdona.Tu primero.-La dije invitándola a entrar.
       -Gracias.-Respondió sonriente.Su maniquí me miro fijamente.Y entro el ultimo.
       -Ves Boris.Así se trata a una chica.-Dijo Vanessa.

      Las puertas se cerraron.Pulse el botón de planta cero.La tensión en el ascensor pesaba como una losa de PLOMO.Mi ex estaba en medio de los  dos.Si han tenido una situación igual o similar ya saben que lo que mas se desea es que las puertas se abran y salir al exterior.Aire puro y salir
 pitando.

      -Pregúntale a que se dedica su palomo.Esta buenissimo.-Dijo Vanessa.
      -No.-Dije escupiéndolo con enfado.
      -¿No?-Pregunto mi ex mirándome.Se me había escapado.
      -Bueno...Y a que se dedica tu...Ernesto.
      -Soy presentador del canal siete.¿No me has conocido?-Respondió Ernesto contrariado.
      -A ti si que te daba siete...Ostias.Mira que quitarle al chaval su chica...-Respondió rápidamente Boris.Tosí varias veces y respondí.
      -No veo el canal siete.-Respondí secamente.
      -Vaya que raro,es un canal muy famoso y con mucha audiencia.Doy la noticias de las nueve de la noche.No es por que lo diga yo pero te lo  recomiendo.-Dijo sonriéndome y mostrándome sus blancos dientes.
      -Si me dejas le rompo su blanquita dentadura.-Dijo Boris.
      -Lo pensare.-Respondí.No veía la hora de salir de allí.Se me hacia eterna la incomoda situación.

      -¿Y que hacéis vosotros aquí?Acerte a preguntar esperando que el tiempo se acelerase.Cristina miro a su maniquí,sonrieron y luego me miro a mi  y dijo:
      -Estoy embarazada.¿No es maravilloso?
      Mi cara debió de ser un autentico poema.Por mi mente paso la imagen de una sepultura,yo dentro de ella y mi ex y su maniquí bailando sobre  mi  tumba y clavando una cruz de piedra.No supe que decir.
      -Lo siento chav...Carlos,ya se que es muy duro.Tranquilo hay mas peces en el mar.-Dijo Boris.
      -Oh pobrecito...no te entristezcas,ella no te merecía.-Dijo Vanessa intentando consolarme.
      -Pero yo la quería,la quiero.-Pensé entristecido.
      -No pareces alegrarte.-Dijo Mi ex.
      -Claro,claro que si enhorabuena...¿Niño o niña?
      -Aun no lo sabemos.-Respondieron al tiempo,se miraron y se echaron a reír.
      -Es muy pronto.-Dijo sonriendo mi ex.Su sonrisa me ilumino y me retrotrajo a los primeros meses de noviazgo.Un prado,un día de primavera  soleado y dos jóvenes enamorados besándose en la hierba.Y su sonrisa iluminando mas que el mismo sol.

      -Aun lo llevas...-Dijo mi ex sacándome del trance.La mire intrigado.
      -El anillo.El anillo que te compre.-Dijo señalando la mano derecha.Levante la mano derecha y mostré un anillo de plata con una piedra negra  engastada de forma ovalada.
      -¡Joder chaval yo tenia uno parecido!El hijo de mala madre que me mato me lo robo.-Dijo Boris asombrado.
      -He ese anillo lo conozco,por detrás pone:"SIEMPRE JUNTOS"-Dijo Vanessa alarmada.Yo me quede de piedra.
      -Si.Cierto lo pone.¿Como lo sabes?-Dije estupefacto.
      -Porque ese anillo era mio.Dijeron al tiempo Vanessa y Boris.Yo me quede de piedra.Al tiempo se detuvo el ascensor y se abrió la puerta de la  primera planta.Un hombre delgado y con bata de paciente entro corriendo al ascensor.Empujo a mi ex hacia atrás y nos amenazo con unas tijeras.
      -Quietos,tranquilos y no os pasara nada.¡Tu barbas pulsa el botón menos tres!-Dijo imperativamente.Sudaba bastante y estaba nervioso.Pulse el  botón.El intruso me amenazo con las tijeras y me obligo a ponerme junto a Ernesto que estaba petrificado y mas blanco que su dentadura.Cogió
 a mi ex por el cuello y la puso las tijeras en el cuello.

      -No os mováis ni un pelo o me la cargo.
      -Tranquilo,tranquilo,nadie va ha resultar herido ¿Vale?.Mira tío,cuando se habrá esa puerta te largas y ya esta.¿Ok?Nosotros no hemos visto nada.No tenemos nada contra ti.-Dijo Boris.El rostro de sorpresa de mi ex quedo confirmado por la exclamación de asombro que dijo mi ex.

      -¡Carlos....!
      -Vaya el barbas sabe hablar...dijo el intruso.El maniquí seguia petrificado.Inmóvil.
      -Cámbiame por la chica,yo valgo mas que ella como rehén.-Volvió a decir Boris.¡Estaba hablando por mi boca!
      -¡Pero que haces!¡La va ha matar!-Le grite asustado a Boris.
      -Tranquilo chaval esto es lo mio,es mi trabajo.-Dijo intentándome calmar Boris.
      -El barbas es muy listo...pero la prefiero a ella.Su piel es mas suave.-Dijo el intruso sonriendo.
      -Si se abre esa puerta y sales con ella daré contigo y te cortare uno a uno los dedos de las manos,después tu miembro y después quizás te  mate.-Dijo Boris amenazante por mi boca.
      -Tu y cuantos mas...-Dijo sonriendo el intruso.
      -Los Paulov.¿Los conoces?-Respondió burlonamente Boris.
      -Muy bien dicho Boris.-Dijo Vanessa.Mi ex miraba entre asombrada y extasiada mi rostro.La sonrisa del intruso cayo de golpe.Las tijeras  empezaron a temblar.Yo no le quite ojo,o fue Boris al intruso.Mantuvimos una eternidad la mirada.Por fin la campana del ascensor sonó como si
 hubiese terminado un asalto de boxeo.Las puertas se abrieron.

      -Se te acaba el tiempo...Marco Antonelo.-Dijo Boris.
      -¿Como sabes mi nombre?-Pregunto nervioso el intruso.Yo sonreí o mejor dicho Boris y yo sonreímos.El intruso de nombre Marco Antonelo miro  de reojo el exterior,soltó a mi ex y salio corriendo por el parking.Mi ex me abrazo llorando y dándome las gracias.
      -Que tierno y romántico.-Dijo Vanessa contenta.
      -Gracias Boris nunca imagine nada igual.-Le dije agradecido a Boris.
      -Me debes una cerveza negra chaval.-Dijo Boris.
      -No huele a mi...-Dijo mi ex mirándome extrañada.
      -Lo siento,lo siento.Dijo el maniquí que se encontraba sentado en el rincón del ascensor llorando.

      -¿Como sabias su nombre?-Pregunto curiosa Vanessa.
      -Fácil respondimos Boris y yo al tiempo.Lo ponía en su pulsera de paciente con el brazo que tenia cogido por el cuello a Cristina.Seguramente  era un delincuente.En la primera planta hay un box para reclusos y detenidos.

      Al salir en la planta cero me encontré al médico con el que había tenido consulta y como por la fuga de Marco Antonelo había un dispositivo de  búsqueda por el hospital no les costo nada detenerme e ingresarme en el centro con el diagnostico de ESQUIZOFRENIA PARANOIDE.Las voces no  volvieron pero sospecho que no fue por el tratamiento si no que estaban vinculadas al anillo.Ya que cesaron cuando al recluirme me lo quitaron por  seguridad.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: