Relatos cortos.El tesoro.

           Eran las once de la mañana cuando comenzó a bajar las viejas escaleras hacia atrás.Al viejo señor Fortuny le daba miedo bajar de frente las   escaleras.Tenia vértigo.El timbre volvió a sonar desafinado y a tiempo de quemarse,pues era tan viejo como su dueño.

          -¡Vaaaa,vaaa!Que impaciencia.-Se dijo entre dientes el viejo señor Fortuny mientras pisaba el suelo del hall.Como el timbre dejo de sonar por  haberse quemado,aporrearon la puerta.

         -¡Cielos que prisa!,¿Acaso se acaba el mundo?-Refunfuño el viejo señor Fortuny.Sus pasos lentos y rasposos por el suelo indicaban que tenia un  enfermedad o quizás una edad en la que la SENECTUD empezaba a ganar terreno en su cabeza.Se cogió los lazos de su descolorido albornoz azul y se  los volvió a apretar y anudar arreglándose el cuello del mismo.Se paro frente al oxidado espejo del mueble recibidor y se atuso el poco pelo que le  quedaba en forma de corona blanca.Metió su mano derecha en el bolsillo del ALBORNOZ y saco un rancio y amarillo pañuelo y se sonó
 las narices.Volvieron a aporrear la puerta.

         -¡JESÚS!-Exclamo el viejo señor Fortuny asustado por el nuevo aporreo y el pañuelo se le callo al suelo.Hizo ademán de agacharse para cogerlo pero  todo quedo en eso,un ademán.Se acerco a la puerta de color caoba,agrietada y cogió el pomo y abrió la puerta.La luz del día golpeo en el viejo rostro del  señor Fortuny haciéndole entrecerrar sus ojos negros y pequeños.Levanto su mano derecha haciendo una visera y observo la silueta de una persona  alta frente a el.

         Ambos se miraron durante un minuto que al viejo señor Fortuny le pareció una eternidad se estuvieron observando aunque con desventaja para  el viejo señor Fortuny pues sus ojos tardaron tiempo en acostumbrarse a la intensa luz del día.Cuando sus ojos pudieron observar mas allá de la oscura  silueta al contra luz, vio a un joven alto de pelo rubio y ojos azules de mirada picara y despierta.Su pelo bien cortado y peinado a raya y su traje gris con  corbata amarillo chillón le daba una cierta elegancia pero tenia pinta de vendedor a domicilio.

         Y esta misma idea fue la que se le paso por la cabeza al viejo señor Fortuny.Cuando este iba a preguntar y abría la boca para ello el joven se le  echo encima abrazándolo.

         -¡Tio,un abrazo!-Grito el joven.
         -¿Tio?¿Que tío?-Respondió entre dientes el viejo señor Fortuny.Con la boca pegada al pecho del joven.Este se aparto y dándole la mano para  saludar se excuso:

         -Perdón tío.Es que estoy muy contento de estar aquí con usted.Me llamo Snake.Soy su sobrino.
         -¿Sobrino?-Respondió abrumado el viejo señor Fortuny rascándose la barba y pensando mientras miraba la corbata de su sobrino.Por fin una  sonrisa salio de su arrugado rostro y sonrió mostrando una dentadura blanca y saludable.
         -¡Ah,claro mi sobrino¡.-Respondió el viejo señor Fortuny cogiendo la mano del joven y moviendo varias veces arriba y abajo las manos añadio:

         -¿Eres hijo de Bartolome o de Pilar?-Pregunto el viejo señor Fortuny.
         -De Pilar mi madre.-Respondió rápidamente el joven y esquivando el franqueo de la puerta del viejo señor Fortuny entro en el hall.El viejo señor  Fortuny miro al cielo y dijo bajito:

         -Jesús,otro.-Bajo la cabeza y cerrando la puerta entro en el hall tras el joven.

         -Y dime...key...
         -No,Tío me llamo Snake.-Corrigió el joven mientras observaba con atención el hall.Su rostro cambio de alegría a seriedad al ver que el hall era  sencillo y no veía ningún objeto de lujo.Es mas era bastante viejo y poco atendido.El mueble recibidor con el espejo oxidado,el perchero con un gabán  negro y polvoriento,la lampara del techo de un color oro oxidado...Una mueca de decepción se le escapo al joven.

         -Mal pinta esto...veremos el resto.-Pensó el joven Snake.
         -¿Como esta tu madre?joven Snake.-Pregunto el viejo señor Fortuny.
         -Murió,tío.-Respondió el joven Snake.
         -Lo siento hijo.-Respondió el viejo señor Fortuny agachando la cabeza. Y dijo:
         -¿Sabes algo de tu otro tío Bartolome?-Pregunto el anciano con curiosidad mirando a los ojos del joven.
         -No.¿Y usted tío?-Respondió igualmente curioso el joven.
         -No.Y por favor no me llame tío,para usted soy Fortuny,señor Fortuny.
         -De acuerdo t..señor Fortuna.
         -Anda vamos pasa al comedor.sígueme.¿Tienes hambre?-Pregunto el viejo señor Fortuny señalandole con el brazo el camino al comedor.Ambos  se dirigieron aun amplio comedor con una vieja chimenea apagada.

         El joven observaba con atención los muebles,fotos,jarrones,lamparas parecía un inspector de hacienda realizando un inventario.El viejo señor  Fortuny iba delante del joven Snake.Se sentó en un sillón frente a la chimenea e invito al joven a sentarse en un raído sofá de cuero negro de tres  plazas.

         -¡Y bien! ¿Que te trae por aquí?-Pregunto rascándose la barba el viejo señor Fortuny.
         -Estaba de paso y me pare en la barbería para afeitarme y que me cortasen el pelo cuando no pude evitar la conversación de varios ancianos los cuales le nombraban señor Fortuny.Y entonces recordé que mi madre me había hablado de usted de cuando eran pequeños y al preguntar por
usted me dieron sus señas.Y aquí estoy.

         -Ya.¿Y a que te dedicas joven?-Pregunto inquisitivamente el viejo señor Fortuny.
         -Bueno ahora estoy....estoy buscando trabajo.-Respondió el joven Snake desviando la mirada hacia un jarrón enorme que no había visto al entrar  y desviando la conversación pregunto:

         -Ese jarrón es enorme,me recuerda a uno chino que vi en un museo.¿No sera su pareja,verdad?
         -No lo se hijo ya apenas recuerdo cosas...-Respondió rápidamente el viejo señor Fortuny.
         -¿No he visto personal a su cargo?-Dijo el joven Snake.
         -¿Personal a mi cargo?-Respondo curioso el viejo señor Fortuny.
         -Personal de servicio:mayordomo,cocinera,limpiadora,sirvienta...esas cosas.Un hombre rico como usted y en un casa tan grande tiene que  necesitarlo.-Dijo el joven entrecerrando sus ojos azules.

 El viejo señor Fortuny le miro fijamente a los ojos y dijo:
        -¿Tienes hambre,joven?
        -Si,por supuesto es usted muy amable.-Respondió el joven Snake.
        -Bien,ayúdame a levantarme y te mostrare la cocina.-Dijo el viejo señor Fortuny.Y tras levantarse el joven sorprendido ayudo tirando de sus brazos  al viejo señor Fortuny.Una vez levantado salio primero del comedor y girando a la derecha por un largo pasillo llegaron a la cocina.

        -Esta es la cocina joven Snake,no es muy moderna pero a mi me da su servicio.
        -Ya veo.-Respondió escuetamente el joven abriendo la boca como si quisiera tragarse aquella estancia y todo su contenido.La cocina era mas  antigua que Matusalén,su encimera era de un mármol sucio y oscuro.Quizás algún día fue blanco.-Pensó el joven Snake.Sus grifos oscuros
 de oxido o quizás suciedad no podían aventurar que saliese agua potable de ellos.La nevera de marca desconocida no se quedaba atrás,pequeña y sucia  por fuera no se atrevía a pensar que habría en su interior.Sus paredes agrietadas y bufadas de su pintura parecían sujetar en las esquinas unas  telarañas.El suelo tenia varias baldosas rotas.Mientras el joven Snake miraba asombrado el espectáculo el viejo señor Fortuny dijo:

        -Yo quiero unos huevos cocidos con un poco de tomate frito.-Y dicho esto se alejo por el pasillo.

       Snake se dio la vuelta para responder a su tío pero el ya no estaba allí.Se asomo despacio al pasillo y miro al fondo del mismo.Se aseguro que no    estuviese allí.Volvió a entrar en la cocina y se dirigió a la sucia nevera.Mientras la abría exclamo:

       -Maldito viejo avaro hijo de puta.-Y dicho esto resoplo.En el interior de la NEVERA hallo una docena de huevos,tomate,pan mas duro que una piedra y  fruta.

       -Joder con el viejo,se tiene que morir de hambre.-Exclamo el joven Snake.

       El joven Snake hizo unos huevos cocidos con tomate para los dos y así almorzaron en silencio.Después fregó los cacharros y limpio la cocina  dejándola mas decente de lo que estaba.No paraba de pensar en la fortuna del viejo y donde la tendría escondida.Recordó la conversación en el barbero  y como repitieron varias veces que el viejo Fortuny tenia una enorme fortuna escondida en algún lugar de la casa.Nunca en sus años de estancia en esa  ciudad se le había visto trabajar murmuraban sus habitantes.Hacia tiempo que la ultima persona que conoció al viejo Fortuny de joven había muerto.No  se había casado que se supiera y se creía que tenia familia fuera de la ciudad.

       Así que la lógica decía que era rico,inmensamente rico aunque el origen de su fortuna fuera un misterio a medias.Algunas lenguas aseguraban que  la enorme casa que tenia era parte de su fortuna quizás heredada,otras lenguas por contra decían que lo había de haber ganado de forma oscura o en  la lotería.El avispado joven Snake apenas respiraba para no perder se detalle en aquella vieja barbería.Y surgió la idea,la solución a su infortunio de ir por  hay engañando a la gente con sus timos baratos.Se haría pasar por su sobrino.

      Así llego el joven Snake a estar barriendo la cocina del viejo señor Fortuny.Y cuando estaba empujando la suciedad a un recogedor de madera le asalto otra idea.

     -Ya se como buscar su dinero.Simulare limpiar la casa y así rebuscare en todos sus rincones.
     -Pensó y sonrió maliciosamente.Cuando acabo de barrer se dirigió al comedor con una sonrisilla en la boca de satisfacción.Entro en el comedor y hallo  al viejo señor Fortuny sentado en su sillón.Había encendido un fuego en la chimenea y observaba hipnotizado sus llamas.

     -Ya estas aquí.He pensado que puedes quedarte unos días conmigo si quieres.-Dijo el Señor Fortuny sin dejar de mirar las llamas.
     -Me ha quitado usted la palabra de la boca,eso mismo iba a pedirle yo-Respondió sonriendo el joven Snake.

     -Bien,esta decidido.Sal al hall y sube las escaleras veras cinco habitaciones.Elige la que mas te guste.-Dijo el viejo señor Fortuny.El joven sin mediar  palabra se dio media vuelta y su sonrisa aumento creciendo de oreja a oreja.Se puso frente a las escaleras y se froto las manos diciendo:

       -Empieza la exploración a la búsqueda del tesoro.

       Subió las escaleras y fue observando las habitaciones una a una fijándose en los muebles,camas mesillas.Golpeo un par de veces en la pared  buscando túneles o huecos secretos.El panorama de las habitaciones no le sorprendió estaban sucias y descuidadas y algo que le llamo la atención fue  que en algunas había sabanas sobre los muebles o espejos.Estas sabanas estaban repletas de polvo.Es como si llevasen muchos años sin estar  habitadas.

        -¡Por Dios!,¿Como se puede vivir así?-Se pregunto el joven Snake.Por fin se decidió por la habitación al final del pasillo,era pequeña,tenia una  sabana cobertora encima de la cama,eso significaba que estaría mas limpia que el resto de camas.Había un mueble de madera de roble recio y sin  termitas,al menos a la vista.Y una sencilla mesita de noche con dos cajones.Como no traía equipaje se decidió por cobrarse la faena de la cocina  buscando en los armarios de las habitaciones y tubo suerte.Encontró dos pantalones de su talla bien conservados y una americana AZUL bastante  elegante.Dos pares de zapatos y una corbata de color verde.

        -La tarde no ha terminado mal.Mañana empezare la búsqueda por mi habitación-Pensó contento el joven Snake.Y una vez acondicionado su cuarto  bajo al comedor.Encontró al señor Fortuny leyendo un viejo y amarillento libro.

        -¿Ya has elegido habitación?-Pregunto el viejo señor Fortuny colocando su dedo índice izquierdo como punto de lectura en su libro y cerrando este.

        -Si,la habitación del fondo.Espero que no le moleste.-Dijo el joven Snake sentándose en el negro sofá.

        -En absoluto joven.Me alegra que estés aquí.
        -¿Ah si?-Respondió el joven Snake sonriendo mostrando su joven dentadura.
        -Un viejo como yo necesita compañia y mejor si es de un familiar.Uno no esta para muchos trotes como has podido ver.Me cuesta levantarme y  caminar.Siento que te hallas encontrado una casa tan enorme y desatendida pero no tengo a nadie....Bueno ahora a ti.-Dijo el viejo señor Fortuny  mirando a los ojos del joven Snake.

        -Vera señor Fortuny,se me ha ocurrido que podía quedarme un tiempo con usted y buscar trabajo en la ciudad.Mientras podría adecentar esta  casa un poco limpiándola.Si usted quiere,claro.
       -Oh hijo mio,para mi seria una grata compañia.No podrías hacer mas feliz a este viejo anciano.¿Que hora es?-Pregunto el viejo señor Fortuny.El  joven Snake miro su reloj barato de treinta euros y dijo:
       -Son las seis de la tarde.
       -Bien esto hay que celebrarlo.-Dijo el viejo señor Fortuny y abriendo el libro añadio:
       -Ve a la tienda del señor Leandro,es un ultramarinos que esta haciendo esquina con la calle mayor,dile que vienes de mi parte y compra lo que  necesites para esta noche,comeremos muslos de pollo,patatas fritas y de postre flan.De bebida coge una botella de vino tinto.No te preocupes por el  dinero,tengo cuenta.

       El joven Snake asombrado se levanto raudo subió a su habitación,cogió una americana y salio por la puerta de la vieja casa a toda velocidad con una  gran sonrisa en la boca.

       -Esto es pan comido.En un par de días seré rico.-Pensó riéndose.Mientras en la casa el viejo señor Fortuny se quedo leyendo el LIBRO.Paro su lectura  un momento y miro a las llamas de la chimenea y se pregunto cuanto aguantaría este joven a su lado,si batiría el récord de tres meses.

       Hizo una mueca de incomodidad y dijo:

      -La vejiga otra vez...-Puso el cordón de punto de lectura en su libro,lo cerro y lo apoyo en el brazo de su viejo sillón.Tras un par de impulsos logro  levantarse y se dirigió lo mas deprisa que pudo al servicio.Atrás sobre el brazo del sillón dejo el libro,un libro de color verde y hojas amarillentas que en letras negras tenia  escrito:Las aventuras y desventuras del lazarillo de Tormes.

        Al cabo de una hora y media llego el joven Snake con unas bolsas,golpeo la puerta y el viejo señor Fortuny tras una exasperante espera le  abrio.Entro  raudo y contento hacia la cocina donde coloco todas las cosas.y esa noche cenaron su pollo con patatas fritas.La conversación fue variada y  amena.El  joven Snake siempre que podía le daba la vuelta a la conversación para sonsacar del viejo señor Fortuny el origen de su supuesta fortuna y  donde la  guardaba,en una caja fuerte,en un banco o algún testaferro de confianza.Pero no le saco nada.

         El viejo señor Fortuny se escurría con suma habilidad.Así pasaron casi tres meses.La inicial alegría del joven Snake se trastorno en una profunda  fustración.El tiempo había pasado muy rápido,había limpiado totalmente la casa y no había encontrado nada.Su conclusión fue que su tesoro lo tendría  que esconder fuera.Así que lo siguió varias veces sin éxito.Por el contrario el señor Fortuny había cambiado de humor,y se sentía gracias a la compañía  del joven Snake mas joven y ágil.

        Una noche tras terminada la cena,el joven Snake recogió en silencio la mesa y se fue a la cocina a fregar los platos.Mientras fregaba los platos  rumiaba en su interior la mala fortuna que había tenido y pensaba que ya era bastante de esperar...

       -Cogeré a ese viejo avaro y le haré cantar donde tiene su asqueroso dinero,ya no aguanto mas esta situación.Si no canta peor para él no terminara  de disfrutar de su fortuna.-Mascullaba entre dientes.Mientras el viejo leía un libro en su sillón frente a su vieja chimenea.

       -Esta resuelto,si mañana no canta lo mato.-Reflexiono el joven Snake.

       Tras fregar y limpiar la cocina el joven Snake se dirigió al comedor y tras coger un libro cualquiera se sentó en el viejo sofá de piel.Lo abrió y se puso  a leer.

       -¿Te pasa algo hijo?-Pregunto el viejo señor Fortuny.
       -No,todo esta bien.-Respondió serio el joven Snake.El viejo observo su rostro de reojo y percibió cierto enfado o hostilidad.Considero no decir nada  mas por si empeoraba la situación y dejo que la almohada hiciera su trabajo en el joven Snake.Al cabo de una hora el viejo señor Fortuny se levanto,se  despidió del joven dándole las buenas noches y se fue a su habitación.Su habitación estaba en el pasillo que se dirigía a la cocina,a mano derecha.La  habitación del señor Fortuny era mas pequeña aun que la del joven Snake.Debía de haber sido tiempo atrás de la  sirvienta.Su contenido era de una  cama de noventa centímetros,un estrecho armario,una silla y una mesita de madera de un cajón.Al lado del armario había un antiguo perchero.Allí dejo  colgado su albornoz de color azul con sumo cuidado ya que era muy viejo.

       Se sentó en la cama.Miro su reloj de pulsera y espero.Eran las 23:55 P.M.Rezo como todas las noches dando gracias a DIOS por el día del que había disfrutado y por la compañia del joven Snake.Entonces cayo en la cuenta.Esa noche se cumplían tres meses desde la llegada del joven
Snake.

       -Vaya,este joven mañana batirá el récord.-Pensó con una sonrisa en la boca el viejo señor Fortuny.Y volvió a mirar el reloj,eran las 00:01 A.M.Ya era  la hora.Se levanto y camino hacia la percha donde se hallaba su albornoz.Se agacho un poco y metió su mano izquierda en el bolsillo izquierdo  buscando algo.Pero el bolsillo estaba vacío.Su rostro se contrajo contrariado.Volvió a mirar su reloj eran las 00:02 A.M.Volvió a meter su mano izquierda  en el bolsillo izquierdo sin resultado no había nada.Su cara paso de contrariedad a preocupación.

       Espero un rato y volvió a repetir la operación sin resultado.Al fin se sentó o mejor dicho se dejo caer en la cama y cerro los ojos.Lo había  comprendido y comenzó a recordar.Cuando eran joven no había sido un niño de una familia agraciada por posesiones,herencias o títulos.Vamos que no  procedía de una familia rica.Al contrario era un huérfano que se había escapado del orfanato y sobrevivía en las calles como un ladronzuelo y  timador.Hasta que una tarde fría estando pidiendo limosna al lado de una iglesia un hombre anciano se paro frente a el y sin apenas decir nada le dio el  albornoz azul para que se abrigara.Se lo agradeció acompañandolo a su casa.El hombre anciano le agradeció su breve compañia y le explico el secreto  del albornoz.

       Cada noche a las 00:01 A.M. si metía la mano izquierda en el bolsillo izquierdo encontraría el dinero que fueses a necesitar para el día siguiente.Si  alguna noche no encontraba dinero quería decir que no lo iba a necesitar y por consiguiente significaba que moriría durante la noche del siguiente  día.Tendría que pasar el albornoz a otra persona.Por supuesto no creyó al viejo pero guardo el albornoz no sin antes examinarlo por si tuviese un bolsillo  secreto.


       Recordando esto, el viejo señor Fortuny sonrió.Y volvió a sumergirse en sus recuerdos y recordó la sorpresa de la primera noche que encontró  dinero y su primera comida en un bar ,lentejas a la riojana,filete de ternera y una manzana.Todo un lujo.Y sus siguientes premios económicos  tras meter su mano en el bolsillo del albornoz.Su primera casa,coche,estudios.Todo estaba al alcance del joven huérfano.Pero no fue así.Pensar a lo  grande no estaba en los planes del albornoz,lo máximo que saco fue 20 euros.Adiós a todos sus sueños de rico.

         Fue de aquí para allá con su albornoz hasta que dio con la vieja casa en la cual residía ahora.El resto de la historia lo fabricaron las malas lenguas  de  la ciudad.En realidad la casa llevaba varios años abandonada.Se cambio el nombre a señor Fortuny ya que pensó que era un hombre afortunado y lo  era  en parte.Por otra parte desde siempre había estado solo.Solo en los últimos 10 años las malas lenguas de la ciudad habían atraído a hombres y  mujeres  en busca de su fortuna.

         Habían pasado 17 personas buscando su dinero.Pero el valoraba mas sus compañias unos habían aguantado una semana,otros un mes y por  ultimo tres personas que habían estado con el tres meses.Por ultimo el joven Snake que mañana superaba a todos ellos.Bueno a sus 83 años había  vivido todo lo que pudo vivir dadas sus circunstancias.Sonrió nuevamente.Miro hacia el techo y agradeció a DIOS todo lo que había tenido incluida la  compañia de esas personas aunque no le quisiesen mas que por su fortuna.Entonces se dio cuenta que su verdadera fortuna había sido la  compañia de la que había disfrutado.Si, ese era su gran tesoro.Inspiro profundamente,se quito el reloj y lo metió dentro de su cajón.Cogió un papel y  lapiz del cajón y escribió.Después por fin se acostó.Antes de cerrar los ojos llego a comprender que con todo el dinero del mundo, la compañia humana  era lo mas valioso.Después se dejo llevar por el sueño.

        El señor Fortuny se levanto temprano,se aseo y cuando iba acoger la bata se dio cuenta con sorpresa que le habían cambiado la bata por otra  nuevecita del mismo color azul pero un azul eléctrico.Examino la etiqueta y esta estaba nueva,en ella ponía la marca del fabricante y su talla.Talla 43,YO  SOY,EL QUE SOY.

       -Un nombre de fabricante curioso.-Pensó el viejo señor Fortuny.Repentinamente recordó que esa era la marca del fabricante que vio en su vieja  bata un año después de tenerla,cuando aprendió a leer y escribir.Gracias a clases particulares que pudo pagarse con el dinero del bolsillo que salia
 todas las noches de la bata.Sus ojos se abrieron como platos comprendiendo lo sucedido.La bata vieja y raída durante la noche había rejuvenecido.

         Dejo su bata en el perchero colgada.Abrió el armario y sin pensarlo siquiera cogió un jersey marrón y una americana de un color negro pero  bastante descolorido.Se puso sus pantalones negros a juego,sus zapatos negros y se dirigió todo lo presuroso que su viejo cuerpo le permitió hacia el  comedor.Dejo sobre la mesa una nota para el joven Snake.Y salio para cerrar unos asuntos pendientes.Hoy era su ultimo día de vida,durante esa noche fallecería.

         El joven Snake se levanto una hora y media mas tarde.Tras asearse y dejar la ventana abierta de su habitación bajo a la cocina a preparar el desayuno para el y el viejo señor Fortuny que según sus cálculos estaría levantándose.Hoy le pediría que le prestase una importante cantidad de dinero y si se negaba se lo haría pasar mal.Durante la noche había estado planeando todo el asunto.Ya se sentía demasiado utilizado para solo unas limosnas.Había registrado toda la casa al completo sin resultado.No había caja fuerte a si que por lógica su fortuna estaba en una cuenta bancaria o a nombre de un TESTAFERRO.Si.Tenia que ser algo de eso.Le había seguido varias veces y no había conseguido ver la manera de como conseguía el dinero.Dinero para comprar comida.Dinero para taxis.Dinero para comprar ropa...¿De donde diablos sacaba el dinero,el viejo avaro?

         Estaba resuelto en cuanto desayunase se acabaría el juego.Ya estaba harto de ser su sirviente para solo tener chatarra en las manos.En estas  cosas pensaba el joven Snake cuando al entrar en el comedor con el plato de magdalenas se dio de bruces con la nota sobre la mesa.

         Entrecerró los ojos estrañado y tras dejar el plato cogió la nota en la cual estaba escrito:

               He salido a unos asuntos.No me esperes para comer.

                                    Volveré tarde.

                                        Fortuny.

          -¡Maldito viejo hijo de puta!-Grito colérico el joven Snake mientras con su mano izquierda daba un manotazo al plato de magdalenas.Este callo de  la mesa obedeciendo fielmente las leyes de la gravedad.Se rompió en mil pedazos esparciendo las magdalenas por el suelo del comedor.Se dio media  vuelta y echando todo tipo de insultos al viejo subió rápidamente a su habitación.Se vistió tan rápido como pudo y mientras se ajustaba la corbata  frente al espejo del viejo mueble no paraba de insultar al anciano.

          -¡Viejo cabrón!Me la ha pegado otra vez.En cuanto lo vea lo mato.Por Dios que si no suelta la pasta lo mato.-Repetía una y otra vez.Sus ojos  azules parecían echar chispas y su expresión facial no parecía de este mundo.Así en ese estado salio en busca  del viejo por la ciudad.Pero no lo  encontró.Cansado y abatido.Vencido por un viejo se dirigió a la vieja casa.Al acercarse por primera vez se fijo en la ruinosa fachada de la casa.Le dio la  impresión de haber estado viviendo en un enorme panteón de un cementerio.

          No se molesto en limpiar los trozos del plato que había tirado en su ataque de ira.Comió una ensalada,un filete de ternera y unas uvas.La comida  fue acompañada con un vino tinto de media calidad.Se bebió poco a poco la botella mientras esperaba sentado en el sillón del viejo señor Fortuny a que  este llegase.Rumiando entre dientes mil maldiciones.

          Sobre las ocho de la tarde el viejo señor Fortuny llego a la casa.Se dirigió a su habitación.Estaba tranquilo,durante el día había cancelado las  cuentas pendientes.Contratado un servicio para mañana en la funeraria.Aun no sabia si reír o llorar al recordar la expresión del agente funerario.Era la  primera vez en su carrera que un cliente le contrataba un servicio para el mismo para el día siguiente.Un día extraño,si.Ciertamente lo era.También  visito al sepulturero del cementerio para pedir referencias del mejor marmolista de la ciudad.

          Pero antes de todo se había tomado un café en el bar Tasio.Había ido al servicio.Se había quitado los zapatos tres tallas mas grandes que su pie y  sacando de sendos zapatos dos bolsas de plástico,las abrió.Saco sendos fajos de billetes enrollados de 20 euros,los ordeno y los coloco en su vacía  cartera.

          Mientras dejaba la ropa en el armario cayo en la cuenta.No sabia que hacer con el albornoz.El joven Snake se había portado bien con el y había sido muy servicial.

          -Ha superado a todos los jóvenes en aguante-Pensó sonriendo.Pero la sonrisa desapareció cuando recordó que era como los demás.Solo buscaba el dinero.Su rostro se turbo.

          -Si le doy el albornoz tendrá dinero para vivir durante toda su vida pero nadie se acercara salvo por el olor del dinero.Yo he aprendido tarde la  lección pero el joven Snake tiene toda una vida por delante.El afán por el dinero fácil me cegó y perdí la opòrtunidad de tener amistades y compañias  humanas y no ser un cadáver social como soy.-Reflexionaba el viejo señor Fortuny mientras miraba el nuevo albornoz colgado de su perchero.Se dio
 cuenta que le había cogido cariño al joven Snake.

          -No,no se lo daré.Le aprecio demasiado quiero que se gane la vida con el sudor de su frente.Valorara mas el dinero recibido.Y lo mas importante  podrá tener la oportunidad de tener calor humano.-Reflexiono resolutivo.Abrió el cajón cogió un trozo de papel lápiz y escribió.Después doblo dos veces  la nota y la metió en el bolsillo derecho del albornoz.Se levanto se puso por ultima vez el albornoz y salio de su habitación dirigiéndose al comedor.Se  acostaría esa noche con el y al día siguiente seria enterrado con el albornoz.

          Al entrar en el comedor el tufo a vino le golpeo al viejo señor Fortuny.Asombrado vio los trozos del plato esparcidos por el comedor.El gran jarrón  chino le hacia compañia en el suelo.El sofá negro estaba echo trizas.Parecía que un tornado había estado en el comedor.

         -¿Pero que ha pasado aquí?-Pregunto el viejo señor Fortuny espantado mirando alrededor.
         -Buenas noches viejo.Por fin llegaste.-Dijo el joven Snake levantándose del sillón del viejo señor Fortuny y tambaleándose.
         -¡Snake,estas borracho!¿Que has echo?-Inquirió el viejo señor Fortuny.
         -Nada.Limpieza.-Respondió sonriente el joven Snake.Dio un ultimo trago de vino y tiro el vaso al suelo rompiéndose con gran estrépito.
         -¡Vete a la cama,mañana cuando estés sereno hablaremos!-Respondió enfadado el viejo señor Fortuny.Sin caer en la cuenta que era su ultima  noche.Mientras con el brazo estirado y su huesudo dedo índice señalaba a la salida del comedor.
         -¡No,fin del juego,viejo!Dame la pasta,lo quiero todo,todo.¿Lo entiendes viejo?-Grito el joven Snake acercándose rápidamente al viejo señor  Fortuny.
          -Yo no tengo pasta,joven.Lo que tengo esta en el cajón de mi mesita.Dijo serenándose el viejo señor Fortuny.Pero poco le duro.Porque el joven  Snake le agarro de la solapa y le zarandeo,casi levantándole del suelo.Le llevo contra la pared libre de muebles del comedor.

          -¡Yo no quiero su limosna viejo quiero toda la pasta que tiene.todo su dinero!-Grito colérico el joven Snake mientras le enseñaba los dientes como  un perro rabioso.Y añadio:
          -¡Me lo he ganado a pulso,viejo avaro hijo de puta!-Grito zarandeando al viejo señor Fortuny.

         El viejo señor Fortuny miraba espantado a los ojos del joven Snake.Sus ojos se abrieron tanto que parecía que se les iban a escapar de sus  orbitas.Su corazón se acelero rápidamente.Apenas podía pensar.La situación le había cogido de forma inesperada.Apenas pudo balbucear  unas palabras:

        -Albornoz,albornoz.-Repetía febrilmente.Apenas podía respirar.Sintió que le faltaba el aire.
        -¿Albornoz,que pasa con el albornoz,viejo?-Pregunto el joven Snake frunciendo el ceño y acercando el rostro al viejo señor Fortuny.
        -Coge mi albornoz,mi fortuna esta en el.Dijo sin apenas voz el viejo señor Fortuny.Sintió un pinchazo en su brazo izquierdo.

        El joven Snake metió su mano derecha en los bolsillos del albornoz.Encontró un papel doblado.Soltó al viejo señor Fortuny.Y abriendo la nota espero  leer un numero de cuenta.Pero en la nota solo decía:

                               No me quiten el albornoz.

                                           Fortuny.

         Mientras leía perplejo el joven Snake la nota el viejo señor Fortuny cayo al suelo lentamente apoyado en la pared.No podía respirar.Sintió como si  alguien le estrujase el corazón y un fuerte dolor en el pecho hizo que sus manos huesudas se juntasen frente a su corazón.El dolor lacerante y muy  agudo saco de su garganta un leve quejido que el joven Snake ignoro.

         Una vez leída la nota el joven Snake se acerco presuroso al darse cuenta que el viejo se estaba muriendo.

         -¿Que pasa con el albornoz?¿Tiene algo escondido?¿Una llave?¡Habla viejo!-Gritaba a la cara del viejo señor Fortuny.El viejo abrió un momento  sus ojos llorosos y tembloroso le dijo:

         -Coge mi albornoz y pasada media noche mete la mano izquierda en el bolsillo izquierdo,tendrás tu dinero pero...-Dijo el viejo señor Fortuny con  apenas un hilillo de voz y espiro.

         El joven se quedo un momento como una estatua,sin comprender y de nuevo intento hacer hablar al viejo señor Fortuny zarandeándolo para que despertara.Pero no despertó.

         Al día siguiente,muy de mañana llegaron el agente funerario y su auxiliar.Encontraron la puerta de la vieja casa abierta y al viejo señor Fortuny  cadáver en su comedor.La policía dedujo que había bebido ya que encontraron restos de vino en la cara y el pecho.Borracho como una cuba se dedico a  romper todo.Como no tenia familia conocida nadie lo reclamo.Y la autopsia confirmo que había bebido ya que encontraron vino en su estomago.No  hicieron análisis de sangre postmorten.La autopsia confirmo como un ataque cardiaco la causa de la muerte.Caso cerrado.

        Fue enterrado en una fosa común.En el ultimo patio del cementerio de la ciudad.El marmolista hizo un ornamento sencillo de sepultura con una  lapida en la cual había un EPITAFIO escrito que decía:

                               SI ERES JOVEN RECUERDA QUE MAS VALOR QUE EL DINERO
                                  TIENE LA AMISTAD DE TU COMPAÑERO Y SI ERES VIEJO
                                      RECUERDA,LA AMISTAD NO SE PAGA CON DINERO.

       ¿Que fue del joven Snake?Tubo lo que quería.Salio indemne de un intento de asesinato.Descubrió el secreto del albornoz.Y termino sus días en una ciudad a seiscientos kilómetros de donde enterraron al viejo señor Fortuny.Y SÓLO.Pero eso es otra historia.

JEHOVÁH

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