Rompe tu silencio y recupera la libertad que te pertenece.

 

   Un día me desperté y me dí cuenta, de que mi vida no tendría sentido alguno sin él, de que yo no valdría nada sin él y lo que es aún peor,  de que nadie me querría jamás además de él. ¿ Que locura verdad ?. De ello soy consciente ahora, pero en aquel momento, el vínculo de dependencia que había creado con la que era mi pareja era tal, que incluso yo, me sentía responsable de su estado de ánimo. Cada día que pasé a su lado me desviví por conseguir que todo a su alrededor, fuera perfecto, creyendo que así evitaría desilusionarle , evitando así también, la oleada de desprecios y descalificativos, que cada día, sin excepción,  vertía sobre mi; porque hiciera lo que hiciera, nada estaba bien, nunca estaba bien. Con el tiempo comprendí que yo no era responsable ni de su alegria, ni de su tristeza porque el único responsable era él y que hiciera lo que hiciera para agradarle, nunca iba a ser suficiente; pero en aquel momento, mi dependencia no me dejaba ver mas allá y acabe creyéndome que era el ser monstruoso y patético que el me decía. Cada día me aislaba mas de mis amigos, ¿ Como iba a contarles lo que me pasaba ? Creerían que yo era una inútil, incapad de hacer feliz a su pareja. Me sentía tremendamente avergonzada de mi misma.

   Al cabo de un año, cuando ya no quedaba nada de mi alegría y lo poco que quedaba estaba tapado, por la gran capa de frustración e inseguridad, a la que mi relación me había sometido, observando los últimos acontecimientos, me invadió un gran miedo, por el pensamiento terrible de que mi pareja a la que yo amaba, fuera capaz de empezar a maltratarme, así que, con todo el dolor de mi corazon , tome la mejor decisión que podía haber tomado en mi vida, que fue romper la relación. La denomino la mejor decisión de mi vida, porque meses después de romper, cuando mis heridas salieron a la luz, me di cuenta de que, no es que él fuera a comenzar a maltratarme, sino que ya lo había hecho durante todo el tiempo que estuvimos juntos.

   A día de hoy, gracias a mi fuerza de VOLUNTAD, a mi VALENTIA, a la ayuda de mi psicoterapeuta, de las terapias alternativas y por supuesto al cariño y al apoyo de mi gente, puedo decir y gritar a pleno pulmón, que he recuperado uno de los derechos mas importantes del ser humano como es la libertad y que he aprendido a quererme y a valorarme, y llevar así, gracias a ello, relaciones completamente sanas, dejando atrás la TRISTEZA, el MIEDO y la FRUSTRACION, en los que nos envuelven, las RELACIONES TOXICAS.

Recupera tu vida y tu felicidad

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