: la reina de Saba y el rey Salomón

La reina de Saba y el rey Salomón


Yemen alcanzó su máximo esplendor en la época del Reino de Saba, bajo la leyenda de una misteriosa reina y su relación amorosa con el famoso rey Salomón. En árabe, YEMEN, significa el lugar por donde sale el sol y en la antigüedad se la conoció como la arabia feliz. Desde sus puertos partían al Mediterráneo caravanas cargadas de riquezas: seda, marfil y ébano.

LA REINA DE SABA es un personaje legendario. A pesar de ello, la reina de Saba aparece presente en la Biblia y en el Corán. Su reino estaba localizado entre Etiopía y Yemen. En los textos bíblicos, la reina Saba no es nombrada por su nombre, sino como en la tradición etíope: Makeda, o la islámica: Bilqis. El libro Cantar de los cantares es un canto que el rey Salomón dedica a una mujer. Algunos dicen que está dedicado a la reina de Saba.

 La reina de Saba y el rey Salomón

La reina de Saba y el rey Salomón

 

El supuesto romance entre los dos reyes es una de las leyendas más difundidas de la historia. Cuenta la leyenda que el rey Salomón invitó a la reina de Saba pero, esta no acudió, llevándole a cambio, un inmenso tesoro. El rey se enfadó. Él decía que poco valían las joyas frente a la sabiduría. La reina no tuvo más remedio: realizó un viaje de más de 1000 km por el peligroso desierto.

Salomón tenía 700 mujeres legales y 300 concubinas. La reina protegía su virginidad, sin embargo se enamoraron: ella admirada su inteligencia y él, la hermosura de ella. Según los textos bíblicos, cuando la reina de Saba llegó a Jerusalén se quedó tres años y logró un tratado de no agresión y comercio entre estos dos reinos. El pacto fue de negocios. Solo intimaron la última noche. La reina de Saba siempre se negó.

Salomón era muy mujeriego y quería estar con ella. La última noche seria también su última oportunidad. La ceremonia de despedida fue en palacio y se alargó hasta muy tarde. El rey le dijo que dada las horas, lo mejor sería que se quedara a dormir. Ella, por si acaso, le hizo prometer que no intentaría nada. El rey accedió con la condición de que ella no cogiera nada del palacio. La reina se enfadó, nadie había osado llamarle ladrona, pero se contuvo y aceptó. Los sirvientes dejaron una vasija con agua al lado de su cama, cuando la reina bebió, Salomón le dijo: “Tú no cumpliste tu parte, yo no cumpliré la mía.” De esa noche, la reina engendró a su único hijo Menelik.

el rey Salomón

Fotos:

1 Fresco de «Salomón y la Reina de Saba» en la Biblioteca de El Escorial.

2 Piero della Francesca.

3 Pedro Berruguete.

 

 

Hoy por hoy, no queda nada de aquellas riquezas, y podría parecer que no es más que un país de Oriente Próximo localizado en la región del Mashreq ; no obstante, Yemen no ha perdido el atractivo natural: montañas, valles, ciudades construidas sobre colinas, sin olvidar la peculiaridad de sus habitantes.

 

El gran fotógrafo Steve McCurry, junto con el periodista Andrew Cockburn realizaron un reportaje sobre Yemen. Las imágenes son geniales. Disfruten.

fotógrafo Steve McCurry

fotógrafo Steve McCurry

fotógrafo Steve McCurry

fotógrafo Steve McCurry

fotógrafo Steve McCurry

Jóvenes con una bola de qat en la boca, Yemen, fotografía de Steve McCurry.

Galería completa: Yemen by Steve McCurry: http://stevemccurry.com/galleries/yemen-0?view=slideshow
 

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