desconfianza

La recurrencia del engaño

En la edad púber, tal vez; a más temprana edad hice el descubrimiento de los engaños más comunes que se les hacen a los niños…

San Nicolás no existe, el ratón Pérez menos, el lobo feroz, nada que ver y cuando algún día subas a otro nivel de existencia, es probable que no vayas ni al cielo ni al infierno. ¿Otra instancia?

Andando el tiempo, en la adolescencia, descubrí una de las formas de engaño más vil; la infidelidad de mi primer amor (novia), sí a esos escarceos amorosos se le podía calificar de noviazgo, (de seguro era algo que no valía la pena). Para finalizar, ya de adulto joven, fui descubriendo largas cadenas de engaños ocultas (aparentemente), a mis ojos, oídos, comprensión… Y, he ahí que tuve ese conocimiento de la verdad que me sacó de muchos de esos engaños, que en verdad son recurrentes y que de muy de tarde en tarde viviremos seguramente, algunos episodios corroborando este hecho.

Me pregunto; ¿es posible que la altura del conocimiento dependa totalmente de nosotros como individuos? Hace algún tiempo (semanas), descubrí el lado desconocido de una persona (oscuro quizás), con la que había compartido una parte importante de mi crecimiento personal y lo más extraordinario del caso no fue el estado de perplejidad en el que quedé sino, el haberme quedado claro de que era algo predecible pero; yo simplemente lo ignoré, solo lo dejé pasar.

el engaño

Sufriendo menos

Estamos claros, que hay personas que dedican gran parte de su tiempo a fijarse y curiosear en la vida de los demás o ponerle atención a las señales humanas que mandan otros, sin embargo; personalmente he tomado cuenta que a pesar de ser bastante detallista en lo verbal y lenguaje corporal, increíble; no pongo la atención necesaria a las señales claras de la vida. No, por no verlas, entienda, o presienta, simple y llanamente no me interesa, y de esta forma el sufrimiento es menor.

En todos estos años he aprendido, que prestar una atención extrema a los demás, nos lleva a olvidarnos de nosotros y, sí agregamos a ello la cuestión de que tardamos mucho más tiempo en superar noticias dolorosas y traumáticas. A esto se le podría llamar un mecanismo de defensa, porque en verdad es una manera de afrontar un problema y encontrar una solución rápida, de repente no es la mejor, pero eso, rápida.

Es posible pensar que el conocer a alguien está relacionado con la confianza, ciertamente no es así. A mi libre entender, las personas actúan de la forma que quieren ser vistas, exista o no, esa confianza, recordemos que la percepción es la cara de un producto y, ese lado oscuro de su mente queda totalmente lejos y escondido detrás de esa imagen maravillosa que hemos edificado, donde siempre pensaremos que esa persona en especial es lo más ummm.

Para finalizar, yo creo que, la cuestión es, no preocuparse en demasía por conocer a los demás; más bien es, estar preparados para cualquier acontecimiento o descubrimiento de shock que nos toque vivir, escuchar o percibir. En fin, los pies sobre la tierra.

mancha1

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