La vida de una persona está dividida en etapas de 7 años y durante los primeros 7 años de nuestras vidas fuimos condicionados, nos dijeron qué está bien y qué no, qué “no toques eso”, “no hagas aquello”, “quedate quieto”. Constantemente nos estaban privando de nuestro aprendizaje natural, de nuestra curiosidad. No tuvimos la oportunidad de formar nuestra propia opinión de las cosas desde temprana edad. Nacimos como un disco rígido vacio y nos instalaron un sistema operativo con creencias y opiniones ajenas, que ahora son difíciles de cambiar; nunca dejaron que nosotros formemos nuestra identidad, que seamos como somos y nos apartaron de nuestro ser y nos bombardearon con información y necesidades superfluas. El ser humano aprende por cognición, y sin embargo nos metieron entre cuatro paredes y nos hicieron leer y repetir de memoria información que la enseñan como la verdad, pero después nos terminamos enterando que esto no fue así, esto no fue asá… nadie se pone de acuerdo, en lugar de enseñarnos todas las posibilidades, sólo una es válida y no lo podíamos cuestionar, si está en los libros es verdad, si lo dice el profesor es verdad, y si lo cuestionas te castigan. Y nos hacen perder tiempo de nuestras vidas, sentados como prisioneros, como si hubiésemos cometido un delito y ahora estamos sentenciados a sentarnos frente a la “autoridad” para “aprender a ser una buena persona y parte de esta sociedad”. Nos privan de la libertad, de expresarnos, de sentir, de experimentar, de probar, de perder, de caer, de levantarnos… simplemente nos privan de la libertad. En la tercer etapa de los 14 a los 21 comenzamos a “revelarnos”, queremos de alguna manera recuperar esa libertad, pero muchos confunden libertad con libertinaje. Libertad es hacer lo que deseamos, siendo responsables de nuestros actos, manteniendo nuestra integridad y no dañarnos a nosotros mismos, ni a los demás. Libertinaje es librarse de la responsabilidad de ser libres, creemos que no podemos ser libres, la realidad actual no nos permite ser libres, por lo tanto buscamos escapar de la realidad. Pero al escapar de la realidad, escapamos del presente. Al presente lo llamamos realidad, porque es lo que está sucediendo en este momento, este momento es real. La mayoría de la gente cree vivir la realidad, cree que las crisis son reales, que el miedo es real, que su sufrimiento es real, pero no! Todo es una creación de nuestra mente, una ida y venida entre el pasado y el futuro, pero nunca pensamos en el presente!

Tenemos información por todos lados, investiguemos, leamos, busquemos, experimentemos, cometamos errores, hagamos lo que nos guste, lo que queramos, pero siempre siendo conscientes y responsables, sin perjudicarnos a nosotros mismos ni a los demás. Descubramos quienes somos realmente y ayudemos a los demás a que lo descubran”.

 

Bret 

espiritualidad

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