Ratio: Cada vez las aulas cuentan con un mayor número de alumnos y alumnas... ¿cómo atender a la diversidad de sus individualidades?

RATIO DE ALUMNOS EN CLASE: ¿DÓNDE QUEDA LA ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD?

 

Mucho se habla, y más se debate, sobre la diversidad en las aulas, sin embargo, en pocas ocasiones nos paramos a contemplar esta cuestión: si el profesor se encuentra en un aula a treinta alumnos, lógicamente, las necesidades y dificultades de cada uno de ellos no van a poder ser atendidas como debieran. El problema de la ratio no debe ser olvidado.

   

Ratio ...en mi opinión, el esfuerzo de profesores, padres y diversos miembros de la comunidad educativa por reducir el número de alumnos por clase en un intento de mejorar la calidad de la enseñanza, no lleva camino de hacerse realidad, en parte debido a que el Ministerio de Educación de España ha considerando la posibilidad de incrementar el límite máximo de estudiantes por aula (hasta ahora el límite máximo de ratio en Primaria es de 25 alumnos por clase -hasta un 27 en casos determinados, según el artículo 30, 4º del Decreto 33/2007), justificando y apoyando esta medida por medio de discursos que afirman que no existen estudios que confirmen que clases con menos alumnos impliquen un mayor éxito escolar. Sin embargo... ¿es cierto que la RATIO no influye de en los resultados de los alumnos?

Aunque en el proceso educativo intervienen diversidad de factores (desde los alumnos hasta sus padres, el entorno que les rodea, los medios de los que se disponen, la formación y actitud de los profesores, la Administración…), lo que sí parece evidente es que un número menor de alumnos por clase (menor ratio) es beneficioso tanto para niños como docentes, los primeros porque reciben una enseñanza más individualizada, adaptada a sus intereses, motivaciones, que pueda atender y reducir los problemas o dificultades, y desarrollar sus potencialidades; mientras que los segundos pueden llevar a cabo un proceso de enseñanza-aprendizaje más efectivo, conocer mejor a cada uno de sus alumnos, pudiendo aplicar medidas individualizadas que permitan lograr un desarrollo integral e inserción en la sociedad de estos. Así, esta ratio tan elevada quizás no ocasionara problema alguno si el grupo de alumnos fuera homogéneo. Pero la realidad es muy distinta: los grupos son cada vez más heterogéneos, con nacionalidades, culturas, creencias, valores… muy diversos, situaciones familiares distintas y complejas, formas de comportamiento dispares... por ello, el aumentar la ratio de forma generalizada carece de viabilidad.

Además, este planteamiento choca con otro que lleva desarrollándose desde la década pasada, a través de la LOGSE: la educación inclusiva, es decir, aquella en la que todos los alumnos están juntos en una misma aula ordinaria. La consecuencia es que los maestros deben atender a alumnos que requieren atención más individualiza, pero en ocasiones ni el número de alumnos/as por aula lo permite, ni las ayudas (profesores de apoyo, adaptaciones…) son suficientes, perjudicando a los estudiantes y dificultando su desarrollo cognitivo, social, afectivo... A pesar de ello, la ratio no se trata de mejorar...

Otro problema es la indisciplina, pues, por lo general, todas las aulas cuentan con algún alumno/a problemático, y por ejemplo, entre los efectos negativos se encontraría la necesidad de que el profesor invierta más tiempo en poner orden en la clase, por lo que cuanto mayor sea el grupo, más problemas de indisciplina se tendrá que afrontar. Incluso, en ocasiones, las propias aulas pueden no estar preparadas para acoger a veintiocho o veintinueve alumnos.

Y todo esto centrándonos solo en la situación de la Educación Obligatoria, pero en el caso de la Educación superior el número de alumnos por clase es mucho superior, en algunas aulas podemos encontrar ratio de hasta ochenta personas, ochenta personas con unas características diferentes, con una necesidades especificas, con capacidades y motivaciones diversas. El PLAN BOLONIA defiende el trabajo cooperativo, en grupo, el seguimiento diario del trabajo del alumno, una evaluación continua… Pero ¿cómo se va a conseguir todo esto si los docentes se encuentran con casi un centenar de personas en una sola aula?...una ratio subrealista pero realista.

Por lo tanto, el NÚMERO DE ALUMNOS por aula es una de las “asignaturas pendientes” de la educación, provocando el descontento de profesores, padres o de los propios alumnos. A pesar de que no existan estudios concluyentes que afirmen que a menor ratio, mayor rendimiento, lo que sí está confirmado es que el tener un mayor número de estudiantes en una misma aula lleva consigo una reducción del número de profesores, y con ello, una MENOR INVERSIÓN EN EDUCACIÓN (¿ratio? ¿¿educación?? ¡¿¡para qué!?!, ¡¡mejor construyo una rotonda...bueno.... o un aeropuerto con rotonda!!).

 

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