Me he enterado que estás bien de salud, que estás vivo, pero eso no me es suficiente. Entiendo lo que estás pasando, yo fui joven y sentí muchas cosas que, ahora, tú estás sintiendo. No sé cómo hacerte llegar mis palabras, mis ideas y mi consejo. Desde que naciste has despertado un sentimiento que desconocía e imagino, también, mi padre quiso ayudar y, en la medida que se lo permití, le dejé avanzar en ese buen propósito.

Tu madre enteró a tu tía de que haces poco por terminar la escuela. Quisiera decirte cuán importante es el estudio y la universidad, si es que quieres conquistar algunas cosas y tener el valor para conservar la victoria de cualquier logro terreno. Sé que te gusta andar en tu moto, que te emociona la velocidad, y que notas cuando las chicas te admiran y se sienten atraídas por ti ¡Yo estuve allí! Sé que es cuando la mujer de tus deseos presta atención y te hace sentir “especial” cuando ella se queda un momento a solas contigo, pero son etapas temporales y su tiempo (y el tuyo) se va y no te apercibes de cómo.

No todas tienen lo que realmente tú deseas. De hecho, todavía no sabes qué es lo que deseas ni ofreces realmente, pero vendrá (poco a poco). Interiormente, mucho de lo que sientes, se produce desde ese exterior que te rodea ¡Igual sienten ellas! Pero el sexo es una clase de hueco vacío que, a esa edad, difícilmente se llena a plenitud y con seguridad: Como tú, ellas (también) se sienten emocionadas cuando el chico que les gusta o desean se les acerca y le dicen “cosas bonitas”.

Sienten un mariposeo en el estómago (el vientre), pero eso mismo sentirán con uno y con otro y, en el peor de los casos, esas mismas emociones la sientes con varios a un mismo tiempo. ¿Qué es lo que realmente quieres?

El amor no es un momento de placer sensual y, a esa edad, comprendí que no todas te gustarán siempre y, lamentablemente, no siempre te querrán como para guardarte esa LEALTAD que –difícilmente- tus hormonas intentan guardarse sólo para ti mismo. Si no aprendes a buscar lo que deseas, si sólo piensas en tus apetitos ¡ellas también lo tienen! Pero te aconsejo que lo domestiques y descubras qué es lo que haces a otras corrompiendo esos impulsos que aprovechas en tu exclusivo beneficio: Un bebé, a esa edad, sin una profesión, sin techo propio… es un mal que causarían ustedes dos a una criatura inocente.

¿Quieres ser padre antes de tiempo?

¿Quieres satisfacerte a expensas de otra?

¿Quieres arruinar tu vida (y la de otras) por un momento de placer? ¡No seas impulsivo ni egoísta!

De momento, puedes sentir que “ella es la chica perfecta” (muchas veces creí así) pero yo no era (ni soy) perfecto para nadie. Puede gustarte y sentir con tal intensidad, pero tal emoción, muchas veces, no llega al mes y muere cerca del año ¡las hormonas te controlan! (Usa la razón). Uno se emborracha de emociones, de sueños y se intoxica con sueños e ilusiones ¡No ves con la lógica! Sino con el deseo de tu cuerpo.

Antes de que te seduzcan esos deseos, para que sepas quien eres, debes cursar la universidad (al menos) y ver que hay mucho más que un cuerpo y sonrisa bonita: Cuando envejezcas notarás que no siempre “se piensa” con los miembros y que una relación –una unión- no se completa si no se llenan otras expectativas:

  • Lo profesional, lo económico es importante. ¿Qué es lo que piensa tu madre de mí? Ya no nos gustábamos en lo físico y, cuando ella encuentre la estabilidad que tanto desea, dirá que ese o aquel hombre (aquel) “Sí le gusta”.
  • Lo físico, como ya sabes, es importante; pero de nada sirve ponerle cadena de oro a una mascota que no cuidas o vendes para que la lleven al matadero ¿Me entiendes? Si la adornas, con tu oro, alguien vendrá para tratar de quitarte EL VALOR DE TU CADENA. Si no le tienes estima (cosa que suele pasar cuando veas a otra “más bonita”) la desestimarás y maltratarás y, si eres irresponsable (como dejándola o regalándole un hijo) OTROS VENDRÁN A “COMÉRSELA”. La mujer es una prenda de valor, pero, si ella misma no comprende su autoestima ¿cómo respetará el valor que das a lo que es tuyo?
  • La comunicación es importante. No debes ser irracionalmente sensual ni meramente egoísta: Ellas siempre tiene un sueño y ¿hasta qué punto estás dispuesto a comprometerte en lo que siempre piden? Tú, también, tienes sueños propios y metas. Si no los hablan, si no los comentan, sólo irán un tiempo de manos tomadas. ¿Es eso lo que quieres? ¡Ahórrate desencantos! Descubre, primero, qué es lo que buscas y qué espera ella de ti. Eso del amor y del sexo hormonal es un asunto muy duro. Comunícate CONTIGO MISMO; pero deja bien claro –en tu mente y la de ella- qué es lo que buscan. Si lo escriben (juntos) siempre tendrán una brújula para orientarse.

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