En la anterior publicación ya habíamos conseguido centrar el tema de gustos, sin embargo, que a una persona le gusten los libros de ciencia ficción nos sigue dejando un campo demasiado grande de posibles regalos. ¿Ciencia ficción? Isaac Asimov, Julio Verne, Simon Clark, H. G. Wells, Arthur c. Clark… No es posible. De la necesidad de acotar más nuestro radio de acción surge la segunda categoría: la Edad. A pesar de que la edad es un rasgo que si se contempla en niños pequeños, cuando pasamos de cierta edad, parece que todos somos incluidos dentro de la masa de “adultos” en la que no importa si tienes 28, 35 o 53 años.

regalo acertado

Podríamos dividir las edades en tantos rangos como quisiéramos, sin embargo, y por grandes similitudes, nos limitaremos a establecer varios grandes grupos. Los primeros, los Niños. Conozco como niños a los chavales que tienen entre 4 y 11 años. Suelen ser personas muy despiertas, con las que se puede acertar con artículos relacionados con el deporte, videojuegos o juegos de mesa en general. Una muy buena idea es consultar a sus padres en el tema de deportes, ya que si nos encontramos ante el cumpleaños de un familiar, podemos organizar a los diversos parientes para ir completando las piezas de un equipo de fútbol con deportivas, espinilleras, pantalón y camiseta, pudiendo hacer lo mismo con cualquier otro deporte. Los regalos con una sola temática, si bien pueden cansar y ser un desastre si la temática es equivocada, también pueden convertirse en un recuerdo inolvidable si hilamos fino y recapacitamos antes de actuar. Combinando la ayuda de los padres con la parte 1 de nuestro artículo, nuestras posibilidades de éxito son enormes.

 

La segunda categoría sería de Preadolescentes y Adolescentes. A la hora de hacer grupos de amigos u otras actividades, juntar a chavales cuyas edades van de los 12 a los 17 es peligroso. Sin embargo, en materia de regalos, podemos permitirnos este lujo. Tratar a los adolescentes como niños sería un error aún más grande que tratarlos como adultos y, sin embargo, tampoco es correcto asignarles más años de los que en realidad tienen. Un adolescente es eso, y ya está. Por ello, y pensando un poco en su día cotidiano, averiguamos rápidamente que son personas con bastante tiempo libre, que necesitan estar más cerca de sus amigos que nunca y que deben comenzar a formarse como personas, ya que es en este periodo donde aún se puede forjar la personalidad de alguien. Dicho así, y siguiendo ese mismo orden podríamos centrarnos en las categorías diversión, ocio y cultura. En ésta época, ya se comienzan a apreciar los regalos personalizados y por ello, cualquier detalle que le haga pensar, bien sea un libro o una dedicatoria en una carta, puede ser una opción acertada.

 

En tercer lugar pondremos a los Muy jóvenes y a los Universitarios. Nos centramos ahora en chicos y chicas que son mayores de edad pero no han cumplido todavía los 27. Si el colectivo de adolescentes era amplio, aquí la diversidad florece exponencialmente. Por otra parte, podemos decir que cuando pasemos estas edades, se producirá un ligero estrechamiento en el cinturón de gustos, que se mantendrá casi hasta el final de nuestro trayecto. Así pues, nos toca hacer un regalo al grupo más comprometido. En estos casos, y sea cual sea la situación de los que regalamos, lo mejor es hacer una pequeña recolecta de intenciones. Mejor explicado, reunirse una tarde las personas que van a comprar el regalo, poner dinero en común y actuar en consecuencia. De esta forma, hacemos un gran cambio en la manera de celebrar los eventos con regalos. Dichas situaciones pasan de ser una larga sarta de pequeños regalos que acabaremos olvidando en un rincón de nuestra habitación a uno o dos regalos realmente importantes que se conservan durante mucho más tiempo. Además, y estableciendo una misma aportación para todos los integrantes del grupo de familiares o amigos, conseguimos que nadie quede por encima de nadie y el regalo se convierta en una gran sorpresa.

 

Los Jóvenes son el grupo que podríamos establecer entre los ventimuchos y 40. Suelen ser personas con pareja estable y que, al margen de vivir o no con sus padres, buscan cierta independencia. Durante esta época, hemos de llevar especial cuidado con el apartado Gustos, pues una mala elección de un regalo puede resultar en un chasco importante para ambas personas, la que regala y la que recibe. De nuevo, en este periodo de la vida, me vuelvo a inclinar por regalos colectivos. Algún tipo de viaje o una actividad exótica pueden se ideales en este rango de edades, puesto que poco a poco las personas se van adaptando a un ritmo de vida que se empieza a mostrar como monótono y predecible. Por lo tanto, algo que rompa este compás puede ser de gran ayuda y una candidatura a tener en cuenta. Otra opción sería algún tipo de actividad realizada por todo el grupo, si hablamos de un conjunto de amigos y amigas, que permita estrechar lazos y retomar las conversaciones con nuevas fuerzas.

 

Mi grupo de Adultos lo compondrán el crisol de personas cuyas edades van de los 41 a los 55. Las cosas llegado este punto cambian un poco. Estamos ahora ante una persona que ya goza de la independencia que buscaba, pero que sin embargo no dispone de tanto tiempo libre como los anteriormente citados. En los tipos de regalos, podríamos diferenciar la categoría pitorreo, cariño o formal. La situación de pitorreo puede darse con un amigo invisible, en la que los regalos se hacen entre amigos o familiares y tienen como finalidad la risa en el momento del regalo y pasar un buen rato, pero que no trascienden más allá. El regalo de cariño podría darse también entre familiares cercanos, que buscan un pequeño detalle para expresar sentimientos. En lo que se refiere a lo formal, podríamos destacar una cena de empresa, o algún obsequio entre socios. De cualquier manera, el concepto de regalo en grupo que hemos usado en las categorías anteriores no se debería aplicar en exceso con ellos, pues un regalo pequeño pero bien escogido puede causar furor en esta categoría.

 

Pasamos ahora a la que llamaremos con cuidado Muy Adultos , no sin cierto humor, estando las edades de estos comprendidas entre los 56 y los 69 años. Una vez alcanzamos estas etapas de la vida, los regalos se empiezan hacer menos frecuentes. Como en la época anterior, suele ser más acertado comprar un pequeño detalle (o un gran detalle) a esa persona, antes que tratar de cubrir un gran campo de necesidades con el grupo de colaboradores en la compra del regalo. La idea de un viaje en solitario es complicada, pero es muy típico el caso de los hijos que regalan un pequeño capricho a sus padres. A pesar de no ser la época de hacer puenting o descenso de cañones, conocer los sitios que antes no hemos podido visitar puede ser una magnífica idea.

Las Personas mayores quedan entre los 70 y los 122 años , record que ostenta la mujer Jean Calment, fallecida en 1997. Disfrutan con multitud de regalos y muestras de cariño y, aunque lo material nunca está de más, cualquier señal de afecto es recibida, por lo general, con gran alegría por parte del beneficiario. No obstante, podemos enfocar nuestros regalos con ánimo de cubrir sus necesidades y, de esta manera, hacer la vida más cómoda. Una tele con TDT, un ordenador y sus correspondientes clases de uso, unas gafas bifocales o un nuevo bastón son regalos obvios. La ventaja de este grupo es que nos permite conocer muy bien sus deseos y de esta forma, acertar con ellos es casi obligación.

 

 

Disculpad la parrafada, había muchas zonas que cubrir. Si, a pesar de ello has llegado hasta aquí, sabes que aún nos quedan dos cajoncitos que llenar en nuestra búsqueda del regalo perfecto. Por lo tanto, mi siguiente Goo irá dedicado al primero de ellos…el Sexo.

Hasta más ver, mis amigos de la Red

 

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