Siempre que nos encontramos ante una situación como la presentada arriba, nos echamos a temblar, puesto que con la amplitud de oferta que nos rodea hoy en día, la elección se vuelve más y más difícil.

 

Quién no se ha tenido que enfrentar alguna vez a la pregunta:

¿Le has comprado ya el regalo a... ? Sabiendo que esta cuestión es tan temida, y con esta idea dándome vueltas a la cabeza varios días, me he lanzado a escribir de nuevo en este blog. Este Goo no pretende ser un tratado de las buenas maneras, pero si podría ser considerado como una mini guía de supervivencia en este aspecto.

 

Mis fuentes sólo son las propias de la experiencia, así como nuestra amiga la red. En particular, yo, cuando me enfrento a la posibilidad de regalar algo a alguien, establezco una serie de categorías que facilitan mi trabajo. Puede que suene tremendamente obvio, pero las personas divagamos abarcando grandes áreas de posibles presentes, cuando podríamos reducir nuestro trabajo inmensamente si antes organizáramos un poco nuestras ideas.

 

Mi método a la hora de hacer un regalo siempre se estructura en 4 categorías, que nos permiten una visión mucho más nítida. Estas son:

 

• Gustos

• Edad

• Sexo

• Precio

 

regalo sencillo

 

En este primer artículo, trataremos de cubrir el primer aspecto tan bien como me sea posible.

 

En primer lugar, abarcaremos el apartado de Gustos. Se han escrito libros enteros sobre este tema, y hay quien dice que los colores están aquí sólo por eso. Si no conocemos especialmente bien a la persona con la que queremos tener el detalle, ésta etapa casi puede ser omitida en su totalidad, por más que nos sorprenda. En ocasiones, algunos regalos se convierten en perfectos sin tener en cuenta esta categoría, debido al tema de edad que abarcaremos más adelante.

 

Sin embargo, y considerando que todos los que leéis conmigo esta página conserváis a una persona en mente en este preciso momento, lo trataremos con el cuidado que le corresponde. Las preferencias de una persona pueden variar y mucho de un año a otro, así que el primer consejo tangible que os aporto en esta categoría es: No repitáis el mismo tipo de regalo una y otra vez. A veces, y escudados bajo el lema de “El año pasado funcionó” envolvemos paquetes con las mismas cosas del año pasado o, con algo de suerte, con una talla menos o el doble de gigas. Un regalo, aunque esperado si se corresponde con una fecha en concreto tiene una finalidad muy definida: Sorprender. Cosechar sonrisas en los rostros de nuestros seres queridos o amigos. Por ello, no es una mala idea preguntar abiertamente qué es lo que desea la persona en el momento. También podemos servirnos de una serie de pistas lógicas para acertar con la temática de nuestra primera categoría. Lo más correcto siempre es, y aunque suene feo, meternos en la vida de la persona, al menos mentalmente.

 

Los mejores regalos surgen de aquellos que son capaces de adivinar que su regalo generará, por si mismo, o por las condiciones que surjan a su alrededor, momentos cómodos y felices. Un libro en dos momentos diferentes de nuestra vida puede ser un chasco o una revelación. Por ello, debemos penetrar en la mente o vida cotidiana de la persona que recibe nuestro regalo, ver qué uso va a dar a ese obsequio e irnos adaptando a las situaciones que surgen a lo largo del día. Una vez acabado este, juzguemos qué aspecto de su vida puede cambiar, ligera u ostensiblemente, agregando una pequeña pieza de nuestra parte y tendremos perfectamente calibrado el rumbo en esta primera etapa en busca del regalo perfecto.

 

A pesar de esto, sólo tenemos la dirección en la aguja de nuestra brújula, pero no cuánto tenemos que avanzar siguiendo la flecha…Entonces, ¿qué tenemos que hacer ahora?

 

Vernos en la próxima publicación.

Hasta dentro de un instante amigos

 

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