sujetalibros

Se puede reciclar todo, hasta esos ladrillos que han dejado olvidados en tu casa los albañiles que estuvieron haciéndote una reforma en el cuarto de baño. Yo he reciclado los ladrillos rotos que me dejaron los obreros en bonitos sujetalibros.

Los pinté de color dorado y me han quedado muy bonitos. Uno lo dejé tal cual: estaba muy roto y me pareció más chic con su color original una vez que lo lavé y lo dejé limpio como los chorros del oro. Nunca pondría un ladrillo lleno de polvo en la estantería donde se ordenan mis enciclopedias.

Los ladrillos han resultado ser unos sujetalibros mucho mejores que los que te venden. Yo tenía unos sujetalibros que no sujetaban nada. Mis libros se caían por las estanterías. Ahora no lo hacen. Los ladrillos-sujetalibros los dejan inamovibles. No se mueve ni el Quijote de su sitio.

Lo mejor ha sido poder librarme de la gran cantidad de ladrillos que tenía rotos. Algunos los he vendido en la tienda de regalos de mi madre. Casi me financian la reforma del piso. Los sujetalibros reciclados nos los quitaron de las manos. No nos queda ninguno sin vender.

Muchas de mis amigas están haciendo lo mismo: reciclando ladrillos en preciosos sujetalibros. Mi amiga Mónica les ha pegado una tela ganchillada tipo puntilla. Los dejó irreconocibles.

Os los recomiendo. Es una manualidad que puede hacer cualquier persona aunque no sea nada manitas. Sólo tienes que lavar los ladrillos, esperar a que sequen y pintarlos con un spray o con unos brochazos de una pintura que tengas por casa. Se trata de reciclar con lo que tienes, no de gastar dinero.

Lo mejor es que son resistentes. Pero ten cuidado, que no te caigan en un pie. Para una casa en la que hay niños pequeños los sujetalibros de ladrillo son un poco peligrosos.

 

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: