Partiremos de aquellos que no están de acurdo con la dimensión institucional de la Iglesia sus normas y dogmas. Por eso deciden vivir su vida espiritual de manera individual, rezan solos en sus casa y procuran ser buenas personas.

Ser Cristiano supone saber de Cristo compartir su obra, sueños y proyectos.

Para no ser extenso y misteriosos concluiremos que no se puede ser cristiano sin Iglesia. Aunque no queramos ser parte de la institucionalidad de la Iglesia o que la Iglesia quiera que seamos parte vital de una y única institución.

La Iglesia supera toda comprensión, abarca y trasciende nuestra humanidad.

“Nadie puede decir: « ¡Jesús es el Señor!», sino está impulsado por el Espíritu Santo” 1 Corintios 12, 3

Eso quiere decir que si me adhiero a Cristo y a su proyecto soy parte de la Iglesia, eres parte de un todo, tienes un lugar en la tierra y en el cielo. Aunque reces solo, no tengas contacto con otros hermanos e incluso si no eres bautizado.

Ser Cristiano supone ser convertido, trasformado por Cristo y su Espíritu Santo, aunque no se quiera participar de la vida de la Iglesia hay un fuerte vínculo con otros creyentes desconocidos.

Estos no son muy diferentes de aquellos que participan de una Iglesia y de su liturgia por tradición y cumplimiento y que comparten abrazos con personas dentro del templo y afuera los ignora.

Podemos decir que hay un grupo que simpatizan con la humanidad de Cristo pero que no son cristianos. Estos no terminan de pertenecer y son parte de una humanidad que busca el bien. Pero que no cree en un cielo ni en la divinidad de Cristo. Todavía les falta un pequeño paso.

  • ¿Qué piensas de esta reflexión?
  • ¿Sientes que hay otro mundo perfecto para ti?
  • ¿Quién es tu Dios?

Una propuesta para orar:

Gracias Dios por soñarme contigo, por regalarme un mundo nuevo por darme hermanos que rezan por mí. Venga a nosotros tu Reino de Amor y de Paz. Amen.

Catedral de San Luis

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: