La psicología femenina, es una frase usada por varias personas, generalmente ellos son hombres, que pertenecen más al rango de caballeros o sapos, ya que podemos tener la feliz certeza de que un príncipe jamás se referiría a una MUJER, desde su psicología sino desde su belleza.

En todo caso los caballeros, refiriéndome a nuestra anterior aclaración de la diferencia entre príncipes, caballeros y sapos; lamentablemente necesitan ser instruídos acerca de lo que como mujeres queremos, y si bien, este no es un compendio uniformado, creo que reúne la esencia de lo que busca una mujer. Pero también, debemos considerar que aunque necesita urgentemente ser instruído sobre lo que quiere una mujer, al caballero poco le interesará saber qué quiere la mujer, pues en realidad él gira entorno a lo que él quiere, de manera ilusa se refiere a la mujerdesde su psicología, como si algo supiera de ella.

La pregunta por qué quiere la mujer ha guiado los estudios del psicoanálisis desde Freud. Pero aquí solo pensaremos en esa condición de seres básicos, más que de nuestra condición existencial. Creo que como mujeres, insisto de manera básica, lo aclaro con el fin de que el espíritu feminista que haya en algunas no se sienta ofendido, queremos un compañero real.

Me detuve un momento a identificar esto, porque creo importante no caer en la necesaria lista de características, de un HOMBRE que no existe, ya a estas alturas hemos descubierto son más escasos de lo que parece, no porque sea muy idealista lo que buscamos, sino porque nuestros pobreshombres se han comido completa la herencia de Adan, como se diría en las películas de Narnia, y no se han atrevido a romper el molde, sean intelectuales, revolucionarios, lectores, complejos o básicos; se siguen comiendo el cuento completo de este mundo, que diseñó un hombre para los hombres y no para la mujer.

Qué tremendo no?. Por ello creo, que los hombres le temen tanto a comprometerse, entendiendo esto como unirse realmente con una mujer de manera sincera, sin temer a ser supuestamente dominados, a ser apartados de un glorioso camino que según ellos tienen en su amada soledad, en sus tertulias con sus amores que en realidad son sus amigos, inundados por el fantasma de su relación materna sin muchos avances en ella a cuando tenían seis años; viven además, en el campo de la selva moderna con otros hombres, el de la competencia, la territorialidad, del quien tiene y puede más. Esto llena sus mentes, sus desvelos, sin importarles mucho quien ama más, o quien es más amado, por ejemplo.

Las MUJERES queremos compañeros, no? que se hagan cargo de la vida, de los problemas, de las diferencias, de la economía, y que nosotras les ayudemos en todo lo que quieran y más. Pero que ese proceso sea tan tranquilo como sus brazos, de mucho risa y cosquillas como sus besos, de valentía como sus batallas, de alegría como sus prosas. Tal vez coincidimos en la abundancia de HOMBRES mal humorados, y me pregunto si ese mal genio no es fruto de la constante frustración de una batalla en la que se han inscritos por ganar, lograr, triunfar, en todos los campos de este mundo, en el que creen les dará una medalla de vencedores, de acuerdo al perfil de cada quien, vencedor en la rebeldía, vencedor en la soledad, vencedor en el conocimiento, vencedor en la violencia, en la soberbia...

¿Qué pasaría si ellos lograran vencer el avanzar del mundo dentro de ellos?, ¿no cambiaría su mal humor?, ¿si dejaran de creerse los estandares de lo que es un hombre que está tan sellado en ellos, aún cuando cada cual se sientan tan diferente, y construyeran su masculinidad al lado de una mujer, ¿no cambiaría su mal humor?. Para esto se necesita valientes dispuestos a quitarse la armadura de caballeros, a entenderse en relación a la MUJER, y talvez darse cuenta que solo son sapos...por ahora... y eso estaría mejor.

Conozco a un hombre que ha sido valiente. Conozco a un hombre que me ha enseñado parte de lo que escribo hoy, conozco a un hombre que se ha arriesgado a cuestionar lo que se le ha impuesto como legado del mundo, a intentar construirse hombre al lado de la MUJER que se ha atrevido a amar, explorar, conocer; a la que intenta aceptar como es, para lo cual se deleita en conocerla.

Conozco a un HOMBRE que se involucra, aunque esto le implique reinventarse constántemente, conozco a este hombre que claro, tiene mil defectos, pero tiene el valor de intentar no escudarse en ellos para no amar, que tiene grandes temores y derrotas en su carácter pero que optó, no por ser el caballero solitario que gira entorno a sí mismo y a sus tristes triunfos, sino por ser un tremendohombre de familia al que admiro, que le apasiona ser parte de la vida de su esposa, de sus hijas; que lucha por dejar de culpar para amar.

Conozco a un hombre que ha entendido mucho de ser compañero, crecí a su lado cuando no sabía muy bien quién era, cuando no era tan maravilloso, pero ese dulce hombre, hoy es mi hermano.

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